La Fiscalía pide 28 años de cárcel para el acusado de disparar a dos policías en Arrecife con su propia pistola

Tras ser detenido, arrebató el arma a uno de los agentes y apretó el gatillo varias veces, aunque el seguro impidió que les quitara la vida

I.L.

Periodista

Vehículos de la Policía Nacional
Vehículos de la Policía Nacional

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas juzgará el próximo martes a un hombre acusado de intentar disparar contra dos agentes de la Policía Nacional, tras arrebatarle la pistola a uno de ellos. La Fiscalía pide para él 28 años de prisión, por dos delitos de asesinato en grado de tentativa, dos delitos de lesiones y otro de resistencia.

Los hechos ocurrieron en julio de 2021, cuando seis agentes acudieron a un taller de autolavado de la capital, tras recibir un aviso de que se había producido un altercado. Al parecer, el acusado mantuvo un enfrentamiento con otras personas y llegó a exhibir un revólver falso.

Tras ser detenido y esposado, el hombre fue introducido en la parte trasera del vehículo policial, pero entonces, según señala la Fiscalía en su escrito de acusación, empezó a “golpearse la cabeza contra la ventanilla del vehículo, mientras propinaba patadas a la ventanilla del otro lado, motivo por el que el mismo agente accedió al interior de la parte trasera del vehículo para tratar de inmovilizarlo”.

Entonces se inició un forcejeo y logró “liberar las manos de los grilletes, aprovechando para propinar al agente puñetazos que impactaron contra su labio superior y contra su frente”.

Según el relato del Ministerio Fiscal, otro policía acudió en auxilio de su compañero e intentó “sujetar por las piernas” al acusado, que en ese momento “se apoderó del arma reglamentaria que portaba el  primer agente interviniente”. Para ello, la Fiscalía subraya que tuvo que extraerla “de la funda antihurto nivel 3 en la que el agente la portaba, para lo que hubo de quitar los dos seguros que el agente mantenía activados a fin de garantizar la conservación del arma dentro la funda e impedir su sustracción”.

 

“Os voy a dar plomo, hijos de puta”

“En el momento en el que el procesado se hizo con el arma, que se encontraba cargada y llevaba un cartucho en la recámara, obrando con la intención de acabar con su vida, la dirigió hacia donde se encontraba el segundo agente interviniente, de pie y con parte del cuerpo dentro del vehículo mientras intentaba sujetar las piernas del acusado, y mientras les gritaba que los iba a matar, accionó dos veces el gatillo situando la pistola a escasos centímetros de la cara y el torso del agente, si bien no logró que el arma llegara a detonar al encontrarse activado el seguro de la pistola y no lograr desamartillarla”, señala el escrito de acusación

Además, subraya que el acusado era “plenamente consciente de que tales disparos, si hubiesen llegado a impactar contra el agente, le habrían producido necesariamente la muerte o lesiones muy graves, dada la reducida distancia de él a la que los efectuó”.

Después, cuando el primer agente le sujetó la mano para evitar que continuara apuntando a su compañero, dirigió el arma hacia su pierna y realizó otros dos disparos, que tampoco llegaron a detonar.

“Os voy a dar plomo, hijos de puta”, gritaba mientras tanto, según la declaración que prestaron los policías durante la instrucción de esta causa.

Finalmente, tras la intervención de otros dos compañeros, lograron arrebatarle el arma y reducirlo, “viéndose obligados a ponerle grilletes tanto en las muñecas como en los tobillos, al no cesar este en su comportamiento violento”.

 

En prisión provisional desde entonces

Tras su arresto, el acusado fue enviado a prisión provisional, donde continúa a la espera del juicio, que se celebrará la próxima semana.

Además de 28 años de prisión (14 por cada uno de los dos delitos de asesinato en grado de tentativa), la Fiscalía pide que el procesado indemnice a uno de los agentes con 245 euros por las lesiones que sufrió, tanto en la cara como en los brazos. También solicita que pague 659 euros a un policía al que le rompió un teléfono iPhone y 80 euros a otro al que le rompió las gafas.

Al establecer la petición de pena de cárcel, la Fiscalía ha considerado como agravante que el detenido ya tenía antecedentes penales, al haber sido condenado previamente por otro delito de resistencia.

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