16/Oct/2018

UN INFORME DEL GOBIERNO CANARIO PROPONE MEDIDAS PARA REDUCIR EL DAÑO AMBIENTAL

Lanzarote tiene 29 puntos de vertido al mar no autorizados y muchos desembocan en playas y zonas sensibles

La mayoría pertenece al Consorcio del Agua y son gestionados por Canal, pero también hay otros titulares, como el propio Gobierno de Canarias y el Grupo Fariones

Imagen de uno de los puntos de vertido no autorizados recogidos en el informe.
Imagen de uno de los puntos de vertido no autorizados recogidos en el informe.
Lanzarote tiene 29 puntos de vertido al mar no autorizados y muchos desembocan en playas y zonas sensibles

Lanzarote tiene censados 37 puntos de vertido al mar, pero solo 8 de ellos cuentan con autorización. Los otros 29 no están autorizados y, además, en muchos casos vierten junto a playas y zonas sensibles de la isla. Así lo pone de relieve un informe que ha hecho público el Gobierno de Canarias, y que dibuja un panorama preocupante en todas las islas, donde hay 393 puntos de vertido, de los que 277 carecen de autorización.

Además, en el caso de Lanzarote, la mayor parte de esos puntos de vertido no autorizados son públicos. De hecho, casi todos pertenecen al Consorcio Insular de Aguas de Lanzarote y dependen de Canal Gestión. Incluso, uno de ellos tiene como titular al Gobierno de Canarias, a través de la Viceconsejería de Pesca. En este caso, se trata del punto de vertido de la Escuela de Pesca de Arrecife, que tuvo autorización en su día pero actualmente está “vencida”, según el informe.

La capital es la que concentra el mayor número de puntos de vertido, tanto autorizados (4 en total) como no autorizados (14). A continuación le sigue el municipio de Tías, que tiene un solo punto de vertido autorizado y otros siete no autorizados, entre los que se encuentra el gestionado por el Grupo Fariones. Sobre este emisario, el informe del Gobierno canario señala que el vertido “procede de la piscina del hotel Los Fariones, la cual renueva de forma continua su agua aspirándola del mar y devolviéndola de forma continua” a través de un conducto que “presenta síntomas evidentes de corrosión, lo que provoca algunas fugas”.

Además de señalar que este punto de vertido privado no está autorizado, el informe también apunta que no ha podido actualizarse la información de la que se disponía en 2007 porque “las instalaciones estaban completamente cerradas para su reforma” y no les respondieron ni “al teléfono” ni “al correo electrónico previamente facilitado”.

 

En Yaiza, todos autorizados


El siguiente municipio con mayor número de puntos de vertido es Teguise, con seis, todos ellos no autorizados. Le sigue Yaiza con tres, aunque en este caso todos cuentan con autorización, y por último San Bartolomé, que tiene dos no autorizados, aunque en uno de los casos el permiso está actualmente en trámite. 

Por su parte, ni Tinajo ni Haría cuentan con puntos de vertido. Esto, según el informe, “puede explicarse debido a que además de ser los municipios menos poblados de la isla, aproximadamente la mitad de su superficie coincide con áreas protegidas (ZEC y LIC entre otras)”.

Mientras tanto, en el resto de municipios señala que “se ha detectado que 6 de los puntos inventariados vierten a zonas clasificadas como playa” y otros 6 “vierten a zonas clasificadas como zonas sensibles”.

En cuanto al tipo de conducciones, de los 37 puntos censados en la isla 3 son emisarios submarinos, 30 conducciones de desagüe y 4 son instalaciones en dominio público marítimo terrestre. Además, el vertido más común es el de agua residual urbana, con 24 puntos de vertido censados, seguido del de agua residual industrial, con 4.

 

"Recomendaciones" para "reducir los problemas medioambientales"


A la luz de estos datos, el informe plantea varias “recomendaciones” encaminadas a “prevenir, reducir y/o eliminar los problemas medioambientales ocasionados por los distintos vertidos”. Entre ellas, que “las distintas entidades titulares procedan a la regularización de los vertidos, de forma que se facilite una correcta vigilancia y control ambiental”.

Además, propone hacer un seguimiento “para que las distintas entidades titulares presenten el correspondiente PVC de cada uno de los vertidos autorizados” y que se mejoren “los sistemas de vigilancia y control, implementando (entre otros) un mayor número de dispositivos de control de caudal, DBO y cargas contaminantes de los efluentes, tanto en cabecera como en el medio marino”, además de “mejorar los tratamientos en cabecera de las conducciones de vertido”.

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