Arany Ramos es maestra de inglés, pero mientras le sale la plaza, trabaja en la pastelería de su familia en Lanzarote y publica vídeos sobre restaurantes y gastronomía en general.
En una entrevista con el espacio radiofónico Más de Uno Gourmet de Radio Lanzarote-Onda Cero explica cómo de pequeña quería ser youtuber y cómo finalmente ha conseguido ser influencer gastronómica en tiktok e instagram con miles de seguidores, sobre todo en la isla de Lanzarote y el resto de Canarias.
- ¿Eres de Lanzarote?
Yo vivía en Gran Canaria, porque mi padre era de allí y mi madre se fue a vivir allí, pero mi familia materna es de Lanzarote y ahora vivimos aquí.
- Tus estudios no tienen nada que ver con la gastronomía…
No, estudié el grado de educación primaria, en la especialidad de inglés.
- ¿Y cómo terminas hablando de gastronomía en redes sociales?
Siempre me ha gustado crear contenido, desde que era pequeña quería ser youtuber. Empecé creando contenido para otros youtubers, en cuenta de fans. Decidí subir vídeos a TikTok hasta que un día un vídeo, probando comida, se hizo viral.
En realidad se viralizó por cosas que dije que la gente se tomó muy mal. Solo dije que el sitio estaba muy lejos y que para mí no merecía la pena, pero bueno, me di cuenta de que los vídeos de comida eran los que funcionaban en mi cuenta y yo contenta, porque me encanta probar sitios y recomendarlos.
- ¿Cuánto llevas y cuántos seguidores tienes en redes?
Llevo dos años y tengo casi 14.000 en Tiktok y en Instagram he llegado a los 10.000. Hasta hace poco pensé que solo tenía seguidores en Lanzarote, porque subo contenido de aquí, pero me han llegado a reconocer en el pueblo en el que vivía en Gran Canaria.
Es muy complicado (para una mujer) comer en redes sociales. Se nota mucho la diferencia.
- ¿Cómo llevas ser de repente una figura pública para mucha gente?
Es muy raro. Aquí ya me he llegado a acostumbrar. En Navilán me reconoció un montón de gente y era raro al principio, pero no sé, ahora es como parte de mi día a día y es normal.
- En Navilan estuviste con un proyecto junto a tu familia, ¿no es así?
Sí, estuvimos con los New York Rolls, que se habían hecho virales con ese nombre. Son de la pastelería de mi familia, se llama Arjery, en Arrecife.
- ¿Cómo eliges los locales de los que hablas?
O bien aleatoriamente o bien directamente decía voy a probar este que lo ve mucha gente, grababa y ya está.
- ¿Sufres mucho odio en redes?
Sí, por ser mujer y ser foodie.
- ¿Por ser mujer?
Es muy complicado (para una mujer) comer en redes sociales. Se nota mucho la diferencia. No es lo mismo lo que me dicen a mí, cuando hago un vídeo parecido a otros influencers. Por no tener un cuerpo normativo, por comer. En plan: “Así está”.
- ¿Y cómo lo llevas?
Al principio contestaba un montón a los haters y decía: "No te metas conmigo, no sabes cómo vivo, no tienes ni idea de mi vida”, pero luego lo que hice fue quitar ese tipo de comentarios, y si comentan así, ya no salen. También porque a mí me da miedo que los niños vean eso y les afecte.
- ¿Y cuál ha sido el sitio que más te ha gustado para grabar?
La penúltima colaboración que hice fue con la cheesecakequería y muy bien, la verdad. Me contactó el dueño y me encantó porque encima era un sitio que quería probar y está buenísimo.
- ¿Cómo eliges los lugares?
Pruebo los sitios que sé que a mi público le van a gustar.
- ¿Cómo es el perfil de tus seguidores?
Yo pensaba que era toda gente adolescente, pero hay también mayores de 40 me siguen y me lo dicen.
¿Tienes todavía esperanza de ser maestra de inglés?
Ojalá. Estoy esperando plaza.
- ¿Ganas mucho con las redes?
Qué va, si yo no cobro casi. No puedo vivir de esto y aquí en Canarias es muy complicado.
- ¿Recomiendas un plan B?
Claro, yo estudié, ahora estoy en la pastelería familiar, y también soy tiktoker.
- ¿Cuál es tu meta como tiktoker?, ¿ser superfamosa?
No, no quiero ser superfamosa, estoy probando y me encanta. La gente es supersimpática por la calle, eso es genial. simplemente subo contenido porque me gusta y el día que me deje de de gustar dejaré de subir.
- ¿Y cosas buenas te escriben?
El último día de Navilan se me acercó un chico y me dijo que lleva un montón de tiempo siguiéndome, que es de Lanzarote y nunca había visto muchos sitios que yo enseño, que se los apunta, que va y que le encanta mi contenido y yo como, "Ay, qué bonito." No sé, no me lo esperaba, pero me encantó que me lo dijera, la verdad.









