Un actor sevillano afianza su carrera en Lanzarote: “No recuerdo haber dejado de actuar desde los seis años"

“Me ha dolido tener que decir que no a papeles que me gustaban", revela sobre la apretada agenda que ha tenido desde que llegó a la isla en 2015

Eider Pascual

Periodista

3 de marzo de 2024 (20:34 CET)
El actor Luis Garrido en Lanzarote
El actor Luis Garrido en Lanzarote

El teatro siempre ha sido su pasión desde que tenía seis años, por eso, decidió estudiar arte dramático en Sevilla. Llegó a Lanzarote en 2015 para ser animador en un hotel y siguió recorriendo el sueño que perseguía desde pequeño, trabajar como actor en diferentes registros. Actualmente, el sevillano Luis Garrido, a sus 34 años, ha afianzado su carrera artística y sigue impulsándola en la isla. Una vocación que complementa con su empleo en el Aeropuerto de Lanzarote, en el que se dedica a gestionar el embarque y facturación de pasajeros en diferentes compañías. 

Un grupo de teatro de San Bartolomé fue el que le facilitó la entrada en el mundo artístico en sus primeros años en la isla. 'Somos', la formación teatral a la que guarda un gran cariño y reconoce que se lo debe todo. "Me ha abierto bastantes puertas, a partir de ahí empecé a trabajar con mucha más gente en otros grupos", ha agradecido el actor durante una entrevista en La Voz. Refiere que es la agrupación con la que mantiene desde hace años una relación más que estrecha. "Es con los únicos que tengo un vínculo más especial". 

Un artista volcado en su profesión y en lograr hacerse un hueco profesional en Lanzarote. Confiesa que en sus inicios aceptaba todos los papeles que le llegaban, pero a día de hoy, selecciona más las ofertas interpretativas que se cruzan en su camino. “He hecho de todo, no le suelo decir que no a nada, aunque estoy intentado ser más selectivo”, revela al periódico. 

Una forma de gestionar su agenda de trabajo que le ha llevado a saber qué es lo que quiere y no cometer errores del pasado. "Antes cogía todos los papeles, pero ahora ya empiezo a decir que no", reconoce. En ocasiones, se ha visto comprometido a tener que rechazar algunos proyectos "más interesantes" por haber aceptado previamente alguno "menos deseado". “Me ha dolido tener que decir que no a papeles que me gustaban por estar metido en obras más pequeñas”, asegura. 

Los últimos meses de 2023 han estado llenos de proyectos para el actor. “Han sido meses intensos, pero han merecido la pena”, revela recalcando su amor a la profesión. La prueba de ello es la cantidad de nuevos registros en los que ha probado suerte, logrando así ampliar su carrera. “Hay veces que te ofrecen cosas interesantes por todos lados, dices sí a todo y te ves envuelto en muchos proyectos”. 

Con la llegada de este 2024, seguirá poniendo todas sus ganas para avanzar como actor, con la iniciación de nuevos proyectos con los que afirma "sentirse ilusionado". Una prueba de ello es la larga lista de trabajo que le está surgiendo. “A día de hoy me está yendo muy bien en Lanzarote”, revela entusiasmado. 

Descubrió su pasión en unas clases extraescolares

La responsable de que la actuación sea el pilar fundamental de su vida es su madre. Fue por ella por la que comenzó a interesarse por la interpretación y por la que lleva casi 30 años dedicándose a ello. "Fue mi madre la que me apuntó a actividades teatrales", recuerda. A medida que fue creciendo, él mismo fue buscando su sitio en el mundo teatral. "Me apunté a un grupo de teatro en el barrio", añade.

Una afición a la que no ha dejado de dedicarse ni con el paso de los años. “No recuerdo haber dejado de actuar desde los seis años", reconoce. Se ha convertido en un estilo de vida diario para el artista. “Forma parte de mi persona, no concibo no poder hacer teatro”, asegura con convicción. 

“No concibo no poder hacer teatro”

El joven reconoce que en su carrera profesional no hay cabida para centrarse en algo específico. “No tengo un perfil de actor concreto, hago de todo”. Su género preferido es la comedia, aunque también opta por papeles en los que el drama sea el protagonista. "Me gusta ver al público reírse, es muy grato”, asegura. En el género dramático cree realizar un trabajo mucho más gratificante interiormente. “Es satisfactorio hacer los dramas, algo intenso cuando lo acabas”, confiesa. Refiere que para público siempre será más agradable acudir a ver una obra de comedia. “Si presentas algo más serio o más triste, el público sale con un sabor agridulce”, añade.

Respecto a la idea de seguir apostando por una formación ha revelado que "se le ha pasado por la cabeza". Aunque sabe que para dedicarse a ello “no es obligatorio realizar formación", él desea ampliar sus conocimientos artísticos. “No se deja de aprender nunca, también de otras ramas desconocidas”, apunta.

Se reafirma en que el talento innato de cada profesional es el ingrediente perfecto para triunfar como actor. "Lo que más influye es la suerte, la estrella y el talento”. Una capacidad de actuación que le lleva a lanzarse en proyectos como el de presentador, algo que hace tiempo ni se imaginaba. “Hace cinco años no pensaba que iba a poder hacerlo", reconoce.

Fue el homenaje a Los Buches en El Salinero lo que le despertó la curiosidad de ser el principal conductor de una obra. "Yo narré la historia y conduje el espectáculo", recuerda. Fue el pasado 8 de febrero para la apertura del Carnaval en el momento que descubrió una faceta artística suya que tenía escondida. “No tenía ni idea y fue una experiencia genial vivirlo con ellos", confiesa.

Futuros proyectos en Lanzarote

Los próximos proyectos de Garrido en la isla prometen llevar su carrera a nuevos horizontes. De la mano de un dramático monólogo sobre salud mental, que se estrenará en octubre en el Teatro de Tías, se meterá en el papel de un joven que convive día a día con los problemas mentales de su madre. Su cometido será intentar ayudar a su madre haciendo una lista con las cosas por las que merece la pena vivir. "Se trata de un monólogo profundo e intenso", asegura. El mensaje principal del monólogo es descubrir cómo el chico "compara su vida de adulto con la de pequeño, la de su madre y su familia", añade el actor. 

Un personaje que requiere mucha preparación y cada actor tiene su manera concreta de trabajarlo. En el caso de Luis Garrido, su técnica se basa en hacer suya la trama del protagonista y adaptarla a él mismo. “Intento hacer todas las obras mías y después transformar el personaje en su esencia”, desvela. Una forma marcar la interpretación con un contenido único. “Todo lo extrapolo a mí, para hacerlo lo más natural y original posible". 

Los proyectos en los que más le llena interpretar son los que implican contar "vivencias personales". "Me gusta que el público conozca la profundidad personal del personaje". Por ello, se fija con máxima admiración en las obras basadas en situaciones vividas o inspiradas en gente cercana a la persona encargada de dar vida a la idea. 

Además, tiene pendiente realizar otros encargos que próximamente verán la luz. Ha adelantado algunas de las obras que representará estos próximos meses. El cuentacuentos que conducirá en la biblioteca infantil del centro cívico de Arrecife y el estreno el 4 de mayo de un drama policial en El Salinero llamado ‘Lluvia constante’.

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