Política Editorial

La política editorial de La Voz de Lanzarote se basa, desde su fundación en 1985, en relatar acontecimientos actuales, brindando información oportuna y objetiva, diferenciando claramente información de opinión, siendo esta última exclusivamente reservada a la categoría especificada como tal.

Se citarán las fuentes, siempre que sea posible y se cuente con autorización para ello, recurriéndose en todo caso a la verificación de los hechos y datos publicados, incluyéndose las fechas y períodos de tiempo a las que hacen referencia los mismos .

Los contenidos publicados proceden principalmente de nuestro equipo editorial y no se corresponden con contenidos externos, salvo cuando así se especifique expresamente.

Los contenidos publicados remitidos por los usuarios se publican expresamente en la sección identificada como Tu Voz, siendo sometidos a un filtro previo de autoría y a la política de privacidad incluida junto al formulario establecido para el envío de la información.

Los contenidos publicados están sujetos al derecho de rectificación y de réplica establecidos en el ordenamiento jurídico español.

La Voz de Lanzarote se adhiere al código interno de ética periodística de la Unesco:

 

  • El derecho del pueblo a una información verídica:
    El pueblo y las personas tienen el derecho a recibir una imagen objetiva de la realidad por medio de una información precisa y completa, y de expresarse libremente a través de los diversos medios de difusión de la cultura y la comunicación.
  • Adhesión del periodista a la realidad objetiva:
    La tarea primordial del periodista es la de servir el derecho a una información verídica y auténtica por la adhesión honesta a la realidad objetiva, situando conscientemente los hechos en su contexto adecuado.
  • La responsabilidad social del periodista:
    En el periodismo, la información se comprende como un bien social, y no como un simple producto. Esto significa que el periodista comparte la responsabilidad de la información transmitida. El periodista es, por tanto, responsable no sólo frente a los que dominan los medios de comunicación, sino, en último énfasis, frente al gran público, tomando en cuenta la diversidad de los intereses sociales.
  • La integridad profesional del periodista:
    El papel social del periodista exige el que la profesión mantenga un alto nivel de integridad. Esto incluye el derecho del periodista a abstenerse de trabajar en contra de sus convicciones o de revelar sus fuentes de información, y también el derecho de participar en la toma de decisiones en los medios de comunicación en que esté empleado.
  • Acceso y participación del público:
    El carácter de la profesión exige, por otra parte, que el periodista favorezca el acceso del público a la información y la participación del público en los medios, lo cual incluye la obligación de la corrección o la rectificación y el derecho de respuesta.
  • Respeto de la vida privada y de la dignidad del hombre:
    El respeto del derecho de las personas a la vida privada y a la dignidad humana, en conformidad con las disposiciones del derecho internacional y nacional que conciernen a la protección de los derechos y a la reputación del otro, así como las leyes sobre la difamación, la calumnia, la injuria y la insinuación maliciosa, hacen parte integrante de las normas profesionales del periodista.
  • Respeto del interés público:
    Por lo mismo, las normas profesionales del periodista prescriben el respeto total de la comunidad nacional, de sus instituciones democráticas y de la moral pública.
  • Respeto de los valores universales y la diversidad de las culturas:
    El verdadero periodista defiende los valores universales del humanismo, en particular la paz, la democracia, los derechos del hombre, el progreso social y la liberación nacional, y respetando el carácter distintivo, el valor y la dignidad de cada cultura, así como el derecho de cada pueblo a escoger libremente y desarrollar sus sistemas políticos, social, económico o cultural. El periodista participa también activamente en las transformaciones sociales orientadas hacia una mejora democrática de la sociedad y contribuye, por el diálogo, a establecer un clima de confianza en las relaciones internacionales, de forma que favorezca en todo la paz y a justicia, la distensión, el desarme y el desarrollo nacional.
  • La eliminación de la guerra y otras grandes plagas a las que la humanidad está confrontada:
    El compromiso ético por los valores universales del humanismo previene al periodista contra toda forma de apología o de incitación favorable a las guerras de agresión y la carrera armamentística, especialmente con armas nucleares, y a todas las otras formas de violencia, de odio o de discriminación, especialmente el racismo.