Varios lectores han enviado a La Voz imágenes de la aparición de langostas o cigarrón berberisco (Schistocerca gregaria) en distintos puntos de Lanzarote como Arrecife, Costa Teguise, Famara, Uga o Tahíche debido al viento del este que ha provocado la llegada de calima.
Como algunas personas recordarán, hace veinte años una plaga de este insecto afectó a Lanzarote, causando estragos en los cultivos y en la cotidianidad de la gente. En ese entonces, la cantidad de langostas fue tal que los bomberos tuvieron que actuar en algunas zonas para eliminarlas.
La langosta es un insecto que a lo largo de los siglos ha llegado desde el continente africano con los vientos del este o sureste junto al polvo en suspensión del desierto del Sáhara.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), es la plaga migratoria más destructiva del mundo y, en respuesta a estímulos ambientales, pueden formar enjambres densos y de gran movilidad.
Además, tiene una capacidad de destrucción en los cultivos, ya que ingiere diariamente su peso en alimento. Por ejemplo, un enjambre de un kilómetro cuadrado puede contener hasta 80 millones de ejemplares adultos, y tiene la capacidad de consumir la misma cantidad de alimentos al día que 35.000 personas. Esto ha provocado que se convierta en uno de los acelerantes en las hambrunas de África y Medio Oriente.
El Cabildo estará vigilante las próximas 48 horas
El Cabildo de Lanzarote ya ha movilizado a sus servicios de medio ambiente, que estarán vigilantes las próximas 48 horas.
"Los próximos dos días van a ser claves. Si se trata de ejemplares adultos que han llegado agotados, morirán y no pasará nada. Si vemos cópulas, eso significaría que se están reproduciendo. Lo tendríamos que ver entre esta tarde y mañana", detalla el jefe de Medio Ambiente del Cabildo, Francisco Fabelo.
Esa segunda posibilidad preocupa, porque los individuos juveniles son los más voraces y, si se desplazan hacia el interior de la isla, podrían causar cuantiosos daños en los viñedos.
No obstante, Fabelo cree que lo más probable es que eso no ocurra y que enjambre detectado esta tarde esté aislado en un punto concreto de la isla y desaparezca en dos o tres días.
"Esto ya lo vivimos en 2004 y en a finales de ochenta hubo otro episodio parecido. En ambas ocasiones fue muy llamativo, con ejemplares por todas las carreteras pero no causaron daños en el interior", ha añadido.









