Decenas de pescadores se han concentrado en la mañana de este lunes en Puerto Naos, en Arrecife, para sumarse al paro nacional contra el nuevo Reglamento Europeo de Control de la Pesca. En dicha movilización todas las cofradías de pescadores de Lanzarote se reunieron a las 14.00 horas en señal de protesta. Mientras tanto, los pescadores de La Graciosa lo hicieron en la isla vecina a las 12.00.
Las cofradías de pescadores de ambas islas se han sumado así a las movilizaciones impulsadas por la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP) y el conjunto del sector a nivel estatal para mostrar su rechazo a la aplicación de dicha norma.
Dicha federación nacional ha denunciado que la actual interpretación del Reglamento (UE) 2023/2842 "impone obligaciones absurdas, peligrosas e inaplicables, especialmente para la flota de bajura y costera, poniendo en riesgo la viabilidad económica de miles de embarcaciones, la seguridad marítima y el suministro de pescado fresco de proximidad".
El senador por Lanzarote y La Graciosa Manuel Fajardo Palarea (PSOE) ha intervenido en la mañana de este lunes en Radio Lanzarote-Onda Cero para explicar que esta normativa es del año 2023, pero que no se ha aplicado hasta la actualdad.
"Tenemos singularidades por territorio y por otro tipo de cuestiones", ha defendido Palarea, quien ha señalado que el propio Ministerio de Pesca ha reconocido que hay "determinadas medidas que son difíciles de cumplir" y que España acudirá a la Comisión de Agricultura y Pesca en Europa para pedir "una flexibilización" o exenciones a la hora de aplicar el reglamento.
Entre las medidas más controvertidas para los lanzaroteños, el sector rechaza la imposición de preavisos de llegada a puerto de hasta cuatro horas para embarcaciones que faenan a escasos minutos de la costa y realizan mareas inferiores a 24 horas.
Esta exigencia, según ha defendido la federación nacional obliga a los barcos a esperar innecesariamente en el mar, con el consiguiente perjuicio económico, deterioro de la calidad del pescado y los riesgos para la seguridad de las tripulaciones.
Palarea ha señalado que la Cofradía de Pescadores de San Ginés le ha trasladado que el principal problema es esta notificación previa de llegada a puerto. El objetivo de España y de otros países europeos donde también ven con temor esta medida es que se "exima el cumplimiento de la obligación de esta notificación que hace un día los buques que realicen mareas de navegación inferior a 24 horas". En caso negativo, la propuesta es que se modifique "el periodo de notificación previa a treinta minutos o el tiempo real de navegación para los buques de doce metros o más con mareas inferiores a 24 horas".
Junto a la notificación previa, los pescadores locales han criticado duramente la necesidad de notificar las capturas. "Es muy difícil que con las condiciones del mar, con la propia faena que se realiza en el mar, hacerlo de la forma que exige el reglamento", apostilla el senador, que aboga porque esas notificaciones se hagan en puerto y que los servicios de inspección pesquera eviten incoar expedientes sancionadores por estos pesajes.























