La Cueva de Los Verdes y el propósito de Marciano Acuña

Pedro San Ginés

Mucho se ha hablado en estos días sobre el pleito de la Cueva de los Verdes y sus posibles consecuencias, especialmente por parte de quienes más motivos tienen para estar callados, como es el caso del portavoz y único concejal socialista en el consistorio norteño. 

En primer  lugar, conviene recordar lo crucial en este asunto y es que la deuda que motivó este pleito judicial ya no existe, es decir, está completamente abonada y además se paga con regularidad el canon a que tiene derecho Haría. Esto es lo verdaderamente importante y el fondo de la cuestión. 

En el capítulo de responsabilidades, conviene recordar que fue bajo la Presidencia del PSOE en el Cabildo de Lanzarote y bajo la dirección del mismo partido en los Centros de Arte, Cultura y Turismo (CACT), cuando se originó la primera gran deuda global por canon municipal de más de 3 millones de euros con que me encontré como consejero en el año 2003, deuda que prácticamente saldamos con Haría entre ese año y junio de 2007 –fecha en que dejé la mencionada consejería–, tal y como certificó en su día el director económico de los CACT.  

En este sentido, hay que destacar que también fue durante la Presidencia del PSOE en el Cabildo de Lanzarote y siendo Carlos Espino -en ese momento nada menos que secretario general de los socialistas lanzaroteños-, el consejero responsable de los CACT cuando se originó la deuda de más de 2 millones de euros con Haría por la que el ex alcalde Pepe Torres, que hasta ese instante no había realizado reclamación alguna, llevó al Cabildo a los tribunales. Justo en el momento en que accedí a la Presidencia de la corporación. 

Por tanto, es falso como pretenden hacer creer algunos y amplifican los mercenarios de la pluma de siempre -que encubrieron y encubren todo lo anterior- que el Cabildo pleiteara pretendiendo quedarse con la Cueva de los Verdes, cuando muy al contrario lo único que ha hecho es defender la unidad de la Red y la viabilidad de saldar la deuda,  ya pagada, en unos  tribunales a los que el Cabildo nunca acudió sino en los que fue denunciado. 

Por descontado, el Cabildo de Lanzarote será respetuoso con la sentencia judicial a que haya lugar, aun cuando ésta no tuviera en cuenta (como la anterior, que obligaba a devolver a Haría la totalidad de los ingresos de los últimos 10 años) varios aspectos que considero importantes.  

En primer lugar, que para obtener cualquier ingreso han de realizarse muchos gastos de gestión que habrían de ser descontados para determinar el beneficio. En segundo lugar, aun cuando la sentencia no considerase que, si ya entonces había pagados muchos millones de euros en cánones, hoy resulta que están pagados todos a los que Haría tenía derecho, y por tanto habría igualmente que descontarlos. Y, en tercer lugar, que incluso cuando la sentencia no considerase que, detraídos de los ingresos todos esos gastos de gestión y todos los millones de euros abonados en cánones en esos 10 años, el beneficio resultante debiera en todo caso ser distribuido, cuando menos, entre el Ayuntamiento de Haría y el resto de Lanzarote, ciudadanos a los que también represento, a través del cabildo insular que realizó en su día inversiones millonarias que no entran en este cómputo y que ha asumido en exclusiva la responsabilidad de la gestión de la Red de los CACT. 

Claro que todo eso sería tanto como sentenciar que el Cabildo, y resto de Lanzarote, no tendrían derecho a nada, pero sí la obligación de asumir, además de las multimillonarias inversiones iniciales, todos los gastos de gestión de 10 años, frente a Haría que solo tendría derechos, concretamente al 100% de los ingresos, y unos cánones añadidos a esos propios ingresos, lo cual sería tan grotesco que en el fondo, tal conclusión resulta impensable. 

Como es sabido, el Cabildo ha presentado un recurso contra la decisión del tribunal de rechazar la suspensión de la vista por cuanto se está negociando con muy buenas perspectivas una salida a este conflicto pero, como doctores tiene la iglesia, si este recurso no prosperase, y si la deuda generada por aquel PSOE y denunciada por el anterior alcalde tuviese la incomprensible consecuencia antes señalada, aun así, esta Presidencia seguiría apostando por él diálogo y el consenso para que Haría garantizase mediante un convenio inexistente a día de hoy, que se le siga pagando religiosamente como cada vez que he tenido responsabilidades de gobierno, y  nunca más se vuelvan a acumular deudas a su favor en concepto del canon a que tienen derecho. Un convenio entre el Ayuntamiento de Haría y el Cabildo de Lanzarote que además establezca compromisos insulares y pautas para el desarrollo acompasado de un municipio que renunció al desarrollo turístico de masas para apostar por otro más sostenible y de naturaleza, algo  similar a lo que habrá que hacer con Tinajo. 

Ese y ningún otro es el propósito del Alcalde de Haría Marciano Acuña y el mío propio con la Cueva de los Verdes, los Jameos del agua, incluso el Mirador del Río aunque no se encuentre en suelo municipal. 

Afortunadamente, y a pesar de las permanentes salidas de tono de algún díscolo, la actual dirección insular del PSOE, así como el grupo de consejeros y consejeras en el Cabildo que acompañan a CC y PIL en el pacto de gobierno que tengo el honor de presidir, me permiten albergar esperanzas en que su apuesta por el acuerdo y la negociación -en la que por cierto, han declinado participar- es sincera y esta vez sí lograremos que ayuntamiento y cabildo sellen la paz institucional que tanto necesitamos por el bien de Haría y de Lanzarote.

 

*Pedro M. San Ginés Gutiérrez, presidente del Cabildo de Lanzarote

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