El Tedax interviene un proyectil que podía "destruir la mitad del muelle de La Graciosa y afectar a las viviendas"

Los agentes de esta unidad de la Guardia Civil realizaron una detonación controlada que obligó a acordonar la zona

El Tedax de la Guardia Civil de Lanzarote ha realizado una detonación controlada en el muelle de la isla de La Graciosa, a raíz del hallazgo de otro proyectil colocado como adorno en la puerta de una casa de la calle La Galera.

El segundo artefacto se encontraba semienterrado en la explanada del muelle de La Graciosa por lo que, según el protocolo de seguridad entre el Tedax de la Guardia Civil y el Tedax de la Armada, que acudió en un buque de guerra desde Las Palmas de Gran Canaria, se realizó "una meticulosa voladura con cargas conformadas". Para ello fue necesaria la evacuación de todo el muelle y de los establecimientos cercanos, así como se estableció un cordón de seguridad de más de 150 metros.

En la primera explosión de seguridad, el alote del proyectil salió disparado hacia el mar. Según ha informado la Guardia CIvil, el artefacto contenía 14 kilos de TNT, "capaces de destruir la mitad del muelle de La Graciosa y afectar a las viviendas e instalaciones anexas".

 

Otro precedente unos días antes

Se da la circunstancia, que en días anteriores, por parte del GEDEX de la Guardia Civil de Lanzarote, se procedió a la retirada de otro proyectil de grandes dimensiones que se encontraba la calle La Gatera de La Graciosa. Los hechos fueron alertados ante la Policía Local por un ciudadano, por lo que se procedió inmediatamente al acordonamiento de la zona y dar posterior aviso al cuartel de la Guardia Civil de Costa Teguise.

Cuando el Grupo de Especial de Desactivación de Explosivos llegó al lugar de la incidencia, con la colaboración del policía local, se certificó que se trataba de un obús de 550 milímetros de largo y 210 milímetros de calibre, con un peso de unos 60 kilogramos, el cual estaba completamente pintado, por lo que no se pudo observar ninguna leyenda ni color del cuerpo.

Debido al "gran peligro" que puede ocasionar este tipo de municiones, ya que en su interior puede tener hasta 14 kilogramos de explosivo, se decidió proceder a su traslado a una zona aislada para realizar una explosión controlada. Una vez trasladado el artefacto fuera del núcleo poblacional, se tomaron todas las medidas de seguridad oportunas proceder a su trepanación mediante una explosión controlada.

En el interior de este otro proyectil no se encontraba explosivo alguno, si bien se señala que con carga "podría causar daños letales a varios metros de distancia". Según la Guardia Civil, este tipo de proyectiles eran utilizados por el Ejército y pudiera tratarse de la batería que estaba ubicada en el Mirador del Río.

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