Ten coraje, persigue tus sueños

Juani Alemán Hernández

Como decía Antonio Machado,” de toda la memoria, solo vale el don preclaro de evocar los sueños. Así comienzo, esta reflexión dedicada a un ARTISTA.

Llegaba el invierno crudo y frío, de pequeño en esa Asturias que le vio crecer, en la escuela; abrigado y con esos ojos verdes que trasmitían alegría y luz, en ese instituto Jovellanos; un profesor pudo ver en él ese futuro artista que llevaba dentro; ser MÚSICO, y comenzó sus estudios en el Conservatorio.

Su primer profesor de origen ruso; comenzó con aquel guaje, a sacarle toda la curiosidad y la emoción que llevaba dentro.

Como dice Francisco Mora: "El cerebro sólo aprende si hay emoción". Gonzalo sentía esa inquietud como su padre y ya desde temprana edad; comenzó su formación, y sus abuelos apreciaban sentarse y escucharlo, las teclas del piano, eran reflejo de su corazón. Su amigo de infancia Rufo, admiraba ese talento y don que tenía, lo considera su hermano y se recrea hablando de sus vivencias.

Comenzó su jornada laboral desde muy joven, en esos Astilleros de Asturias donde con frío y con calor, en condiciones infrahumanas, donde se le pagaba un plus de penosidad, debido a lo arriesgado y lo temerario que era ese trabajo, las virutas entraban en sus ojos, pero aún así , le quedaban muchas ganas, para después de esa jornada laboral ir a tocar. Su piano era su pasión y nada ni nadie podía quitar de la cabeza ni quería como músico dejar de lado lo que más le gustaba. Recorría la geografía española, su con sus grupos tocando en fiestas, en guateques, pero siempre era su luz, ese arte que muchas veces olvidamos, que es la música.

Pasaron los años y su mejor melodía fue el nacimiento de su ,de su hijo ahí ya comenzó su nueva faceta como papá, se decía a sí mismo, si yo estoy bien, mi hijo sentirá mi felicidad. El tiempo fue pasando y por circunstancias de la vida , aparcó la música en un momento dado, sintiéndose que la mitad de su cuerpo no le funcionaban; era como mutilar parte de su cuerpo.

Un día miró sus manos y se dio cuenta , que no era él, le faltaba algo y lo había dejado de lado, era como respirar a medias. se sentó delante de un piano y los dedos empezaron a fluir como lo habían hecho siempre; con toda la ternura del mundo, su corazón se puso en marcha y empezó a vivir con luz.

Cada día miraba al cielo y decía, papá, al cielo, te envío mis Carros de Fuego y a ti madre; a mi Gijón, todas las gracias del mundo porque con cada puntada que dabas, en un trozo de tela; me regalabas la vida y la posibilidad junto con papá, de poder continuar con mis estudios costosos , de familia humilde, pero me dieron la oportunidad de hacer mi sueño realidad, no solamente es importante que los sueños se hagan realidad sino que continuemos con ellos.

Se prometió que nunca nada ni nadie podría quitarle esa ilusión. ahora, en la actualidad esa persona tan maravillosamente artista ha tomado las riendas de su vida y ahora se puede decir que es un gran músico y un gran pianista. Los que hemos podido deleitarnos con sus melodías, sabemos lo que es sentir vibrar el alma. Siempre diré que no abandonemos, nuestras ilusiones que nadie nos robe nuestros sueños porque si alguien trunca esa posibilidad jamás podremos ser nosotros mismos, él no podría darle el amor que le da a su hijo si no tuviera esa posibilidad de sentirse feliz con lo que hace, cosa súper importante en la vida, si somos felices con lo que hacemos eso se transmite ; esa luz la podemos propagar a todos los que nos rodean.ç

Esta reflexión es para una persona que hoy, puede contestar, a la pregunta, ¿ a qué te dedicas? Soy PIANISTA.

No infravaloremos a personas con una formación que nos regalan, ese óscar para nuestros sentidos. Hacer lo que nos gusta, no es un trabajo ,es un disfrute.

Como dice la canción de Agüeros, quiero saltar la rama de un roble, y él lo consiguió. Sin sueños no hay vida.

 

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