El PSOE se complica la vida en Arrecife

Tras años de travesía en el desierto, el PSOE canario viene disfrutando en los últimos tiempos de un indisimulado optimismo. La recuperación del Gobierno en Madrid y el más reciente efecto Juan Fernando abrían paso a una ...


Tras años de travesía en el desierto, el PSOE canario viene disfrutando en los últimos tiempos de un indisimulado optimismo. La recuperación del Gobierno en Madrid y el más reciente efecto Juan Fernando abrían paso a una ...

Tras años de travesía en el desierto, el PSOE canario viene disfrutando en los últimos tiempos de un indisimulado optimismo. La recuperación del Gobierno en Madrid y el más reciente efecto Juan Fernando abrían paso a una fase preelectoral marcada por unas favorables expectativas de futuro.

En Lanzarote, el PSOE conejero partía también como bien posicionado, pese a la fuerte erosión sufrida por la clase política tras dos legislaturas nefastas para las instituciones conejeras, habiendo coincidido hasta la fecha todas las encuestas en proyectar unos resultados electorales muy positivos para los socialistas conejeros.

Sorprende que a estas alturas adivinemos nuevamente los nubarrones de una brecha entre las ejecutivas locales e insular, por una parte, y la regional por otra, con motivo de la elección del candidato a la Alcaldía de Arrecife. Una brecha que, caso de producirse, dibujaría la paradoja de un candidato sin apoyo alguno en su propio partido.

Parece lógico que en otras islas como Gran Canaria, donde Jerónimo Saavedra cuenta con adhesiones casi unánimes y garantías de un mayor tirón electoral personal, se haya optado por su candidatura en lugar de la de Arcadio Díaz Tejera, quien había obtenido un crecimiento exponencial tras largos años de ostracismo socialista en la Alcaldía de Las Palmas.

De vuelta a nuestra isla, la decisión de la ejecutiva regional de impedir la celebración de primarias ni asambleas en Arrecife podría igualmente asumirse si existiera un candidato estelar cuya idoneidad fuera por todos compartida. Sin embargo, las percepciones acerca de la valía electoral de los candidatos son bien distintas según se miren desde la óptica regional o insular.

El pasado martes por la noche, la Comisión Ejecutiva Local de Arrecife, así como la Ejecutiva Insular, coincidían unánimemente en avalar las candidaturas de Carmelo García Déniz, Nuria Cabrera o Emilia Osuna. Mientras el partido en la isla optaba por la trayectoria y experiencia de candidatos como Carmelo García Déniz, un hombre de consenso que goza de las simpatías de todas las facciones del socialismo insular, o Nuria Cabrera, quien ha sabido bregar con importantes responsabilidades en el Consistorio capitalino, destacados dirigentes regionales esbozan un teórico mayor bagaje electoral de Manuela Armas, una mujer con buena imagen pública pero con importantes detractores dentro de su propio partido. Y en este escenario, hasta algunos vuelven a hablar de Enrique Pérez Parrilla como posible candidato, pese a que hasta la fecha, sus exigencias le han impedido salir en las quinielas locales de alcaldable.

Sea cual fuere la candidatura que finalmente resulte elegida, la sola posibilidad de una batalla interna en el PSOE, de un candidato sin apoyos internos y no digamos de una gestora que gobierne el partido en la isla tiene a sus adversarios políticos frotándose las manos.

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