La historia de Lanzarote a través de su ropa interior: de los sacos de azúcar al lino

Ricardo Reguera es uno de los mayores expertos sobre la vestimenta tradicional canaria y aportó el 40% de las 150 prendas que recoge la colección 'Vestir la ropa blanca: una mirada interior'

13 de enero de 2024 (10:29 CET)
Exposición de ropa interior en la Casa Amarilla. Foto: José Luis Carrasco.
Exposición de ropa interior en la Casa Amarilla. Foto: José Luis Carrasco.

Hay muchas maneras de contar una historia y en este caso el comisario de arte Ricardo Reguera y la Agrupación Folclórica Malpaís de La Corona han encontrado la más original. En una muestra organizada por ambos han decidido recopilar la lencería y la ropa interior de los antepasados conejeros para narrar de otra manera cómo era la vida de antaño. 

Desde el pasado 16 de diciembre del pasado año y hasta el próximo 10 de febrero la exposición Vestir la ropa blanca: una mirada interior se puede disfrutar en La Casa Amarilla de Arrecife, la antigua sede del Cabildo de Lanzarote. 

Ricardo Reguera es uno de los mayores expertos sobre la vestimenta tradicional canaria y aportó el 40% de las 150 prendas que recoge la colección. Así lo ha hecho saber durante una entrevista con La Voz. El resto de la ropa utilizada ha sido cedida de forma temporal por familias, museos, iglesias y colecciones particulares que la conservan.

Para Reguera, uno de los trabajos más complicados de llevar a cabo esta muestra fue poder disponer de este material de orígenes diversos. Al mismo tiempo, este experto muestra que es "uno de los alicientes más grandes que tiene la exposición" ya que cuenta con "muchísimo material de la isla, original, que conserva la gente".

El comisario de arte Ricardo Reguera, en la exposición de ropa interior en la Casa Amarilla. Foto: José Luis Carrasco.
El comisario de arte Ricardo Reguera, en la exposición de ropa interior en la Casa Amarilla. Foto: José Luis Carrasco.

A raíz de un trabajo de investigación que el propio experto realizó años atrás ya tenía localizada la mayor parte de las prendas. En total, buscó esos materiales durante un mes y luego tramitó con cada uno de los propietarios los documentos de préstamos necesarios para ser cedidos de forma temporal. 

"La ropa interior es una parte de la indumentaria poco trabajada, muy poco trabajada, pero que al igual que la ropa exterior está cargada de valores etnográficos que hay que reconocérselos", ha arrancado Reguera. Así pues, esta ropa interior sirve no solo para analizar el diseño de las prendas, sino para conocer más en profundidad cómo eran las personas que la usaban. Por ejemplo, se puede determinar si una persona estaba a la moda, si era cuidadosa, conservadora o cuál era su nivel económico. 

La muestra se divide en dos periodos, uno más antigüo de finales del siglo XVIII y principios del XIX y otro más reciente, de la década de los años 20 del pasado siglo XX. De la primera etapa hay expuestas las tres únicas camisas hechas a mano que se conservan de ese periodo, de lino. 

La ropa interior de los antepasados conejeros no es "tan distinta" de la del resto de Occidente. Así pues, la exposición arranca con las materias primas: el lino y el algodón. "El algodón se producía, hilaba y tejía en la isla", ha añadido el comisario de la exposición. Por aquel entonces ya la ropa interior seguía la moda imperante en otros espacios de Occidente.

También reflejaban la pobreza. De modo que era frecuente que las clases sociales menos pudientes hicieran uso de los sacos de azúcar, que eran de algodón, para realizar la ropa interior.

"En aquella época el cuerpo de la mujer se pretendía que se adaptara a ciertas formas o crear determinados volúmenes en los trajes", ha indicado. Por ejemplo, para los corpiños o las fajas, las personas que no podían comprárselos se adaptaba y aprovechaba los sacos de azúcar que llegaban del exterior. En la exposición se pueden observar algunas prendas realizadas con estos materiales. "Se aprovechaban para hacer cualquier ropa interior, sábanas o cualquier cosa que fuera con el lienzo típico del algodón de ese saco", ha explicado.

La revolución industrial y el cambio en la moda

Regueras ha reflejado la importancia de la revolución industrial y su reflejo en la moda. En este periodo apareció la máquina de coser o los telares mecánicos. En ese momento se dejan a un lado las ropas cosidas a mano y cosidas en telares de manuales y se abaratan los costes.

Con la aparición de la fotografías y las revistas, llegan a la isla la forma de vestirse en otros lugares del mundo y con ella la globalización. "Aparecen las modas y el cambio del siglo XVIII al XIX fue muy gordo", ha añadido. 

La ropa interior se realizaban en casa por las mujeres de las familias. Mientras que en el siglo XVIII la ropa interior era "bastante austera", a partir del XIX, se percibían "más labrados, encajes y más trabajos". La forma de elaborarla reflejaba que se hacía por las propias mujeres que las vestían. 

Las modas imperantes en Europa, Estados Unidos y América Latina eran "prácticamente" las mismas que en Lanzarote. 

Muestra de ropa interior en la Casa Amarilla
Arrecife acoge una exposición con 150 prendas de ropa interior tradicional de Lanzarote
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