La Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Lanzarote ha sancionado a la empresa suiza de marca deportiva X-Bionic por grabar una campaña publicitaria en varios espacios protegidos de Lanzarote, según ha confirmado a La Voz Francisco Fabelo, jefe del área.
Los hechos se remontan al pasado año 2025, cuando la empresa decidió realizar su campaña publicitaria en distintos parajes naturales de la isla sin haber pedido los permisos pertinentes. Tras la finalización de estas grabaciones y su publicación en las diferentes redes sociales de la marca, Medio Ambiente se percató que la empresa no había solicitado la autorización necesaria y, según informan desde el área, "tampoco tenían intención de pedirla".
La campaña se llevó a cabo en tres municipios distintos de Lanzarote: Haría, Teguise y Tinajo. Algunas de las localizaciones comprendían Caldera Blanca, el Risco de Famara y otras zonas del Parque Natural de Los Volcanes, un área sensible y protegida debido a su gran biodiversidad y singularidad. En las imágenes se puede ver a los modelos corriendo, causando grandes pisadas en el territorio.
Estas grabaciones, según apuntan desde Medio Ambiente, fueron tomadas con diferentes modelos, cámaras y drones. Para el uso de estos últimos, ya sea para un fin comercial o de ocio, se debe pedir un permiso especial, algo que tampoco realizaron desde esta empresa.
Tras ser conocedores de la infracción cometida, la propia marca ha respondido al Cabildo de Lanzarote que estaban fuera de los límites de las zonas protegidas, algo que Medio Ambiente desmiente al poder observarse a la perfección en las imágenes los lugares donde se encontraban grabando.

En una de las varias publicaciones de Instagram de la campaña grabada en Lanzarote, el perfil de la consejería de Medio Ambiente dejó un comentario hace más de un mes exigiendo la eliminación de las imágenes al tratarse de un delito medioambiental. "Estas imágenes han sido tomadas sin autorización en un espacio natural protegido de la isla de Lanzarote. Estos hechos son constitutivos de una infracción medioambiental, por tanto, estas imágenes deben ser borradas inmediatamente", alertaba el área a la empresa.
A pesar de esta petición, la empresa no ha borrado hasta el momento ninguna de las imágenes de la campaña publicitaria. Ahora, X-Bionic se enfrenta a una multa que puede ir desde los 300 hasta los 3.000 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción y si ha afectado a especies de flora o fauna endémica, como las aves que anidan en el suelo.
Unas imágenes que se convierten en un "efecto llamada"
Francisco Fabelo, jefe del área de Medio Ambiente, ha señalado a La Voz que este tipo de infracciones provocan un "efecto llamada", que hace que muchas de las personas imiten estos comportamientos ilegales al creer que están permitidos.
Este efecto llamada se ve amplificado por su difusión en redes sociales, lo que hace que llegue a mucha más gente en muy poco tiempo y de una forma masiva.










