La Guardia Civil de Vecindario ha finalizado la investigación de un varón como presunto autor de un delito contra la intimidad, en su modalidad de descubrimiento y revelación de secretos, conocido como sexting. Los hechos, que se desarrollaron entre finales de diciembre de 2025 y enero de 2026, tuvieron su epicentro en el entorno de una calle de la localidad de Vecindario, donde la víctima denunció el acoso y la vulneración de su derecho a la propia imagen.
El origen de la investigación se sitúa en la denuncia presentada por una mujer que manifestó estar siendo víctima de una campaña de desprestigio y coacciones por parte de un varón con el que había mantenido una relación sentimental.
Según los datos recabados, el agresor, motivado por los celos, procedió a enviar fotografías de carácter íntimo y vídeos con contenido sexual explícito a un tercero, quien resultó ser el anterior compañero sentimental de la víctima; estas imágenes habían sido capturadas previamente en un lugar de ocio y en un domicilio particular, si bien, en ningún caso se autorizó su difusión a terceras personas.
Los agentes realizaron un análisis exhaustivo de las pruebas digitales aportadas, que incluían capturas de pantalla de aplicaciones de mensajería como Telegram y WhatsApp, donde el investigado profería expresiones vejatorias hacia la víctima. La línea clave de la investigación se consolidó tras la toma de declaración de un testigo, quien corroboró haber recibido de forma no deseada el material sensible y haber sido contactado insistentemente por el presunto autor para contrastar detalles de la vida privada de la mujer.
Durante las gestiones practicadas, los agentes del lograron localizar al sospechoso, que a pesar de que este mostró inicialmente una actitud desafiante durante los contactos telefónicos, tratando de eludir su responsabilidad alegando motivos laborales fuera de la isla, la solidez de las evidencias y la meticulosidad del trabajo policial forzaron su comparecencia ante las dependencias oficiales.
El investigado fue informado de sus derechos y se procedió a la instrucción de las correspondientes diligencias por la presunta participación en los hechos delictivos el pasado día 02 febrero. El atestado policial, que incluye toda la documentación aportada por la denunciante y el resultado de las gestionas técnicas, ha sido remitido a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de San Bartolomé de Tirajana. La difusión de material íntimo sin consentimiento no es solo un ataque a la privacidad, sino una forma de violencia psicológica que busca la aniquilación social de la víctima.
La permanencia de los contenidos en el entorno digital y la facilidad de su propagación generan un daño moral de incalculables consecuencias y una victimización secundaria persistente. Este caso pone de relieve la importancia de denunciar de inmediato ante las unidades especializadas de la Guardia Civil para frenar la cadena de distribución y garantizar la protección de la dignidad de las personas ante el uso ilícito









