El pasajero que voló con Covid-19 a Lanzarote podría enfrentarse solo a una sanción administrativa

La Guardia Civil elaboró un informe pero no lo remitirá a los Juzgados salvo que actúen de oficio la Fiscalía, la Consejería de Sanidad o la Delegación de Gobierno. De momento, solo algunos pasajeros han planteado la posibilidad de presentar una denuncia

 El pasajero que voló con Covid-19 a Lanzarote podría enfrentarse solo a una sanción administrativa
El pasajero que voló con Covid-19 a Lanzarote podría enfrentarse solo a una sanción administrativa

El pasajero que voló el pasado viernes a Lanzarote después de haber dado positivo en las pruebas de coronavirus no se enfrenta por el momento a diligencias penales, sino solo a un expediente administrativo que podría terminar con una sanción económica. 

Veremos la terminación de las actuaciones administrativas que se están en este momento produciendo y cuál es el resultado final, ha señalado el consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias, Julio Cruz, que ni siquiera se ha aventurado a asegurar que se le vaya a imponer una multa. Abrir un expediente, desde luego, ha afirmado, precisando que sancionar o no dependerá del resultado de ese expediente.

Por su parte, desde la Guardia Civil explican que acudieron el pasado viernes al aeropuerto de Lanzarote para colaborar con la autoridad sanitaria, identificando al pasajero al aterrizar el avión. Sin embargo, aunque los agentes elaboraron un informe, han decidido no remitirlo directamente a los Juzgados, al no tener claro si hubo dolo (intencionalidad) en su actuación, que sería necesario para que hubiera existido delito.

 

"Fue una irresponsabilidad"


Fue una irresponsabilidad por su parte, pero no está claro si conocía que tenía Covid o si había sido advertido de que debía guardar aislamiento, señalan las fuentes consultadas por La Voz. Esos extremos podrían confirmarse en el curso de una investigación penal, pero para iniciarla tendría que actuar de oficio la Fiscalía, o presentar una denuncia la Consejería de Sanidad o la Delegación de Gobierno, que de momento no han dado pasos en ese sentido.

Los únicos que han planteado la posibilidad de querellarse contra esta persona son algunos de los pasajeros que iban en ese avión, tanto por haberse puesto en riesgo su salud como por los trastornos que esto les ha ocasionado. Inicialmente, a los 135 se les indicó que debían guardar cuarentena durante 14 días, aunque finalmente el sábado esta medida se restringió solo a las 13 personas que se sentaban en los asientos más cercanos, y al resto se le notificó que podía hacer vida normal.

En caso de que ellos o cualquier administración decidieran presentar esa denuncia, podrían acudir a los Juzgados y ahí sí se incorporaría el informe de la Guardia Civil, que está a disposición de cualquier investigación que se inicie, tanto en la vía administrativa como en la penal.

 

Si ahora rompiera la cuarentena sí se actuaría


Respecto al pasajero con Covid-19, no presentaba síntomas y el mismo viernes fue trasladado en ambulancia a su domicilio, en el municipio de Tinajo, donde tiene que guardar aislamiento total. Si ahora rompiera la cuarentena, entonces sí se actuaría, precisan desde la Guardia Civil.

Tal como informó el pasado viernes La Voz de Lanzarote, este hombre había viajado desde la isla hasta Ciudad Real debido a la enfermedad de su madre, que falleció pocos días después. Estando allí y tras haber dado su madre positivo en Covid-19, le hicieron las pruebas a él y a varios miembros de su familia, al ser casos sospechosos de un posible contagio. Sin embargo, aunque el protocolo establece que en estos casos se debe guardar aislamiento, tras el entierro de su madre y sin esperar los resultados de las pruebas, inició el viaje de regreso a Lanzarote. 

Fue en ese momento cuando la autoridad sanitaria en Ciudad Real intentó localizarle sin éxito, para comunicarle que había dado positivo en las pruebas. Entonces hablaron con su hermana, que informó de que acababan de llevarle en coche hasta el aeropuerto de Madrid para volar hacia Lanzarote. 

Así, estando ya el avión rumbo a la isla, se dio aviso al comandante del vuelo de que había un pasajero que acababa de dar positivo en coronavirus. Mientras tanto, en Lanzarote se activó el dispositivo con agentes de la Guardia Civil, sanitarios del Servicio Canario de Salud y efectivos del Consorcio de Seguridad y Emergencias y de distintas ONG, para aislar al pasajero afectado y activar el protocolo con el resto.

 

No es el único caso


Por mucho control que nosotros pongamos, la indisciplina individual es muy difícil de controlar, ha señalado por su parte el consejero de Sanidad de Canarias, que ha subrayado que el caso de este pasajero no es el único al que se han enfrentado. Ni siquiera el único ese día, ha precisado, subrayando que éste trascendió y otros no.

Tuvimos un asunto en Fuerteventura, donde un pasajero se escapó del control. O en Gran Canaria, pasajeros que no han querido tomarse la temperatura, ha relatado. Además, ha insistido en que el mejor control es el control en origen, y ha lamentado que en otros sitios no se está haciendo ese control en los puertos y en los aeropuertos, a diferencia de lo que afirma que sí ocurre en Canarias.

En el caso de este vuelo procedente de Madrid, varios pasajeros han confirmado a La Voz que en Barajas ni siquiera les tomaron la temperatura antes de subir al avión. De hecho, otro pasajero tenía 38 de fiebre, según se comprobó cuando le pusieron el termómetro al llegar a Lanzarote. En su caso también fue trasladado en ambulancia a su domicilio tras tomarle muestras para realizarle las pruebas, y finalmente los resultados dieron negativo.

Lo que debe ponerse en primer plano es la responsabilidad individual, porque a golpe de multas y de Guardia Civil no vamos a resolver esta situación, ha insistido el consejero canario, censurando la actitud del pasajero que se subió al avión estando pendiente de un análisis. 

Respecto al hecho de que ese avión volviera después a volar a Madrid con la misma tripulación, tras recoger nuevos pasajeros en Lanzarote, el consejero de Turismo ha defendido que se cumplió con el protocolo. Si se inmoviliza un avión, volvemos a los tiempos de los Normandos. La idea del Gobierno de Canarias es que los aviones son seguros, ha defendido, recordando incluso que desde el Ejecutivo regional han pedido que se elimine la restricción de la distancia entre pasajeros, permitiéndose ocupar todos los asientos. Con los aviones a la mitad o a la tercera parte, no podemos recuperar el turismo, ha argumentado.

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