El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom, ha actualizado al mediodía de este jueves la situación a bordo del crucero turístico MV Hondius, operado por Oceanwide Expeditions y de bandera de Países Bajos, afectado por un brote de hantavirus de Andes. Así, ha informado de que ya han sido confirmados cinco casos de pasajeros contagiados por esta enfermedad, la única variante que se traspasa entre humanos, y que otros tres continúan bajo sospecha. Este brote se ha cobrado la vida, por el momento, de tres personas.
Por el momento, la embarcación que partió el 20 de marzo de Argentina, tiene 147 personas a bordo, según los datos más recientes, está viajando rumbo a Canarias y fondeará en la costa de Tenerife, donde los pasajeros serán trasladados en lancha hasta el muelle secundario de Granadilla, a diez minutos del Aeropuerto Tenerife-Sur.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha informado de que la estancia del buque en Canarias "será la mínima imprescindible desde el punto de vista sanitario y logístico" y ha añadido que así "estaba previsto desde el principio". A la vez en que le ha pedido al mandatario canario, Fernando Clavijo, "actuar desde la responsabilidad institucional", tras sus críticas públicas contra el Gobierno de España y ha insistido en que no va a perder "ni un minuto en el ruido político".
Por su parte, la OMS ha insistido en que el riesgo para la población canaria es "bajo", al igual que para la población en general, a pesar de la gravedad de la situación. "Confiamos en la capacidad de España para gestionar este riesgo, y los estamos apoyando para que lo hagan", ha defendido Adhanom durante su intervención, quien ha alabado la "generosidad, solidaridad" y el cumplimiento del deber moral del presidente español, Pedro Sánchez.
La ministra de Sanidad, Mónica García, informó en la tarde de este pasado miércoles que se pondrían a disposición medios de transporte exclusivos para repatriar a todas las personas del MV Hondius, salvo que su situación médica no permitiera esa repatriación. En el caso de los catorce españoles el objetivo es que sean trasladados en un avión militar hasta Madrid, donde cumplirían la cuarentena.
Por el momento, la OMS ha indicado que ninguno de los pasajeros y tripulantes a bordo del barco presenta síntomas de estar contagiado. Sin embargo, ha recordado que el periodo de incubación del virus de los Andes, "puede ser de hasta seis semanas", por lo que no se descarta que puedan informarse de más casos.
La responsable española de Sanidad ha añadido este jueves que los pasajeros serán evaluados desde el propio barco y solo desembarcarán "para su traslado o repatriación con equipos de protección, un operativo sanitario específico y sin contacto con la población".
Desembarco de tres pasajeros enfermos en Cabo Verde
Tras días de conversaciones, el Gobierno de Cabo Verde accedió a que los tres pasajeros con síntomas a bordo del crucero turístico desembarcaran en Praia, en Isla Santiago, desde donde fueron trasladados en aviones medicalizados a Países Bajos. Doctores caboverdianos entraron al barco para atender a los pasajeros con síntomas, mientras que la OMS coordinó su evacuación.
Uno de estos aviones tuvo que hacer una parada en Gran Canaria tras detectar un fallo eléctrico en la burbuja de aislamiento de uno de los enfermos y abandonó la isla en la mañana de este jueves. Sanidad ha defendido que esta operación se realizó siguiendo "todos los protocolos".
Según ha informado el Ministerio español, en la mañana de este jueves un segundo avión medicalizado recibió al paciente afectado y el primer avión salió de la isla con la tripulación a bordo. Los tres pacientes ya están en Países Bajos. Se trata de un ciudadano británico (56 años), un holandés (41) y un alemán (65), que han sido trasladados directamente a hospitales especializados en Europa.
De los pasajeros trasladados en avión a Países Bajos, dos están estables en el hospital y el tercero, asintomático, está en Alemania.
Dos médicos y dos expertos más, a bordo del crucero rumbo a Canarias
La Organización Mundial de la Salud ha informado de que a bordo del crucero turístico rumbo a Canarias se encuentra un experto de la propia organización, junto a dos médicos expertos en epidemiología de Países Bajos, y un cuarto profesional del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades, que permanecerán en el barco hasta que llegue a las islas.
Tedros Adhanom ha indicado que estos profesionales están evaluando médicamente a todos los pasajeros y tripulantes y recopilando información para evaluar el riesgo de infección a bordo. Al tiempo en que está elaborando "una guía operativa" que explique "paso a paso" como va a ser el desembarco y el traslado de todas las personas.
Además, se ha solicitado a los pasajeros que permanezcan en sus cabinas, que son bastante amplias según las imágenes difundida en las campañas publicitarias del barco y que están siendo desinfectadas. A lo que se suma que, "cualquier persona que muestre síntomas será aislada de inmediato", ha añadido el director general de la OMS.
El presidente canario, Fernando Clavijo, ya ha adelantado que el primer traslado se hará en lanchas desde el crucero turístico para luego ser trasladados al Aeropuerto.
Del primer fallecido al desembarco de 23 personas en Santa Elena
El primer fallecido por este brote, un hombre holandés, murió el 11 de abril en el barco, aunque los síntomas comenzaron el 6 de abril. Entonces no se le tomaron muestras porque los síntomas eran similares a los de otras enfermedades respiratorias. Su esposa, también holandesa y ya con síntomas, abandonó el barco en Santa Elena, parte de los territorios británicos de ultramar, el 24 de abril y desde ahí voló en avión a Johannesburgo, en Sudáfrica.
La mujer trató de coger un vuelo hasta Ámsterdam, pero la compañía área la rechazó por su estado de salud. En la mañana de este jueves se ha dado a conocer el caso de una azafata de la compañía KLM, que ha sido ingresada en Países Bajos tras presentar síntomas de hantavirus después de haber mantenido "un breve contacto" con esta pasajera. El caso de la segunda fallecida fue el primer confirmado por hantavirus, tras analizar sus muestras en el Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica.
La Organización Mundial de la Salud está realizando un seguimiento de todas las personas que compartieron vuelo con la mujer holandesa fallecida por hantavirus entre Santa Elena y Johannesburgo.
Como ella, otros 23 pasajeros se bajaron en la isla Atlántica y desde ahí volaron a Johannesburgo. La OMS ha informado de que otro pasajero se presentó ante el médico del barco el 24 de abril y fue evacuado el 27 desde la isla de Ascensión a Sudáfrica, donde permanece en cuidados intensivos. Su caso también fue confirmado como hantavirus.
La Organización Mundial de la Salud ha informado de que personas de doce países diferentes dejaron el crucero hace dos semanas en la isla de Santa Elena. En concreto, ciudadanos procedentes de Canadá, Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Nueva Zelanda, San Cristóbal y Nieves, Singapur, Suecia, Suiza, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos.
Posible origen del foco
Tedros Adhanom ha indicado que el origen del foco aún continúa investigándose, pero señalan que las dos personas que fallecieron primero y que eran pareja habían recorrido Argentina, Chile y Uruguay antes de subirse al crucero turístico. Ambos habían estado realizando un viaje de observación de aves, con visitas en sitios donde "donde estaba presente la especie de rata conocida por portar el virus Andes".
La Organización Mundial de la Salud está trabajando con las autoridades sanitarias argentinas para descifrar los movimientos de la pareja. Al mismo tiempo en que el país latinoamericano ha enviado 2.500 kits de diagnóstico a laboratorios de cinco países.









