Debo confesar que leía con sorpresa un artículo de opinión del señor presidente del Cabildo de Lanzarote, en el que trataba, en mi opinión sin éxito, de construir un relato en el que justificar su reciente salida de tono en el pleno del Cabildo insular, atacando a diestro y siniestro a todo el mundo sin importarle lo más mínimo la verdad.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, en esas “inducidas” palabras del señor presidente me sitúa como un “correveidiles” del Partido Socialista, como un adlátere más, como si fuera mi socio natural y preferente. Perdóneme, señor presidente pero se equivoca, no he sido yo nunca alcalde de Yaiza con el apoyo y los votos del PSOE, cosa que sí lo hizo usted y su partido en infinidad de ocasiones y no solo en Teguise, y no se confunda señor presidente, perdóneme una vez más, usted no es tan hábil ni tan importante como para merecer coordinar toda una estrategia para acabar con usted. Usted acabará con usted mismo.
Sus promesas e ilusiones vacías se van descubriendo a pesar de su gran campaña mediática. Sus incumplimientos afloran a medida que se acerca el final de su mandato, y sus mentiras ya no tienen madera de la que crecer. Por tanto, perdóneme señor presidente, no tiene usted razón.
Además, los que nos dedicamos a la política debemos ser honestos, ser exquisitos en nuestras formas y expresiones, usted ha hecho un artículo de opinión para justificar una expresión salida de tono que no tiene precedentes en la historia honorable del Cabildo de Lanzarote, aunque usted se sitúe a sí mismo muy por encima de la representación que ostenta. Ese tipo de expresiones denota inseguridad, incapacidad, desesperación, sobre todo desesperación.
Desesperación al haber quedado al descubierto su posición endeble y engañosa con las zonas ZAR, por no haber mejorado en nada el Ciclo Integral del Agua, pese a su infructuosa declaración de emergencia hídrica, donde por cierto, en la calle Barranco a la Hoyita en Femés tenemos diferentes tuberías rotas y se está perjudicando a vecinos que tienen que achicar agua de sus viviendas. En mi pueblo, y antes no pasaba en Yaiza, se corta el agua el martes por la tarde y no llega hasta el jueves por la mañana. ¿Le parece a usted eso normal?
Lo que en su día eran promesas, buenas intenciones e ilusión, hoy se refleja en una gestión que brilla por su ausencia y que le obligan a utilizar este tipo de ataques para desviar la atención de lo verdaderamente importante. Su gestión, por eso, señor presidente, se le evalúa y se fiscaliza desde la oposición, e insisto, nada tengo en lo personal contra usted y usted sabe que le he tendido la mano en infinidad de ocasiones y he obtenido siempre la negativa por respuesta, acompañada de una bofetada institucional hacia mi pueblo en numerosas materias.
Perdóneme, señor presidente, usted me llama “correveidiles”, pero no soy yo quien obra por medianías para materializar una venganza hacia mí, castigando por ello a mi pueblo, usted no es mi enemigo es su nula capacidad, no se confunda señor presidente.
Por eso mis intervenciones cada vez son más intensas, el tiempo se acaba y como usted dice Lanzarote no tiene tiempo, pero mi pueblo tampoco, cinco años esperando por la carretera de Los Hervideros, tres años esperando por la llegada de cruceros en mi municipio, muchos años esperando para que el agua llegue en condiciones y no se corte. En Yaiza y Playa Blanca llevamos mucho tiempo esperando a no ver las guaguas pasar de largo por estar llenas, y además, las queremos ver con más frecuencia y ver en funcionamiento una guagua circular dentro de nuestro municipio. Lleva usted mucho tiempo vacilando con el proyecto de soterramiento de las torretas, lleva usted mucho tiempo prometiendo, prometiendo y prometiendo, y muy poco cumpliendo, y las escasas veces que lo hace, lo hace con una excesiva deslealtad. Señor presidente, disculpe pero hasta bueno he sido en mis consideraciones hacia su gestión y mandato.
Por ello, a estas alturas del partido hay quien piensa que mi “estrategia” con usted, tanto como alcalde como consejero ha sido demasiado blanda. Se equivocan. Los que me conocen saben que no soy un político al uso, que trato de hacer prevalecer el interés general a la lucha partidista y que me da igual felicitar y reconocer como ya he hecho en ese plenario cabildicio cuando las cosas se hacen bien, pero no pretenda que me calle ante las injusticias y ante sus incumplimientos, y me da igual que me vincule con quien quiera vincularme, me sitúe donde me quiera situar, en cada lugar donde me usted me quiera colocar defenderé a mi pueblo una y mil veces más ante usted y ante quien se ponga por delante, porque yo como alcalde de Yaiza y como consejero del Cabildo de Lanzarote quiero vivir bajo dos premisas: la conciencia tranquila del deber cumplido y caminar humildemente con la cabeza bien alta, síntomas de haber empleado siempre la verdad y la lealtad, sobre todo con mi pueblo. En definitiva, señor presidente, perdóneme, pero gobernar no es lo mismo que ocupar un sillón.









