Crisis Volcán

El realojamiento se complica por la falta "urgente" de vivienda: pocas plazas turísticas y alquiler completo

Muchas personas han encontrado acomodo en segundas residencias, casas de amigos o familiares y algunos, incluso, están durmiendo en sus coches

Un agente de la Guardia Civil, junto al mar de lava del volcán en La Palma
Un agente de la Guardia Civil, junto al mar de lava del volcán en La Palma

Los planes de evacuación en la isla de La Palma tras la erupción volcánica del pasado domingo en Cumbre Vieja, y que han provocado el desalojo de unas 6.000 personas, empiezan a encontrar problemas a la hora de reubicar a los afectados y con el problema añadido de que la erupción empieza a generar dificultades para el realojamiento, de ahí que instituciones y empresarios estén buscando fórmulas alternativas.

Junto al acuartelamiento de El Fuerte, en Breña Baja, habilitado como centro temporal de acogida con más de 500 personas, muchas personas han encontrado acomodo en segundas residencias, casas de amigos o familiares y algunos, incluso, están durmiendo en sus coches, pero la situación se agrava porque puede haber más desalojos y la previsión mínima de duración de la erupción ronda el mes, según Involcan.

Carlos Fernández, presidente de la Asociación de Turismo Rural Isla Bonita, señala a Europa Press que hay muchas casas rurales afectadas en la zona de Las Machas y la parte alta de Los Llanos de Aridane y ahora "hay un problema de vivienda urgente", debido al volumen de gente desalojada y las camas que ocupan los efectivos enviados a la isla para ayudar en las labores de seguridad.

Además, comenta que la "dinámica turística" es compleja y hay turistas alojados y reservas para los próximos días y semanas por lo que habría que tomar algún "acuerdo institucional" para canalizar una política de cancelaciones y derivaciones.

Así, señala que las reservas han caído en el oeste de la isla por parte del turismo internacional, probablemente por "desconocimiento" de la situación real, y las reservas no han aumentado ante el supuesto atractivo turístico de la erupción.

Demanda turística entre islas, no a nivel internacional

En cambio, comenta que "sí se nota" en los vuelos entre islas que mucha gente viene a La Palma "a modo de atracción" cuando lo que se vive en la isla "es un drama humano colosal", tanto en viviendas arrasadas como infraestructuras.

Por ello, Fernández pide "alguna medida novedosa" a las instituciones y que se aplique un "principio de solidaridad" para las personas afectadas, que puede pasar por la puesta disposición de pequeños complejos de apartamentos, por ejemplo, aunque asume que "no se pueden liberar tan fácilmente". "Hace falta un acuerdo institucional con empresarios del turismo", agrega.

En esa línea, fuentes de Ashotel han confirmado a Europa Press que desde la patronal de la provincia tinerfeña ya se mantienen reuniones con representantes del Gobierno de Canarias para buscar soluciones a las familias que estén emergencia habitacional.

No obstante, uno de los dos pulmones turísticos de la isla, la zona de Puerto Naos, en Los Llanos de Aridane, está evacuada y podría ser alcanzado por la lava por lo que solo queda a disposición la zona de Los Cancajos, en Breña Baja, próximo a la capital de la isla.

"No hay más viviendas que las que hay"

Doris Borrego, presidenta de Ascav (Asociación Canaria de Alquiler vacacional), señala que "desde el minuto uno" de la erupción se han puesto a disposición de las instituciones para colaborar dado que la erupción se va a prolongar en el tiempo, asumiendo que a corto plazo es más difícil porque las viviendas en la isla "están a tope".

Así, admite que la situación "es muy complicada" dado que muchos asociados de Ascav también han perdido sus viviendas y hay clientes ocupando los inmuebles y reservas en marcha, "y puede haber más desalojos dependiendo de la evolución".

Desde Ascav han puesto a disposición de las familias palmeras viviendas en la isla de Tenerife y ya se han realizado algunas derivaciones pero avisa de que la isla no tiene capacidad para hacer frente a una evacuación de 6.000 personas.

"No hay más viviendas que las que hay y esto va para largo", confiesa, subrayando que la isla vive una "catástrofe" y hay que centrarse en buscar alojamientos dignos para las familias de forma "urgente".

Por ello, Borrego espera que los bancos, que tienen viviendas libres en la isla, también las pongan a disposición.

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