La CEOE cifra en 37.600 las viviendas que faltan en Canarias

Alerta de que esa carencia es un freno "directo" a la economía porque "condiciona la capacidad de atraer y retener trabajadores"

11 de febrero de 2026 (13:25 WET)
Viviendas del pueblo de Tahíche (Teguise). Foto: Andrea Domínguez.
Viviendas del pueblo de Tahíche (Teguise). Foto: Andrea Domínguez.

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La CEOE ha alertado de la escasez "estructural" de vivienda en Canarias, con un déficit superior a las 37.600 unidades, se ha convertido en un obstáculo real para el crecimiento económico, la creación de empleo y la cohesión social en el archipiélago.

Estas son las conclusiones del Monitor de la Economía Canaria – Diagnóstico del Mercado de la Vivienda en Canarias que ha hecho público la patronal tinerfeña, en el que asegura que la vivienda ha dejado de ser un problema exclusivamente social para convertirse en un factor crítico de competitividad.

La tensión del mercado residencial está afectando al funcionamiento del mercado laboral y condiciona la capacidad de la economía canaria para atraer y retener trabajadores, prosigue la CEOE.

Así, según los datos de la patronal, cada año la demanda potencial de vivienda en Canarias crece en torno a 10.000 nuevos hogares, mientras que la producción anual no supera las 2.500 viviendas.

Este profundo desequilibrio entre oferta y demanda, que se arrastra desde hace años, explica cerca del 40% del encarecimiento reciente de la vivienda en las Islas y seguirá intensificándose si no se actúa de forma decidida sobre la oferta residencial.

El déficit estructural de vivienda se ve agravado por la insuficiente construcción de vivienda protegida (VPO) en los últimos años, claramente incapaz de absorber la demanda de los hogares con menores rentas. Esta falta de oferta asequible desplaza a este colectivo hacia el mercado libre y el alquiler, intensificando la presión sobre ambos segmentos y contribuyendo de forma directa al encarecimiento general de los precios.

Desde CEOE se subraya que no se trata de un fenómeno coyuntural ni de un repunte puntual de la demanda, sino del resultado de un bloqueo prolongado de la producción residencial, provocado por la falta de suelo finalista, la excesiva complejidad administrativa, la inseguridad jurídica y la baja rentabilidad del sector promotor, que limitan la inversión y puesta en marcha de nuevos proyectos de vivienda.

El impacto económico de esta situación ya es evidente y la escasez de vivienda asequible limita la movilidad laboral, eleva el coste real del empleo y reduce la capacidad de las empresas para cubrir puestos de trabajo, especialmente en actividades estratégicas para Canarias.

A esta realidad se suma que el Archipiélago presenta salarios medios inferiores a la media nacional, dada la composición del tejido productivo, mientras que el esfuerzo para acceder a la vivienda supera los umbrales de riesgo recomendados y el resultado es una creciente vulnerabilidad residencial que afecta al consumo, al ahorro y a la estabilidad social, prosigue la patronal.

CEOE Tenerife insiste en que la vivienda debe situarse como prioridad en la agenda pública y pide facilitar suelo, agilizar licencias, reforzar la seguridad jurídica y activar inversión pública y privada son medidas imprescindibles para aumentar la oferta y evitar que la crisis de vivienda siga lastrando el crecimiento de Canarias.

"Sin vivienda se reciente el empleo, la competitividad y la cohesión social. Resolver este problema es una condición indispensable para el futuro económico del Archipiélago", concluye la patronal tinerfeña.

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