¿Faltan realmente trabajadores en la hostelería en Lanzarote? Patronal y sindicato responden

Ambos coinciden en que la falta de cualificación y el problema de acceso a la vivienda dificultan la contratación

Un camarero en un restaurante en Lanzarote

Los empresarios lanzaroteños sostienen que el sector de la hostelería está atravesando un período complicado, ya que no encuentran suficientes trabajadores para cubrir los puestos de trabajo. 

“Desde la Federación no tenemos constancia del número exacto de vacantes que hay ahora mismo en el sector de la hostelería en Lanzarote, pero sí podemos decir que la demanda que hay es exagerada”, apunta Cristóbal Sánchez, presidente de Hostelan, asociación de empresarios de Hostelería de Lanzarote.

Además, añade que no es el único sector en esta difícil circunstancia, sino que también hay un déficit en hoteles y de reponedores, entre otros. “Falta mano de obra en todo”.

Esta polémica se ha desatado tras la publicación de los datos oficiales de Eurostat, donde indican que entre el año pasado y el primer trimestre de 2022 hubo 109.00 vacantes que no se pudieron cubrir en nuestro todo el país por no encontrar empleados para ello.

Cabe destacar que el paro ha descendido en el sector hostelero en casi 1.000 personas en Lanzarote desde 2019, antes de la pandemia y, además, en el mes de abril se batieron récords de afiliados, con 19.000 afiliados a la hostelería, de los cuales 8.500 pertenecieron a restaurantes. 

La gran pregunta es: ¿por qué faltan trabajadores?

 

Patronal y sindicato tienen opiniones contrapuestas

Desde la patronal hostelera Hostelan achacan esta falta de trabajadores a varios factores, entre los que se encuentra el “efecto pandemia”. 

“Llevamos dos años de pandemia y la gente se ha acostumbrado a estar más tranquila y con menos estrés”, explica Cristóbal Sánchez. “Tras los ERTE han visto que por el 20% menos del sueldo cobras el paro, así que la gente que está ahora desempleada es porque quiere, porque ahora mismo hay una demanda de trabajo enorme”.

Además, insiste en que se trata de un problema del sistema, apuntando que éste “no funciona”, porque las personas cobran “prácticamente lo mismo” estando en paro que trabajando. “Esto hace que muchos prefieran estar parados”, afirma. “La diferencia entre trabajar y no trabajar es muy poca”

Por tanto, insiste en que las instituciones deberían “enfocarse en analizar la situación de las personas en paro”. “A mí hay gente que me dice que no le dé de alta porque están cobrando una ayuda o la prestación y, claro, prefieren quedarse en sus casas”, relata el presidente de Hostelan.

Sin embargo, César Reyes, secretario general de la UGT en Lanzarote, sostiene que “eso es una percepción de las patronales”, y que “nadie quiere estar viviendo de ayudas ni del paro, porque tiene fecha de caducidad”

“Son muchísimas las demandas por incumplimiento del colectivo que se interponen a lo largo del año, tanto en materia de jornada laboral, como de salarios, pero no solo en el sector de la hostelería, sino en muchos otros”, afirma Reyes. “No sé el motivo exacto de la falta de trabajadores, pero puede que muchos entiendan que no es un sector donde se cumpla con lo conveniado”.

Además, el secretario del sindicato añade que este “incumplimiento” termina por “retraer a los trabajadores, que prefieren buscar trabajos en el sector servicios o en el comercial”. “El problema está en otras cuestiones, como el acceso a la vivienda o la falta de cualificación de los trabajadores en el sector”, sostiene.

Por su parte, Cristóbal asegura que “el 90% de las empresas del sector hostelero en Lanzarote son legales” y “lo hacen bien”, aunque admite que “habrá otras que no lo sean, como en todos sitios”.

“Estoy totalmente en contra de las empresas que tienen a sus empleados trabajando más horas de lo estipulado o que no les pagan o no dan vacaciones, es de locos”, cuenta el presidente de Hostelan. “Eso sí, te puedo decir que se trabaja mucho, pero también se gana mucho”.

 

La falta de cualificación dificulta la contratación

“Necesitamos más formación profesional en Lanzarote y, sobre todo, que haya una diferencia salarial entre los puestos más cualificados y los menos cualificados”, sostiene Cristóbal Sánchez.

Además, añade la problemática del idioma, una de las grandes tareas pendientes a nivel nacional y, sin embargo, de las más importantes en la isla, ya que llegan turistas de todas partes del mundo.

“El inglés es la base de todo y muchos trabajadores ni siquiera tienen eso, por lo que no están cualificados para muchos puestos”, añade el presidente de Hostelan. “A veces hay trabajadores, pero no profesionales”.

Cabe destacar que de los 10.203 parados que hay en la isla, 6.200 cuentan solo con estudios primarios y 3.000 con secundarios, mientras que la cifra descendiente a medida que aumenta la formación de la persona.

 

La vivienda, el problema "crónico" de la isla

A este problema se le suma el de la vivienda, cada vez más enfocada al turista y menos a la población residente. 

“Mucha gente abandonó la isla con la pandemia. Los que quieren volver ahora a Canarias, y especialmente a Lanzarote, porque aquí se paga un poco más, no pueden hacerlo porque prácticamente todas las viviendas disponibles son ahora vacacionales, en vez de larga temporada”, explica Sánchez.

“El problema de la vivienda se ha vuelto algo crónico en la última década en Lanzarote y ni la administración pública ni privada se han puesto a trabajar en ello para solventarlo”, añade César Reyes.

Por su parte, el presidente de Hostelan apunta que, en su caso, están “buscando comprar viviendas para meter a profesionales de fuera que quieran venir a trabajar, es la tranquilidad que le doy a los trabajadores”. “Tengo hasta lista de espera para alquilar las casas de la empresa”, cuenta

Además, no encontrar un piso cerca de zonas turísticas más alejadas del centro como Playa Blanca, puede llegar a suponer un gasto extra para los trabajadores, que tienen que hacer frente al encarecido precio de la gasolina, que sigue batiendo récords en 2022.

 

La reforma laboral y los impuestos

Cabe destacar que, tras la entrada de la reforma laboral, muchos contratos se han visto beneficiados, no solo en el sector de la hostelería, priorizando los contratos indefinidos frente a los de duración determinada, que solo se pueden establecer en situaciones concretas.

“La reforma ha tenido un impacto positivo, tanto en los trabajadores como en las empresas, en términos de estabilidad de empleo”, explica César Reyes. “En Canarias ha sido incluso mayor, y es que en el último trimestre nos hemos puesto a la cabeza en cuanto a transformación de contratos indefinidos”.

No obstante, Cristóbal Sánchez señala que se sigue necesitando “una apertura del mercado” para paliar la situación que atraviesa el sector, y que “se pueda pagar lo que realmente queremos pagar”.

“Hay muchos jóvenes que quieren trabajar muchas horas, pero cuando hacen esa hora de más, en vez de cobrarla a 10 u 11 euros, la cobran a 4 con lo que te quitan de impuestos”, señala. “Si regularan todo eso sería más fácil, habría más demanda y se podría pagar más, porque hay gente que quiere calidad de vida, pero hay muchos otros que quieren labrar su futuro”.

Además, apunta que esto termina dando lugar a la “picardía” de mover la economía sumergida de Lanzarote. “Creo que muchas de las personas que están paradas ahora mismo se dedican a esta economía”, ya que “cuanto más pagas, más tienes que tributar, tanto el trabajador como la empresa”, añade el presidente de Hostelan.

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