Sanidad, presupuestos y bulos que desinforman

15 de abril de 2020 (19:12 CET)

Allá donde uno intente entablar un debate sobre las causas más probables del alto número de fallecidos por el coronavirus en nuestro país, siempre acaba topándose con un argumento que, como un bálsamo mágico, parece que lo justifica todo. Los recortes sanitarios han sido el bulo o la falacia más efectiva que ha podido inocular un sector ideológico de nuestro país en sus votantes. Por ello, voy a intentar resumir de la mejor manera y en el menor espacio posible el análisis de datos necesario que debiera llevar a cabo un investigador para encontrar una relación empírica entre recortes y fallecidos/contagiados. Todos los datos aquí presentes están a golpe de teclado.

Para empezar, el argumento "por culpa de los recortes en sanidad durante una década del PP" plantea innumerables cuestiones, entre las cuales escogeré las más básicas y necesarias para exponer correctamente lo errado de esta premisa.

¿Es cierto que hubo recortes entre 2008 y 2019? ¿Se gasta más ahora que antes de la crisis? Con datos en la mano, las respuestas serían las siguientes: sí y sí. Que conste que hago uso de los datos del Ministerio de Sanidad.

En dicho periodo el gobierno presentó recortes y ajustes presupuestarios debido a los resultados deficitarios de las cuentas en relación con la crisis económica de 2008. Esos ajustes acusaron una reducción del gasto sanitario a partir del año 2011, año en el que entró a gobernar el Partido Popular. El PSOE no tuvo el valor de acometer las medidas por impopulares, dejando en herencia unas cuentas diezmadas. Así, dichos recortes supusieron una reducción de unos 6.000 millones de ? en sanidad, hasta los 65.694 millones en 2013. Posteriormente, el gasto fue incrementado hasta alcanzar la cifra de 75.435 millones en 2018. Lo curioso de este dato es que, en el año 2011, el gasto total en sanidad ascendía a 71.667 millones de ?, por lo que podemos decir que, técnicamente, el gasto a finales de 2018 es mayor que aquel que en su momento recibió el Partido Popular de la mano de los socialistas. Por tanto, recortes sí, pero actualmente con mayor gasto que en el mejor año del gobierno socialista.

Si profundizamos más y nos acercamos a los presupuestos de cada CCAA en el periodo 2007-2017, ahora que también se indica que es responsabilidad de estas por tener las competencias completamente cedidas desde hace una década, podemos observar varios puntos.

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1-Madrid aumentó su gasto total de 6.500 millones a 7.635 millones de ?.

2-El aumento fue de 1.135 millones, siendo la CCAA que más aumentó el gasto.

3-Ni Andalucía (dirigida por el PSOE durante 40 años) ni Cataluña, las dos CCAA que más gastan junto con Madrid, han aumentado el gasto total al mismo nivel que Madrid.

El gasto en sanidad en 2019 para Madrid fue de 8.108 millones de ?, para Cataluña 8.828 millones de ? y para Andalucía de 10.395 millones de ? (con el actual gobierno ha sufrido la mayor subida en un solo año -un 6,78% -desde que se aplicaron recortes en 2011).

Pero si esta información no es suficiente, podemos acudir a comparaciones internacionales para obtener más ejemplos. Y es que, si los recortes son un factor relevante en la incidencia de fallecidos, la siguiente gráfica que compara a España y Grecia en un periodo de recortes es bastante tajante ante dicha falsedad argumentativa.

 

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Como podemos contemplar, Grecia, con un mayor recorte sanitario durante la crisis, disfruta de un menor número de casos confirmados de contagios por COVID19. Además, de un número impresionantemente inferior de fallecidos. Si la premisa de los recortes fuera válida, Grecia debería de disponer de unas cifras de contagio y fallecidos por encima de las de España. Pero no es así. Lo mismo sucede con Italia o Portugal.

¿Es relevante el gasto sanitario en una mejor confrontación a la crisis sanitaria del COVID19? ¿Mejor un sistema público o privado?

Si acudimos a los primeros países en sufrir la crisis podemos observar que el gasto sanitario no es relevante como premisa única e infalible, dado que se ha solventado la situación mediante otras estrategias apartadas de la relación causal gasto-capacidad. Evidentemente, el gasto es importante para el desarrollo de proyectos o I+D+i, pero no es un factor determinante como responsable directo del número de fallecidos.

Así, Corea del Sur, con una población similar a España y un gasto per cápita menor (1.287 ? y 1.617 ?, respectivamente) ha conseguido mantener en activo su economía y unos números de fallecidos muy inferiores a los de España, con 225 fallecidos y 10.591 casos confirmados. Y estamos hablando de que su pico de contagios se dio en fechas previas al 9 de marzo, fecha en la que el Gobierno de España establecía el comienzo de la crisis sanitaria en nuestro territorio. Además, para más inri, su sistema sanitario es completamente privado.

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Por otro lado, y acudiendo a otro país con un sistema sanitario completamente privado, tenemos al país que más gasta en sanidad a nivel mundial: los EEUU. Con un gasto total de más de 2 billones de $, tiene más de 600.000 contagiados (España 177.000) y más de 26.600 fallecidos (España 18.579). Su gasto es 25 veces mayor que el de España, pero a pesar de ello ha sido incapaz de reducir los números al nivel de Corea del Sur.

Por último, podemos acudir al otro único país con un sistema sanitario universal como el de España en el entorno europeo: Reino Unido. Los británicos destinaron 180.324 millones de ? en 2018 al gasto sanitario, más del doble que el presupuesto de España. Actualmente, tiene 93.879 casos confirmados y 12.107 fallecidos. Números no muy alejados de los de España a pesar de haber entrado más tarde en la crisis sanitaria.

Con estos ejemplos, sumados al de Grecia y al de Corea del Sur, podemos deducir una premisa simple y llana, el gasto no es un factor primordial en la lucha contra el COVID19. Como tampoco lo es si el sistema es de carácter público o privado.

 

Entonces, ¿por qué algunos países han obtenido mejores resultados que otros en la lucha contra el COVID19?

Todos los países, sea cual sea su sistema sanitario, que hicieron caso omiso a las advertencias, han sufrido las consecuencias. Los que aceptaron el reto y tomaron medidas, han actuado con mayor eficacia ante la crisis. Es así de simple. Se llama prevención.

La prevención ha sido la carta que mejor ha funcionado contra el coronavirus en países como Corea del Sur o la Republica Checa (existe un anuncio publicado por el mismo Gobierno checo de cómo han evitado caer en los mismos errores que España), que actuaron tomando medidas de control, contención y protección al comienzo del brote en sus territorios. Además, tal y como pidió el Director de la OMS, hicieron acopio de material sanitario y PCR para controlar a los contagiados y proteger a los ciudadanos. El control se realizó, sobre todo, a los contagiados asintomáticos que son los que más propagan el virus al no poder identificarse como vector de propagación y circular libremente por las calles. La prevención fue el argumento enfatizado por Richard Horton, Director de la revista The Lancet, una de las más importantes a nivel mundial en el ámbito sanitario, en un programa de la BBC. De sus palabras me quedo con esto: "es trágico y era previsible. Siento decirlo, pero era prevenible". Un argumento esgrimido contra el gobierno británico pero aplicable a cualquier gobierno posterior a los sucesos de China o Italia.

Por último, y a modo de reflexión, si aceptamos la premisa de que el Sistema Sanitario Español estaba desmontado debido a los recortes tal y como afirma Podemos, entre otros, estaríamos asumiendo que el mismo Gobierno habría cometido una doble negligencia. Nadie sigue apretando el acelerador si sabe que tiene los frenos rotos y pasa por delante de una señal de "fin de vía".

 

Alejandro Pérez O'Pray   Graduado en Ciencias Políticas y de la Administración, UNED.

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