16/Ene/2019

UN INFORME DE LA UDEF DESGRANA LA RELACIÓN QUE UNIÓ A AMBOS DURANTE AÑOS

Montesinos pagó viajes a Javier Betancort mientras era concejal de San Bartolomé y luego le contrató en su empresa

Un informe de la UDEF desgrana la relación que unió a ambos durante años. Según el juez de Montecarlo, ambos trasladaron a Arrecife, junto a Carlos Sáenz, el “sistema defraudatorio” que habían instalado en San Bartolomé. “Puede que ahora no lo hubiera aceptado”, afirmó Betancort al reconocer que el empresario le pagó un viaje a Praga…

Javier Betancort, saliendo de los Juzgados tras su detención en el caso Montecarlo.
Javier Betancort, saliendo de los Juzgados tras su detención en el caso Montecarlo.
Montesinos pagó viajes a Javier Betancort mientras era concejal de San Bartolomé y luego le contrató en su empresa

“Es cierto que no es habitual irse (de viaje) con un proveedor cuando no hay una especial amistad, pero necesitaba despejarme. Igual ahora puede ser que no lo hubiera aceptado, ya que entonces era joven. Lo tomé como un tema profesional”. Eso fue lo que declaró Javier Betancort cuando le preguntaron en los Juzgados por un viaje que realizó a Praga hace una década, cuando era concejal de Hacienda de San Bartolomé. El viaje fue pagado por José Vicente Montesinos y en él también participaron el propio empresario y otros imputados en el caso Montecarlo, como el entonces interventor de San Bartolomé, Carlos Sáenz.

Desde el inicio de esta causa ya se puso de relieve la relación (incluso empresarial) entre Montesinos y Carlos Sáenz, pero la instrucción también ha revelado estrechos vínculos con Javier Betancort. Según el juez, los tres juntos trasladaron al Ayuntamiento de Arrecife un “sistema defraudatorio idéntico” al que “habían instaurado” años antes en San Bartolomé, cargando al Consistorio facturas falsas por servicios que en realidad no se habían prestado. Después, según confesó el propio Montesinos, el empresario entregaba parte de ese dinero en efectivo a Carlos Sáenz.

En un informe policial de la UDEF, se detalla que tres meses después de dejar de ser concejal de San Bartolomé, Betancort fue contratado en una de las empresas de Montesinos. “No sé por qué me ofreció trabajo, habría que preguntárselo a él”, respondió el ex concejal al ser preguntado en los Juzgados por este tema. Lo que sí negó es que fuera un “premio” por haber favorecido a las empresas de Montesinos cuando era concejal.

 

“Cuando firmaba las facturas de Montesinos no las leía”


Como edil de Hacienda de San Bartolomé, Javier Betancort autorizó el pago de más de 200.000 euros a dos empresas distintas de Montesinos, a través de decenas de facturas por servicios presuntamente no prestados. Y una de esas empresas, ni siquiera tenía un contrato con el Ayuntamiento. “No se distinguía entre facturas de Recingest y Progestril, no se hablaba de empresas sino de Montesinos en general. Se hablaba de las facturas de Montesinos”, declaró Betancort cuando le preguntaron por qué autorizó pagos a una empresa que ni siquiera estaba contratada por el Consistorio. “Cuando firmaba facturas de Montesinos no las leía, no reparaba si eran de una u otra empresa. Firmaba porque llegaba Luis Manuel (en referencia al tesorero de San Bartolomé, Luis Manuel Rodríguez) y me decía lo que había pendiente de firmar”, insistió.

Fue en esas fechas cuando se produjo el viaje a Praga, pagado por Montesinos, en el que participaron Javier Betancort, Carlos Sáenz y otros imputados en distintas piezas del caso Montecarlo (incluida la abierta en Fuerteventura). Según el empresario, les pagó incluso las entradas para un partido de fútbol entre el FC Barcelona y el Valencia. “Es falso que fuéramos a un partido del Barcelona. Es cierto que Montesinos pagó el billete y la estancia, pero el resto de mis gastos los aboné yo”, aseguró por su parte Javier Betancort, que sí confirmó que tuvieron que hacer escala en la ciudad catalana para llegar a Praga.

Según el ex edil, cuando “aceptó” el viaje, él había dejado la Concejalía de Hacienda, por una crisis dentro del grupo de gobierno. “Por eso me despedía de técnicos y proveedores, entre ellos Montesinos, y éste me dijo que se iba con Carlos el interventor de viaje, que si me iba con ellos”, explicó ante el juez. Según él, al principio “dudaba”, pero Montesinos le dijo que le pagaba el billete y al final “accedió”.

No obstante, pese a que alegó que ese viaje formó parte de su "despedida" del Consistorio, lo cierto es que Betancort solo estuvo un mes apartado de la Concejalía de Hacienda. “Puede que cuando me marchara de viaje ya volviera a ser concejal de Hacienda”, aclaró después, añadiendo que “aceptó” el viaje porque lo tomó “como un tema profesional”. Por su parte, Montesinos aseguró que pagó ese viaje “obligado” por Carlos Sáenz. “Todos sabían que pagaba yo y que era para aplacar a Carlos”, declaró.

Además, Montesinos también pagó a Javier Betancort un billete de barco a Fuerteventura mientras era concejal de Hacienda. Y tres meses después de dejar definitivamente ese cargo y salir del Ayuntamiento, Betancort fue contratado en una de las empresas de Montesinos. Oficialmente, estuvo dado de alta en esa empresa (Gestecal) desde el 12 de julio de 2007 hasta el 11 de octubre de 2007, según el informe de la UDEF. Sin embargo, la relación entre Montesinos y Betancort continuó durante años. De hecho, distintas empresas de Montesinos siguieron pagando viajes a Javier Betancort (tanto billetes de barco a Fuerteventura, donde residía y tenía sus empresas Montesinos, como vuelos y hoteles en otros lugares, como Valencia, al menos hasta diciembre de 2008).

 

Unos 200.000 euros por "folios fotocopiados, idénticos e inútiles"


Precisamente en ese año 2008, las empresas de Montesinos empezaron a cargar facturas al Ayuntamiento de Arrecife. Y según el juez, quien “actuaba en nombre de esas empresas ante el Ayuntamiento” era Javier Betancort. Incluso, aunque el administrador era Montesinos, señala que Betancort era quien las dirigía “de facto”. Entre 2008 y 2009, esas empresas facturaron a Arrecife casi 300.000 euros, por supuestos servicios de asesoramiento y por la elaboración de pliegos para concursos.

Cuando la Fiscalía comenzó la investigación de esta causa y reclamó los pliegos al Ayuntamiento, éstos ni siquiera aparecieron en el Consistorio. Fueron aportados después por el interventor, aunque la mayoría no tenían ni firmas ni registro de entrada. Además, según señala el juez en el auto notificado este miércoles, esos supuestos pliegos “eran en realidad meras fotocopias, que no sirvieron de utilidad al Ayuntamiento ni se utilizaron para licitación alguna”.

“Todos los modelos remitidos consisten en idénticos documentos con los mismos epígrafes, en los que únicamente varía una sola palabra, la relativa al suministro concreto objeto del contrato”, señala el auto. El Ayuntamiento pagó entre 12.000 y 18.000 euros por cada pliego, de 18 folios cada uno, aunque eran “idénticos” entre sí. Según el juez, esto supone que el Ayuntamiento pagó “aproximadamente 700 euros por cada uno de los folios fotocopiados e idénticos de cada uno de los pliegos, hasta alcanzar los aproximadamente 200.000 euros”.

Así, concluye que “el Ayuntamiento habría pagado con este mecanismo unos 200.000 euros en folios fotocopiados idénticos, inútiles, e innecesarios, bajo el parapeto de contratos simulados y plenamente ilegales”. Y todo ello, gracias a la presunta connivencia entre Carlos Sáenz, como interventor del Ayuntamiento, y Javier Betancort y Montesinos, como supuestos proveedores.

 

Una tercera imputación archivada


Después, Betancort empezó a prestar el mismo supuesto servicio al Ayuntamiento, pero esta vez a través de una empresa de su propiedad, Gesineal, de la que también era socio el abogado Federico Toledo. Así, entre 2010 y 2011, Betancort cargó distintas facturas al Consistorio de Arrecife por la elaboración de pliegos, que también fueron investigadas en otra pieza del caso Montecarlo, que finalmente fue archivada.

En uno de los casos, Betancort llegó a cobrar la misma factura dos veces. Sin embargo, terminó devolviendo el importe al Ayuntamiento, cuando ya se había iniciado la investigación y la Fiscalía había requerido documentación al Consistorio. “Sin perjuicio de la suspicacia que dimana de la aparente falta de necesidad de asumir un gasto por tales servicios, de la coincidencia de algunas de las personas investigadas con otros hechos que sí reúnen indicios fundados de criminalidad en otros procedimientos y de que por la entidad Gesineal SL se descubra un descuadre contable en sus cuentas sólo cuando se requiere desde la Fiscalía la documentación sobre sus trabajos prestados al Ayuntamiento, y de que sea entonces cuando se reintegra a las arcas municipales el importe de 4.200 euros doblemente cobrados por un mismo servicio a través de dos facturas de distinta fecha, es lo cierto que los servicios fueron encomendados, que incluso se informaron algunos de ellos por funcionarios municipales y que aparentemente fueron prestados conforme a lo solicitado”, sostenía la Fiscalía en el escrito en el que pidió archivar esa pieza, sobre la que se cerró la investigación.

Durante el periodo en el que facturó esos pliegos al Ayuntamiento a través de su empresa, Betancort estaba al frente del Consejo Regulador del Vino de Lanzarote, donde fue presidente y después gerente durante cinco años en total, y donde continuaba cuando fue detenido en el caso Montecarlo. Después, dejó ese cargo y fue contratado como gerente en el grupo de comunicación de la isla propiedad de Juan Francisco Rosa, donde continúa actualmente.

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