Agentes de la Policía Nacional en Arrecife, lograron identificar el pasado 6 de febrero, a un hombre de 49 años, de nacionalida británica, como presunto autor del robo de material valorado en aproximadamente 75.000 euros en el interior de un yate de lujo atracado en puerto deportivo de la Marina de la capital lanzaroteña.
Los hechos se remontan a la madrugada del 8 de enero, cuando un individuo encapuchado accedió al pantalán H de la Marina de Arrecife, donde se encontraba amarrado el yate. Según la investigación, el autor logró introducirse en el interior del barco tras trepar por una de las esclusas, sustrayendo de manera meticulosa diverso material de alto valor, entre el que se encontraban cañas de pesca personalizadas y tablas de foil de alta gama.
Con el objetivo de dificultar su identificación, el presunto autor abandonó el lugar en un turismo sin rasgos distintivos, cuyas placas de matrícula habían sido ocultadas mediante un elemento externo.
Tras un trabajo de recopilación y análisis de imágenes procedentes de cámaras de seguridad y dispositivos de control de tráfico de la localidad, los investigadores localizaron una grabación alejada del puerto en la que se observaba al sospechoso retirando el elemento que cubría la matrícula antes de abandonar Arrecife en dirección a Costa Teguise.
Esta pista permitió identificar el vehículo como un coche de alquiler con matrícula francesa, que había sido trasladado en ferry desde Cádiz el día anterior al robo.
Durante la investigación se pudo determinar, que el investigado no pernoctó en ningún establecimiento hotelero y abandonó la isla al día siguiente de cometer los hechos.
Una vez identificado, los agentes comprobaron que se trataba de un antiguo tripulante del yate afectado, circunstancia que explicaría el conocimiento preciso tanto de los efectos sustraídos como de la distribución interna de la embarcación.
La Policía Nacional ha remitido el resultado de la investigación a la Autoridad Judicial competente, y actualmente se encuentra a la espera de la emisión de una orden de búsqueda internacional, al hallarse el investigado fuera del territorio nacional, previsiblemente en el Reino Unido.
Asimismo, el propietario de la empresa afectada, residente en Estados Unidos, habría publicado en redes sociales una recompensa económica por cualquier información relevante que conduzca al esclarecimiento total de los hechos, lo que podría reforzar el impulso de la acusación particular en sede judicial. La investigación continúa abierta.









