El diputado de Lanzarote y La Graciosa y presidente insular de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-bc), Yoné Caraballo, ha exigido este jueves en sede parlamentaria a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, Esther Monzón, que "actúe con firmeza y responsabilidad para garantizar unas condiciones laborales dignas y justas para los técnicos y técnicas en emergencias sanitarias de Canarias, acordes a su formación, responsabilidad y categoría profesional".
Caraballo denunció la situación de "precariedad" que sufre el colectivo del transporte sanitario, “sometido desde hace años a una gestión deficiente, a la falta de control por parte de la administración y a los abusos de una patronal que se lucra con dinero público mientras mantiene a los trabajadores en condiciones indignas”.
El canarista recordó que los técnicos en emergencias sanitarias “no son camilleros ni conductores, sino profesionales sanitarios cualificados, reconocidos por la ley y esenciales para el funcionamiento del sistema público de salud”, y subrayó que “no es de recibo que muchos de ellos apenas alcancen el salario mínimo interprofesional o sufran recortes salariales mientras las empresas concesionarias siguen recibiendo fondos públicos”.
“El Gobierno de Canarias no puede mirar hacia otro lado. La Consejería de Sanidad tiene la obligación de exigir a la patronal que respete la categoría profesional de los técnicos en emergencias, que garantice salarios dignos y que cumpla escrupulosamente con las condiciones laborales”, afirmó el diputado.
Asimismo, Caraballo puso el foco en la caducidad del actual concurso del transporte sanitario y reclamó una solución estructural: “estamos ante un contrato agotado desde el pasado 31 de diciembre y un modelo fallido. O se impulsa de una vez un nuevo concurso con garantías reales para los trabajadores, o la Consejería debe ser valiente y asumir directamente la gestión del transporte sanitario, como ya ocurre en otras Comunidades Autónomas”.
Desde NC-bc insisten en que la dignificación del transporte sanitario “no es solo una cuestión laboral, sino un problema de calidad asistencial y de respeto a un servicio esencial para la ciudadanía canaria”.
“Ya está bien de ambulancias en mal estado, de unidades insuficientes y de profesionales obligados a encadenar trabajos para poder vivir. Es hora de poner fin a este modelo y de defender a quienes cada día salvan vidas en nuestras islas”, concluyó Caraballo.








