"No habrá paz para la poesía"

Amalia M. Fajardo
Imagen de la pintada
Imagen de la pintada

 

Así amanecía hace unos días la Calle Federico García Lorca en Bellavista. 

Y con el acto sentenciando que están ahí, qué siguen vivos y que siguen en esa España poco "Viva" y en blanco y negro. Podría estar hablando del Congreso, pero parece que el tono de la oposición del hemiciclo se traslada también a la calle. Y eso sí es peligroso.

"No habrá paz para la poesía"

Dicen los que ignoran lo que es la vida.

Decirle a Lorca "Maricón" es pisotear la patria, escupirle a la cara a la cultura y con ello también hacer que España esté menos Viva.

No habrá paz para los poetas muertos que no entraban en los clubes donde no encajaban ni se sentían "bien puestos".

La España de los dos bandos, se subdivide y se vuelve aún  más triste. 

Las pintadas que sentencian que la ultraderecha sube. Y sube el racismo y todas las fobias de identidad que ni nos  imaginábamos que podrían seguir vivas.

Es imposible cosificar a la humanidad, los impulsos y la vida nos hacen amar los colores. 

No nos pueden obligar a ser de blancos o negros, porque somos grises aunque también nos cueste ser neutros. 

El eterno binomio que nos intenta dar por hecho. 

Pero es que nadie tiene el derecho...¡a darte a ti por hecho!

Dábamos las fobias por muertas y asfixiadas.

Pero al poner al Dictador en su lugar se volvieron a levantar. 

Viva España, pero España jamás volverá a estar viva con Lorca muerto. 

España muere cada día con cada pintada, cada insulto ya sea por redes, en las calles oscuras o en un Congreso que no está a la altura.

A España la apaga poco a poco la intolerancia y la falta de respeto.

El problema de este país, y de este mundo, es no haber incluido en la Carta Universal de Derechos Humanos el derecho inviolable a no juzgar la identidad de la piel que no es la tuya. 

No bastó con un fusil, porque Lorca está en cada biblioteca de este país. 

Pero hace falta mucha poesía para borrar "el maricón" de los labios de quien no ha entendido la vida.

 

 

Amalia M. Fajardo

@amaliamfajardo

 

LO MAS LEÍDO