Lanzarote entra en campaña

Hace casi ocho años, en diciembre de 2003, José Luis Rodríguez Zapatero vino por primera vez a Lanzarote, justo antes de afrontar su primera campaña electoral para aspirar a la presidencia del Gobierno de España. Ahora, dos ...


Hace casi ocho años, en diciembre de 2003, José Luis Rodríguez Zapatero vino por primera vez a Lanzarote, justo antes de afrontar su primera campaña electoral para aspirar a la presidencia del Gobierno de España. Ahora, dos ...

Hace casi ocho años, en diciembre de 2003, José Luis Rodríguez Zapatero vino por primera vez a Lanzarote, justo antes de afrontar su primera campaña electoral para aspirar a la presidencia del Gobierno de España. Ahora, dos legislaturas después, el nuevo candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha visitado también la isla de los volcanes, aunque poco tienen que ver ambos viajes.

Zapatero vino de vacaciones, para "reponer fuerzas" antes de la campaña. Rubalcaba, llegó a Lanzarote en medio de un maratón preelectoral, que el pasado fin de semana le llevó a varias islas del archipiélago. Sin embargo, hay otro punto en común entre ambos viajes: al igual que le ocurre ahora a Rubalcaba, Zapatero tampoco contaba entonces con ganar esas elecciones.

Poco después de aquellos comicios de 2004, el actual presidente de España volvió a esta isla, de nuevo de descanso, como si Lanzarote se hubiera convertido en una especie de talismán. Pero esta vez, para que se repitiera la historia y hubiera una sorpresa electoral, Alfredo Pérez Rubalcaba necesitaría mucho más que un amuleto.

José Luis Rodríguez Zapatero deja un país con casi cinco millones de parados y una última legislatura llena de vaivenes, y eso no hay partido que lo soporte. Ni siquiera el intento de Rubalcaba de desmarcarse de Zapatero, tras haber formado parte de su Gobierno, logrará evitar el desastre al que parecen abocados los socialistas en estos comicios, tal como ya ocurrió en las pasadas elecciones municipales.

Por eso, mientras el PSOE intenta luchar por salvar al menos los muebles en estas elecciones, la verdadera batalla en el archipiélago se librará entre Coalición Canaria y el Partido Popular. Los de José Manuel Soria juegan con clara ventaja, gracias al arrastre nacional que va a tener el partido, de la mano de un voto de castigo al PSOE y la necesidad de un cambio para afrontar la crisis.

En ese contexto, CC sabe que va a tener que hacer un importante esfuerzo para lograr su representación en Madrid. Y es que, aparentemente, el retroceso del Partido Socialista beneficiará al Partido Popular, que ya en las pasadas elecciones de mayo logró convertirse en la fuerza más votada en Canarias. Además, si se confirman los pronósticos de las encuestas, y Mariano Rajoy logra ganar por mayoría absoluta, los nacionalistas podrían perder su papel de "visagra", que en las últimas legislaturas les ha permitido mantener una negociación directa con el Gobierno central, al que han brindado apoyos puntuales en momentos decisivos, tanto durante el gobierno socialista como en los anteriores del PP sin mayoría absoluta.

Pero al margen de las elecciones al Congreso, en Lanzarote las quinielas están centradas en las votaciones al Senado, donde la cita electoral cobra nuevos matices. Y es que ahí no se elige al presidente del país, sino a la persona que representará a la isla en la Cámara Alta. Y precisamente por eso, el voto de los ciudadanos puede ir en ocasiones más allá de las siglas del partido.

Conscientes de ello, desde Coalición Canaria intentaron buscar una apuesta fuerte para estos comicios, basándose en los resultados de la última cita electoral. Y por eso, la candidatura de Pedro San Ginés será una prueba de fuego para el actual presidente del Cabildo, que hasta última hora tuvo serias dudas de aceptar este reto. Su principal rival, sin duda, será el aspirante del PP, Óscar Luzardo. Un candidato prácticamente desconocido en política, pero al que presentan como un nuevo valor del PP en la isla.

En este duelo entre el tirón del Partido Popular para estos comicios y la apuesta de Coalición Canaria intentará entrar también el PSOE con una apuesta por la veteranía de Orlando Suárez, ligado históricamente al partido pero también a los movimientos sindicales. Y es precisamente ese arrastre el que podrían estar buscando los socialistas, centrándose también más en la figura del candidato, para intentar subir posiciones en la difícil cita con las urnas que tienen por delante.

Sin embargo, Orlando Suárez también es el que menos se juega en esta contienda electoral, ya que el partido es consciente de la dificultad de vencer en estos comicios, y que el reto está centrado entre los candidatos de CC y el PP. Ahora, con la campaña recién iniciada en la madrugada de este viernes, habrá que ver si los partidos consiguen movilizar a la ciudadanía, cada vez más desencantada de la política, y también cómo afrontan estas dos semanas ambos partidos, que son socios de gobierno en el Cabildo.

Pedro San Ginés, presidente del Cabildo y candidato. Astrid Pérez, vicepresidenta y líder del PP en la isla. Sin duda, una situación complicada de lidiar durante los próximos días, y también a partir del 20-N cuando, en cierta medida, ambos volverán a medirse en las urnas.

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