Lanzarote y sus retos para lograr atraer a los nómadas digitales

Los precios, la ausencia de actividades y la velocidad de internet son algunas de las desventajas percibidas por los nómadas digitales

David Merino Fernández

Nómada digital con ordenador

Los nómadas digitales no tienen un hogar fijo y usan internet para trabajar y viajar al mismo tiempo. Uno de sus lugares favoritos para hacerlo es Canarias, donde disfrutan de una estancia media de 50 noches y gastan casi el triple que un turista convencional. Para ello, muchos buscan centros colaborativos para trabajar y para vivir, conocidos como centros de coworking y coliving. 

En Lanzarote hay varios espacios colaborativos de éxito, pero también ha habido varios cierres en la isla. En un momento de enorme demanda en España y en particular en Canarias, la isla parece estar quedándose atrás, según los propios nómadas digitales. Este reportaje analiza las posibles causas.

Entre enero y noviembre, llegaron a Canarias 45.800 teletrabajadores de estas características, de acuerdo con Nomad List, el portal de referencia mundial para los nómadas digitales. 

Nomad List considera Gran Canaria el mejor lugar de España para trabajar, seguida de Fuerteventura y Tenerife. Lanzarote ocupa el puesto 18.

No todos los que llegan son miembros del portal, pero se observan diferencias entre los que sí lo son y que evalúan las virtudes y problemas de cada lugar. 

Para empezar, los números, Nomad List tiene 400 miembros trabajando desde Lanzarote, por 1.400 en Fuerteventura. En Tenerife son 2.200 y en Gran Canaria 2.400. Esta última, es la isla más valorada por sus usuarios, que la consideran el mejor lugar de España para teletrabajar. Fuerteventura obtiene el segundo lugar, seguida de Tenerife. Lanzarote ocupa el puesto 18. 

Los nómadas digitales dejan claro que les encantan las Islas Canarias por su clima, sus libertades, su buena conexión a internet y muchos otros parámetros relativos a la calidad de vida. A pesar de que valoran positivamente el sistema de salud, identifican como desventajas la calidad de los hospitales. También señalan como inconveniente el bajo nivel de inglés y, curiosamente, consideran que "demasiadas personas fuman". 

En el caso de Lanzarote, añaden los altos precios y la falta de actividades. También la velocidad media de Internet es la peor valorada entre las islas. Algunos expertos consultados atribuyen el menor desarrollo del coworking en Lanzarote a la pandemia, así como a la inestabilidad de las llegadas lo que dificulta la sostenibilidad de los negocios.

 

Analizando las posibles causas 

En lo que se refiere a los costes de vivir en la isla, los usuarios de nomad list calculan los gastos mensuales en Lanzarote en 3.797 dólares, mientras que en Gran Canaria dicen que bastan 1.855. Esto podría ser un efecto limitante para muchos teletrabajadores, pero resulta relativo cuando se observa que lugares considerados más caros en España como Alicante, Jávea o Valencia están por delante en el ránking de este portal de referencia.  

En cuanto a la pandemia, es cierto que muchos negocios cerraron, pero es una razón insuficiente para explicar el mayor desarrollo del coworking en las demás islas mencionadas. Claro es el caso de Fuerteventura, donde pese a haber sufrido un impacto económico muy similar a Lanzarote a causa de la pandemia, está viviendo un desarrollo mayor de infrastructura para teletrabajadores.  

En Lanzarote hay varios negocios de éxito que han dado en la tecla para que el teletrabajador se sienta cómodo en la isla. La velocidad de internet es clave y Laura Sanz Naya, fundadora de Pitaya Coliving en Arrecife lo sabe: “Lo que más demandan los teletrabajadores es buen internet, que nunca falle, es su herramienta principal para trabajar”.

Pitaya Coliving también resuelve otro de los factores mencionados, la inestabilidad de algunos nómadas digitales, ya que centra el negocio en el alojamiento, al que aporta espacios colaborativos para trabajar

Clientes teletrabajando en las instalaciones de Coliving Pitaya, en Arrecife
Clientes teletrabajando en las instalaciones de Coliving Pitaya, en Arrecife

El coliving, que incluye espacios colaborativos para trabajar, es el modelo de negocio para atraer teletrabajadores que más está creciendo en las principales ciudades españolas como Madrid o Barcelona. También es un modelo de negocio con más presencia en Gran Canaria, Tenerife y Fuerteventura.

Otra de las claves para que un negocio de este tipo prospere, según los expertos, son las posibilidades de colaborar

Pablo Maielli, fundador de Coworking Guru Lanzarote en la Villa de Teguise lo explica: “Además de ofrecer un espacio para poder trabajar de manera individual, también colaboramos en proyectos abiertos ‘open source’ donde cualquier persona puede colaborar, aportar lo suyo y crear algo de valor”. 

“Organizamos charlas cada dos semanas donde los participantes del coworking pueden profundizar ciertos temas. Cada uno es libre de poder organizar una charla, presentar un tema”, agrega Maielli. 

De hecho, Coworking Guru Lanzarote ha organizado recientemente una charla con gran éxito de público en la sede de Magma Innovation Services, la unidad de innovación y digitalización de Grupo Martínez. 

Instalaciones de Gurú Lanzarote, en la Villa de Teguise.
Instalaciones de Coworking Guru Lanzarote, en la Villa de Teguise.

Pero el sentido de comunidad no queda ahí. “Surgen muchas colaboraciones profesionales” explica Sanz. 

“En Pitaya, por ejemplo, se alojaban un jefe de ventas y una traductora. La empresa del primero buscaba traductora para su página web y ahora es ella quien la está haciendo”, ilustra. 

También sociales y culturales como cenas, clases de yoga, caminatas… Sanz lo resume así: “Lo que quieren es convivir con otras personas para colaborar y hacer planes juntos con personas afines”.

Lanzarote todavía está a tiempo de atraer a más nómadas digitales, pero las administraciones tendrán que hacer una reflexión sobre cómo hacer que la isla sea más atractiva para estos teletrabajadores y apoyar a los centros punteros que están creando o vayan a crear la infraestructura necesaria. De otro modo, la tendencia a irse a las islas vecinas no hará más que incrementarse. 

LO MAS LEÍDO