Casi cuatro años han pasado desde que una menor de 14 años fue presuntamente violada tras ser abordada en una calle de Arrecife y arrastrada hasta el interior de una vivienda. La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas tenía previsto juzgar esta semana a J.A.E.Q., acusado de cometer un delito de agresión sexual contra la adolescente y a quien dejó en libertad provisional hace dos años. Sin embargo, el juicio fue finalmente suspendido después de que el juzgado no lograra contactar en reiteradas ocasiones con el acusado.
Este mismo lunes, la madre de la víctima ha sido informada de que el juicio no podrá celebrarse porque el acusado está en paradero desconocido. Según ha informado la Oficina de Comunicación del Juzgado a La Voz, se ha emitido una orden de búsqueda y captura contra el acusado para tratar de hallar su paradero, por lo que el juicio no podrá llevarse a cabo.
Esta noticia llega como un nuevo revés para la familia, que ha esperado desde que denunció los hechos en marzo de 2022 hasta este 2026, a dos meses de cumplirse los cuatro años, para poder zanjar judicialmente el caso.
Obligada a subir a su vivienda desde un portal
Los hechos denunciados tuvieron lugar sobre las 21.30 horas del martes 15 de marzo, cuando la menor se dirigía a su casa y fue abordada presuntamente por el acusado, de 41 años. Según su denuncia, J.A.E.Q. le empezó preguntando “cómo se llamaba” y “a dónde iba”, y después le ofreció “dar una vuelta en el coche” e ir a comer a Mc Donalds. La menor se negó a ir con él, pero el hombre presuntamente la agarró por el brazo y la obligó a entrar al portal y a subir hasta su domicilio, donde fue presuntamente violada.
A pesar de que el Juzgado de Instrucción número 2 de Arrecife decretó en 2022 el ingreso en prisión provisional del acusado por el riesgo de fuga, ya que tenía diferentes antecedentes penales, y para preservar la integridad de la víctima, dos años después la Sección Sexta de la Audiencia Provincial decretó su inmediata puesta en libertad, con la obligación de comparecer cada 15 días y con la prohibición de acercarse a la víctima. Ahora, el acusado ha desaparecido.
Por su parte, la menor ha sufrido diferentes secuelas psicológicas, así como diferentes intentos de quitarse la vida. Al mismo tiempo, su madre denunció públicamente que cuando el acusado fue puesto en libertad provisional rondó por el barrio en el que vive la menor, a pesar de tener una orden de alejamiento.










