El Partido Popular de Lanzarote ha lamentado en nota de prensa la "actitud demagógica y oportunista" de la secretaria general del PSOE en la isla, que "una vez más ha optado por repetir el argumentario impuesto por Pedro Sánchez en lugar de defender con rigor y honestidad los intereses de los ciudadanos, y especialmente de los pensionistas".
El voto en contra del PP al denominado decreto ómnibus "no supone, como pretende hacer creer el PSOE, un rechazo a la revalorización de las pensiones. Muy al contrario, el Partido Popular defiende de manera clara e inequívoca la actualización del poder adquisitivo de las pensiones y así lo ha demostrado con hechos, presentando una Proposición de Ley específica para garantizar su revalorización automática, que el propio PSOE mantiene bloqueada en la Mesa del Congreso".
"Lo que el PP no puede respaldar es el uso de una medida tan sensible para casi diez millones de pensionistas como moneda de cambio para colar, en un solo decreto, políticas ajenas, controvertidas y sin consenso, destinadas únicamente a sostener a un Gobierno sin mayoría parlamentaria ni Presupuestos Generales del Estado", defienden.
En este sentido, señalan que "resulta especialmente preocupante la connivencia de la secretaria general del PSOE de Lanzarote con estas prácticas, aceptando sin cuestionar las tropelías de un Gobierno que vuelve a utilizar a los pensionistas como parapeto político. Una sumisión que la lleva a defender este tipo de decretos por segunda vez con argumentos que la ciudadanía afortunadamente ya no se cree porque la maniobra torticera es evidente".
El Gobierno de Sánchez "tiene alternativas claras y sencillas: tramitar la Proposición de Ley del PP o aprobar un real decreto exclusivo para las pensiones. No hacerlo demuestra que la prioridad no son los pensionistas, sino mantener acuerdos con socios radicales y seguir adelante “pase lo que pase”, aunque ello perjudique precisamente a quienes dicen defender".
Desde el Partido Popular de Lanzarote han denunciado "las mentiras, la manipulación y la utilización partidista de un asunto que debería estar al margen de la confrontación política. Ya está bien de decretos potaje, de trampas legislativas y de cargar responsabilidades en la oposición para ocultar la debilidad del Gobierno. Cuando se habla, lo mínimo exigible es decir la verdad y no insultar la inteligencia de los ciudadanos".









