El Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica ha confirmado este miércoles que la cepa de hantavirus que ha dejado hasta el momento ocho casos de contagios, tres fallecidos y cinco sospechosos de padecer la enfermedad, es la Andes, la única transmisible entre humanos.
Se trata de una variante endémica en el Cono Sur, es decir, de países como Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay y la Antártida, según explica el Ministerio de Sanidad.
Anteriormente se habían localizado otros brotes en Argentina (1996, 2018) y Chile (1997, 2004, 2014), que ocurrieron después de que las personas estuvieran en una exposición estrecha y prolongada al virus.
El hantavirus puede infectar a personas en todo el mundo y ser grave. El contagio se produce generalmente por inhalación, por ejemplo, cuando respiramos en lugares abiertos o cerrados como huertas o pastizales donde hay heces u orina de roedores infectados que vierten el virus al aire.
El contagio también se produce por contacto directo al tocar roedores vivos o muertos infectados, o las heces o la orina de estos roedores. Sin embargo, también se transmite a través de la mordedura o el rasguño de un roedor, aunque Sanidad señala que "esto es raro".
Entre personas, el contagio se produce por un contacto directo y estrecho, por lo que los expertos aseguran que el riesgo para la población es bajo.
Síntomas
El hantavirus, por lo general, no presenta síntomas de 1 a 3 semanas, con un rango de 3 a 45 días. Sin embargo, hay personas que se contagian y que pasan la enfermedad sin síntomas o con cuadros leves.
El virus provoca fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolor muscular y en las articulaciones, dificultad para respirar, aceleración del ritmo cardíaco, fatiga grave y dolor abdominal. Además, provoca un síndrome pulmonar y puede causar otros síntomas como tos, dificultad para respirar, líquido en los pulmones y sensación de opresión en el pecho.
Estos síntomas aparecen una vez la enfermedad ha avanzado bastante, entre 4 y 10 días después de su infección. Un 40% de las personas diagnosticadas con esta condición corren el riesgo de morir. Tras dos semanas de enfermedad, los síntomas continúan aumentando, lo que causa insuficiencia renal que afecta los riñones y puede causar síntomas adicionales como náuseas y vómitos, presión arterial baja y visión borrosa.
Actualmente no existe una tratamiento específico para el hantavirus. Aquellos pacientes con síndrome cardiopulmonar por la enfermedad deben ser asistidos en establecimientos hospitalarios, de preferencia con unidades de terapia intensiva que cuenten con asistencia respiratoria mecánica.
Prevención
- Mantener el establecimiento limpio para evitar la presencia de roedores, eliminando los elementos en desuso que puedan servir para la nidación de estos.
- Tener especial cuidado en la puesta en marcha de ventiladores y de aparatos de aire acondicionado cuyos filtros o conductos puedan haber tenido contacto con polvos contaminados, roedores o excretas de estos.
- Enterrar la basura diariamente en lugares alejados del establecimiento y cubiertas con a lo menos treinta centímetros de tierra, en el caso de que no se cuente con recolección domiciliaria.
- Ventilar los ambientes antes de entrar, si se sospecha actividad de roedores.
- Elimine todo tipo de objeto que puede servir como sitio para anidar roedores.









