Tras el gran éxito de su primera generación, el Volkswagen T-Roc necesitaba dar un paso adelante para mantenerse como uno de los SUV compactos de referencia. Y vaya que sí lo ha hecho. Su segunda generación ya está disponible en Canarias y llega con una puesta al día total tanto a nivel estético como de calidad, tecnología y planteamiento.
Volkswagen ha aprovechado esta renovación para reforzar todo lo que hizo del T-Roc un superventas, refinándolo para ajustarse más a su nueva identidad visual. ¿El resultado? El nuevo Volkswagen T-Roc, un coche más sofisticado, más robusto y con un parentesco claro con su "hermano mayor", el Tiguan. Ha dado un salto lógico que se nota a primera vista, pero que se consolida aún más cuando te sientas en su interior.
Un diseño exterior que impone fácilmente
Basta con verlo en movimiento para entender que el nuevo T-Roc no es como el de antes. Su renovado diseño adopta los rasgos más recientes de Volkswagen, con un frontal más ancho, una óptica más afilada y una presencia visual mucho más sólida en general. De hecho, las nuevas IQ Light Matrix LED no son solo un nombre que refleja una nueva tecnología, también aportan identidad gracias a su presencia, sobre todo en combinación con los logos delantero y trasero iluminados.
La silueta general de este coche mantiene ese aire deportivo que siempre le ha caracterizado, pero ahora tiene un pequeño giro de tuerca que refuerza su elegancia y contundencia. Tanto sus llantas, como los nuevos colores de la carrocería y el reequilibrio de sus proporciones hacen que el T-Roc sea atractivo lo mires desde donde lo mires y sin importar dónde esté: en la ciudad, junto al mar o corriendo por una autovía canaria. Es un SUV que llama la atención sin recurrir a la exageración.
Además, su aumento de tamaño es notable. Al tener 11 centímetros más de longitud, consigue un mayor empaque visual y, sobre todo, gana en funcionalidad. Es uno de los cambios más importantes que ha hecho Volkswagen, porque lo convierte en un vehículo más práctico y útil, sobre todo para las familias.
Un interior renovado con calidad y tecnología
Y, si por fuera ya se nota el cambio, por dentro es donde ya termina de enamorar. Con el T-Roc, Volkswagen ha puesto el foco en la calidad de los materiales y en la sensación premium, de hecho, ha corregido uno de los aspectos que más se comentaban de la generación anterior. El resultado son superficies más agradables al tacto, un mejor ajuste y una sensación de cuidado al detalle mucho más prominente.
Su salpicadero se ha modernizado, comenzando por la joya de la corona: su nueva pantalla de infoentretenimiento de 12,9 pulgadas, que se convierte en el corazón de todo su sistema multimedia. Es mucho más intuitiva, más fluida y hace que todo el coche esté más conectado, integrando en él tu smartphone de forma muy sencilla, y pudiendo gestionar las funciones del vehículo sin distracciones.
Luego está su iluminación ambiental interior, configurable para adaptarla a tu estado de ánimo y con detalles tan buenos como el nuevo Head Up Display, que proyecta la información clave en el parabrisas para que no tengas que desviar la atención de la carretera. Un salto tecnológico que da seguridad y que también refuerza la comodidad del conductor.
Y sí, su aumento de tamaño también hace que su interior sea más espacioso y que su maletero crezca, llegando a los 475 litros de capacidad (30 más que el modelo anterior). Una mejora perfecta para las familias más numerosas.
Mayor eficiencia al servicio de la conducción (con etiqueta ECO)
El nuevo Volkswagen T-Roc evoluciona en todos los frentes, incluyendo el de la eficiencia. Su nuevo motor 1.5 mild hybrid de 115 CV es la principal razón por la que cuenta con la etiqueta ECO de la DGT, lo que le da una gran ventaja para moverse con total libertad por cualquier ciudad, libre de restricciones por emisiones.
Volkswagen ha conseguido un equilibrio ideal entre rendimiento y sostenibilidad con la que demuestra que la eficiencia no tiene por qué estar reñida con la experiencia de conducción. Su cambio automático DSG de serie, junto con sus diferentes modos de conducción, permiten adaptar el comportamiento del coche a cada situación, sea en un recorrido urbano, un breve trayecto por carretera o un viaje largo.
Una base sólida a la que se suman tecnologías de última generación como la cámara Area View de 360º o el asistente de aparcamiento inteligente, con control remoto, que facilitan las maniobras y dan más seguridad y confort al conductor. Son detalles importantes, de los que marcan la diferencia, y que hacen que el T-Roc no haga más que ganar puntos dentro del campo de los SUV.
Aunque, en realidad, este coche es más que un SUV. Es una nueva forma de entender la movilidad, el diseño y la tecnología en el mundo del motor. Si quieres probarla en tus manos, ya está disponible en Canarias.








