El dispositivo de emergencias desplegado en Los Charcones, en la localidad de Playa Blanca (Yaiza), ha localizado y rescatado un cuerpo sin vida en la misma zona donde trataban de hallar al joven desaparecido.
Todo parece indicar que se trata del joven desaparecido desde el pasado domingo, a falta de la confirmación oficial por parte de las autoridades. El cadáver fue hallado a veinte metros de la zona en la que se produjo su caída al mar y a trece metros de profundidad. Los dos equipos del grupo especial de actividades subacuáticas de la Guardia Civil (GEAS) han sido quienes han localizado el cadáver.
Cabe recordar que en la zona se había realizado un amplio despliegue. El dispositivo de emergencias que ha estado trabajando en la zona estaba compuesto por la Policía Local de Yaiza, que recorría la zona con un dron, bomberos del Consorcio de Seguridad y Emergencias, un helicóptero del 112 y efectivos de Protección Civil de Yaiza y La Oliva.
Con la mejora del estado del mar, este martes también se habían incorporado los GEAS y Salvamento Marítimo.
La patrullera de la Guardia Civil será la responsable de trasladar el cuerpo hasta el puerto de Marina Rubicón.
Una zona peligrosa y cerrada al baño
Cabe recordar que el pasado domingo, sobre las 15.05 horas de la tarde, el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad 112 (CECOES) recibió la alerta de cuatro jóvenes que estaban en apuros en Los Charcones, una zona peligrosa de la localidad.
Cuatro jóvenes estadounidenses que estudian en Madrid, con edades comprendidas entre los 19 y 21 años, se encontraban pasando unos días en una vivienda vacacional en Arrecife. Dos de ellos fueron arrastrados por el mar, mientras que otros dos lograron salir por sus propios medios desde la escollera, presentando heridas leves.
El helicóptero del Grupo de Emergencias y Salvamento (GES) consiguió rescatar con vida al tercero de ellos, mientras que no se pudo rescatar con vida al cuarto de los jóvenes.
La zona donde se produjeron los hechos se encontraba cerrada al baño debido a un aviso naranja por fuerte oleaje en Lanzarote, con olas que podían alcanzar hasta los seis metros de altura.










