Lanzarote: pasado y futuro

Nauzet Duque Torres

 

La isla de Lanzarote posee un encanto singular que cautiva a los millones de personas que la visitan cada año. La llegada del covid-19 ha supuesto un punto de inflexión para pensar el modelo de isla que tenemos y hacia dónde queremos ir. Es momento de reflexionar y marcarnos unos objetivos a largo plazo para que la isla esté a la vanguardia y sea competitiva. Sin olvidarnos de llegar a un equilibrio entre territorio, medio ambiente, turismo y calidad de vida de las personas que vivimos en ella.

El modelo turístico ya se ha implantado, sin embargo, no podemos olvidarnos del sector primario de la isla que tiempo atrás sacó a muchas familias adelante. Con políticas que favorezcan el consumo y la venta de los productos locales, potenciando la pesca, la ganadería, la agricultura, y, lo más importante, el agua, seguro que poco a poco podremos compaginar mejor el modelo turístico con los demás sectores.

A lo largo de los años, toda la actividad de los pueblos ha girado en torno a la plaza o el muelle. En ellos se comercializaba con todo tipo de productos, desde verduras y frutas hasta pescado y carne. Hasta hace pocos años, antes de llegada del turismo en la isla, contábamos con una de las mayores flotas pesqueras de España, casi desaparecida. Creo que pertenezco a una de las últimas generaciones que han podido ver los barcos llenos de sardinas y atunes en Puerto Naos. ¡Qué espectáculo contemplar cómo se descargaba el pescado! Y ya nos tenemos que remontar a mis padres e incluso a mis abuelos para recordar cómo casi todos los enarenados eran trabajados; hasta en las laderas de las montañas se podían distinguir cultivos de papas, cebollas, lentejas...

Muchas familias conservan un “cachito de tierra” que aún continúan cultivando para el autoconsumo, lo que supone que permanezcan siempre ligados a sus pequeños terrenos. Al proceder mis raíces de Máguez, Yé y Tahíche, siempre he sentido el campo como algo nuestro. Y el hecho de trabajar y mantener estos “cachitos de tierra” supone mantener el arraigo y rememorar lo vivido por nuestros antepasados.

Y llegó el modelo turístico a este lugar que poseía todas las características para ser un destino paradisíaco idóneo. Asombrados quedan los turistas por lo inusual y atractiva que resulta la isla. También les impacta el color de las casas, siendo el blanco el color predominante; así como que tengan sólo una o dos alturas. Difícil de encontrar estos elementos arquitectónicos en otros lugares. De la misma forma se sienten cautivados por la naturaleza volcánica de la isla, tratándose de un paisaje único. Montañas y volcanes teñidos de color negro, marrón, hasta tonos rojizos en el sur de la isla. Una maravilla para nuestros ojos cuando el sol cae sobre ellos. Y nuestras playas de aguas cristalinas tanto de arena blanca, contraponiéndose con el negro de las rocas volcánicas, como las de arena negra de la costa oeste.

César Manrique. Sus ideas, su arte y sus obras, que dejó plasmados por toda la isla regalándonos algo que perdurará para siempre, los Centros Turísticos. Poderosos emblemas de Lanzarote en los que se apoya nuestro principal reclamo turístico. Se adelantó a su tiempo potenciando lugares excepcionales de la isla transformándolos en más increíbles aún y así atrapando a las personas que los visitan. Su recuerdo siempre estará entre nosotros porque, aunque vivamos aquí, ¿quién no se emociona al volver a recorrer los lugares que César nos dejó para el disfrute de todos?

Es imprescindible la protección del medio ambiente que nos envuelve. Si hemos llegado hasta aquí es por la importancia que le hemos dado al entorno natural. Las personas que vienen por primera vez quieren sentir la naturaleza en estado puro, poder descubrir un paisaje único en el mundo. Tenemos que mirar hacia un futuro basado en las energías renovables, la protección del medio y la lucha contra el cambio climático.

No somos conscientes de lo afortunados que somos de vivir en este entorno privilegiado hasta descubres otras partes del mundo y observas cómo la suma de toda la belleza de Lanzarote no la hallamos en ningún otro lugar.

Nauzet A. Duque Torres, secretario de Formación y Acción en Redes de PSOE Lanzarote.

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