23/Jul/2018
Carmen Morales
09/04/18

Toda la tribu

“Para educar a un niño hace falta toda la tribu”, proverbio africano

Canarias cuenta con un nuevo retrato de su infancia y familia, el último es de 1997. Son muchas las cuestiones que han variado y los cambios sociales y tecnológicos que nos ha traído el siglo XXI y a los que debemos dar respuesta no sólo desde la administración.

No podemos pensar en la infancia si antes no lo hacemos en los padres y madres. Es la familia, en cualquiera de sus modalidades, la que tiene que hacer el esfuerzo por crear una parentalidad positiva basada en el afecto, el apoyo, la comunicación, el acompañamiento y la implicación en la vida cotidiana de sus hijos. De esta manera, se logrará una autoridad legitimada ante ellos, basada en el respeto, la tolerancia, la comprensión mutua, la confianza y la búsqueda de acuerdos que contribuyan al desarrollo de sus capacidades. Desde el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad han puesto en marcha un Programa on line y gratuito de Parentalidad Positiva: Ganar salud y bienestar de 0 a 3 años, para familias y profesionales. En él se reconoce la importancia de ofrecer a todos los bebés un buen comienzo en la vida, periodo clave para su desarrollo posterior.

El diagnóstico insiste en trabajar en la prevención, en adelantarnos a los problemas, en la responsabilidad que tenemos los padres en reciclarnos y adaptarnos a las nuevas tecnologías para que pueda haber un diálogo fluido con los menores y cambiar la estadística en la que dice que tenemos carencias digitales, así como que no practicamos deporte en familia o no tenemos un ocio compartido. ¿Juegas con tus hijos? El sábado ¿qué alternativa a pasar toda la tarde con móvil le planteas?

Los problemas afectan a todas las familias por igual, con independencia de su nivel económico. Se rompe con la tendencia de que los problemas de los menores se dan más en aquellas familias con escasos recursos económicos o sin titulación. Hoy los problemas de abandono escolar, violencia filio-parental, consumo de alcohol y drogas, no saben de poder adquisitivo.

Otra de las conclusiones del estudio es que la familia no se puede entender como un ente aislado, está inmersa en el engranaje de una sociedad cada vez más compleja y que tiene que funcionar desde cada una de las áreas para que el resultado sea el deseado. Como dice un viejo proverbio africano para educar a un niño hace falta toda la tribu, todos nos tenemos que implicar, porque todos tenemos nuestra parcela de responsabilidad y practicar con el ejemplo que está demostrado es la mejor técnica. No podemos mirar hacia otro lado, vivimos en una gran aldea.

¿Eres de los que cruzas en rojo, tiras la colilla al suelo, das los buenos días en el ascensor y las gracias? ¿Has hecho alguna vez un simpa? ¿Cuántas mentiras dices al día? La educación en valores, el respeto a los demás o la simple coherencia harán que avancemos como sociedad y que los problemas se reduzcan.

Por Carmen Morales, directora general de Infancia y Familia del Gobierno de Canarias.

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