La Policía Judicial de la Guardia Civil de Las Palmas está investigando al padre de un bebé recién nacido de Tinajo que falleció tras sufrir una parada cardiorrespiratoria el pasado abril. Así lo han confirmado fuentes del instituto armado a La Voz.
Un Juzgado de Arrecife está investigando al padre del menor por la presunta comisión de un delito de homicidio por imprudencia y otro contra la seguridad vial, según ha adelantado Canarias 7.
Según ha podido saber La Voz, el padre tiene antecedentes por delitos de robo con violencia y fuerza y también antecedentes policiales por violencia de género. Hace aproximadamente un año llegó a acudir a un juicio, que se abrió de oficio por la actuación policial, acusado de un delito de violencia de género contra la madre del bebé, aunque la causa no prosperó entonces porque su pareja no testificó en su contra.
El bebé de 20 días sufrió una parada cardiorrespiratoria el pasado 12 de abril. En un primer momento, los padres del menor se dirigieron al Centro de Salud de Tinajo, pero estaba cerrado, así que acudieron luego a la comisaría de la Policía Local, donde los agentes comenzaron a realizarse la reanimación cardiopulmonar.
Tras diez minutos, arribó al lugar una ambulancia del Servicio de Urgencias de Canarias y los sanitarios lograron reanimar el bebé, después de veinte minutos más prácticándole el masaje cardiaco. El menor fue trasladado de urgencia al Hospital José Molina Orosa y desde ahí derivado en helicóptero al Hospital Materno Infantil de Las Palmas de Gran Canaria, donde terminó falleciendo a los pocos días.
Al tomar declaración a los padres, los investigadores comenzaron a sospechar del progenitor, que habría cambiado de versión, argumentando inicialmente que el bebé había sufrido un atragantamiento y luego que había sufrido un accidente de tráfico con el niño, aunque no tenía carné.
De acuerdo con Canarias 7, la autopsia del menor determinó que el bebé murió a causa de un traumatismo craneoencefálico.










