Llegan los primeros microrrelatos al concurso literario de Radio Lanzarote

En esta edición la emisora es la protagonista como homenaje por su cincuenta aniversario

XII edición del Concurso de Microrrelatos de Radio Lanzarote
XII edición del Concurso de Microrrelatos de Radio Lanzarote

La Voz está recibiendo ya los primeros microrrelatos que competirán en la XII edición de este certamen literario. En esta ocasión, los participantes deberán contar una microhistoria, real o ficcionada, en la que la radio sea la protagonista de la misma. Como en anteriores ediciones, la extensión máxima de los relatos tendrá que ser de 100 palabras, incluido el título en el caso de que lo hubiere.

Un año más, los Centros Turísticos colaborarán con el certamen, cuyo plazo de particiàción se extenderá hasta el 31 de agosto. 

Cada autor podrá enviar un máximo de cinco relatos, que podrá firmar con pseudónimo, aunque deberá indicar siempre un nombre y un teléfono de contacto. Todos aquellos que deseen participar pueden enviar sus relatos a [email protected].

Los relatos serán leídos en el espacio de "Lectura en la Radio" de Radio Lanzarote (90.7), y publicados en La Voz de Lanzarote. Tanto la publicación como la lectura estarán supeditadas a las disponibilidades de espacio y tiempo de ambos medios.

Del fallo del certamen, que se hará público en la segunda quincena de septiembre, se encargará un jurado formado por periodistas de Radio Lanzarote-Onda Cero y La Voz de Lanzarote, que elegirán tres relatos ganadores y siete finalistas.

El ganador del primer premio conseguirá una cena para dos personas en el restaurante del Castillo de San José, mientras que el segundo premio es una de las experiencias insólitas para dos personas de los Centros de Arte, Cultura y Turismo del Cabildo de Lanzarote. Por último, el tercer premio es una comida para dos personas en el restaurante del Monumento al Campesino. Todos los premios son para personas adultas.

 

Las cuentas,

Selecciono un café expreso en la colorida máquina de vending que tardará dos minutos en ser expulsado. Mientras, conecto la mesa mezcladora y sigo con el protocolo diario en mis cinco horas de tarea profesional. Coloco los ajustes de volumen al nivel tres y los de tono y presencia los mantengo en cinco. Con una taza de café en la mano afino la voz.

Uno, dos, tres, cuatro, probando, probando...la voz parece clara. Todo listo para arrancar en dos segundos. ”Buenas tardes y bienvenidos a este espacio radiofónico para los amantes de las letras. Ahora comienza...Cien Palabras”.

1918

El hombre mayor se quedó perplejo ante ese artilugio de madera parlante con forma de caja. Su nieto lo manipulaba girando unas ruedecillas que movían una aguja semejante a las de una brújula en una esfera acristalada. El joven recién graduado le explicaba que la información está registrada en forma de señal eléctrica y que la antena transmisora convierte esa señal en una onda electromagnética para que pueda viajar a través del espacio sin necesidad de cables.

El abuelo aturdido le espetó: ¿Eso has aprendido en la Universidad?. ¿No eres capaz de decirme cómo se metió ese hombrecillo dentro?

Así Soy

Soy de género femenino como la flor, aunque no desprenda olor.

Te ofrezco mi compañía sin esperar ser correspondida.

Soy invisible y por eso despierto en ti la imaginación.

No soy de carne y hueso aunque estoy llena de sentimientos.

Soy muy popular porque llego a casi todos los rincones.

Soy muy accesible, seguro que me tienes en tu casa o en tu coche.

Para estar viva solo necesito...que me enciendas.

Sin Título

Iriome paseaba tranquilamente por el puerto de playa blanca. Llevaba unos auriculares que lo mantenían conectado a una pequeña radio que guardaba en el bolsillo de su pantalón.

A través de sus ojos visualizaba el mundo exterior que lo envolvía mientras paseaba por el puerto que lo vio crecer.

Pero no estaba solo, alguien le acompañaba y le conquistaba constantemente a través de sus pequeños auriculares. Donde se hilaban historias, canciones y poesía amable y generosa que siempre le ponía color a su día. Donde las palabras fluían como ríos sonoros que llevaban a algún océano sus pensamientos mas profundos.

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