Las familias canarias ven con "miedo e incertidumbre" el inicio del curso e instan a acabar con la "improvisación"

La confederación de federaciones de asociaciones de padres de alumnos de Canarias cuestiona que siguen sin estar claros los protocolos

26 de agosto de 2020 (14:45 CET)
Actualizado el 26 de agosto de 2020 (16:15 CET)
Haría repartirá a domicilio los libros que los alumnos dejaron en sus aulas

El vicepresidente de la confederación de federaciones de asociaciones de padres de alumnos de Canarias (Confapa), Eusebio Dorta, ha advertido este miércoles de que las familias ven el inicio de curso con "miedo e incertidumbre" dado que aún no están claros los protocolos.

En declaraciones a Europa Press ha mostrado su deseo de que participen directamente en la elaboración de las medidas, algo que trasladarán a la consejera Manuela Armas el próximo lunes en una videconferencia que está prevista con toda la comunidad educativa, y donde incidirán también en las actividades extraescolares y los servicios de comedor.

"Quince días parece un montón de tiempo pero no es nada con la evolución de la pandemia", destaca, subrayando que el objetivo básico es que la educación sea presencial, pero también "con un plan b" digital por si las circunstancias sanitarias empeoran.

Ante el contexto de dudas y "desinformación" actual, las distintas ampas de Tenerife se reunirán el 2 de septiembre para unificar criterios y se pondrá un abogado a disposición de las familias el 7 de septiembre para resolver cuestiones relacionadas con padres y madres que no quieren llevar a sus hijos al colegios.

Dorta comenta también que se va a dar asesoramiento psicológico y desde las ampas se quiere saber qué repercusiones legales hay si no se escolariza a un alumno, dado que la educación es obligatoria a partir de los seis años, o hay un contagio en una clase.

En esa línea, achaca a la Consejería de Educación que ha faltado información y aunque no duda en que "se ha trabajado intensamente" a lo largo del verano, parece que "todo está en el aire" y hay un "miedo colectivo". "No queremos que esto sea como las lentejas, ahí está el protocolo", indica.

Dorta pone como ejemplo los protocolos que se han diseñado en los hoteles, donde la incidencia del coronavirus ha sido muy baja. "Sabemos que la situación es difícil, pero cuando vamos a un hotel sabemos que hay un protocolo", señala.

Sobre la posibilidad de que las clases vuelvan a ser digitales, cree que la propuesta de adquirir 30.000 equipos informáticos "puede ser suficiente para los casos más sangrantes" y propone la instalación de cámaras web en las aulas para que los niños en cuarentena o de baja por otra enfermedad puedan seguir las clases "en lugar de esperar en casa viendo los dibujos a que un compañero les pase la tarea".

"No sé como no se ha hecho ya", ha lamentado, pues permitiría hacer clases semipresenciales por turnos, lo mismo que la cesión de espacios públicos por parte de los ayuntamientos en los centros que estén masificados. "Y esto no supone un sobregasto", explica.

En esa línea, ha reclamado la bajada de ratios pues "cuanto menos alumnos haya mejor pues también hay más posibilidad de rastreo".

Por ello, Dorta pide a Educación que acabe con "la improvisación y los experimentos", pues "no hay nada nuevo que inventar", sino ver lo qué ha funcionado en otros países que han retomado la vuelta a las aulas y no empeñarse "en un sistema que no tiene el resultado adecuado".

En parecidos términos se expresó la semana pasada el presidente de la Federación de AMPAS Galdós, que aúna a las asociaciones de madres y padres de alumnos de la isla de Gran Canaria, Sergio de la Fe, quien se confesó "un poco pesimista" con el inicio del curso y advirtió de una "debacle" si no se vuelve a las aulas.

Además, alertó de que la pandemia "ha sacado a la luz cosas que estaban debajo de los focos" y que "no" se fue capaz de ver, entre las que citó una brecha digital "galopante", familias necesitadas de ayudas, niños que comen solos en comedores y menores con necesidades especiales.

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