La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS), ha inmunizado frente al virus respiratorio sincitial (VRS) a un total de 6.512 neonatos y lactantes de todas las islas en el último trimestre del año 2025. De ellos, algo más de medio millar de bebés en Lanzarote.
El VRS es un virus altamente contagioso, y puede transmitirse fácilmente en la comunidad, incluidas las guarderías, las escuelas y los hogares. Constituye la principal causa de infección aguda en las vías respiratorias inferiores entre la población infantil menor de un año, especialmente las relacionadas con bronquiolitis y neumonía, frente al que no se disponía hasta ahora de ninguna medida farmacológica generalizada de prevención, como los anticuerpo monoclonales.
Para bebés menores de ocho meses
Desde la temporada 2023-2024, esta inmunización está indicada para los bebés menores de ocho meses al inicio de la temporada de VRS (entre octubre y marzo), a los nacidos durante este margen de tiempo y a algunos bebés de entre ocho y diecinueve meses con alto riesgo de enfermedad grave.
Del total de bebés inmunizados en el último trimestre de 2025, 2.680 residían en Tenerife, 2.614 en Gran Canaria, 507 en Lanzarote, 420 en Fuerteventura, 228 en La Palma, cuarenta en La Gomera y veintitrés en El Hierro.
La Dirección General de Salud Pública adquiere y gestiona cada año la totalidad de dosis que se administran en la Comunidad Autónoma, suministrando a los centros de salud y hospitales donde se atiendan partos, tanto públicos como privados.
Inmunización efectiva
Esta estrategia, con España como pionera, se puso en marcha después de que en octubre de 2022 la Comisión Europea autorizara el uso del anticuerpo monoclonal nirsevimab, a la vista de los espectaculares resultados de eficacia observados en los ensayos clínicos para prevenir la enfermedad producida por VRS en recién nacidos y lactantes.
Antes de contar con este instrumento preventivo, centenares de lactantes necesitaban cada año atención médica en las consultas de Atención Primaria y en los servicios de urgencias hospitalarios, precisando muchos de ellos ingreso hospitalario (incluso en cuidados intensivos) por la inflamación pulmonar que genera el VRS y, ocasionalmente, falleciendo como consecuencia de esta infección.
Este virus impacta también de forma muy significativa en la población mayor de 70 años, habiéndose comercializado ya vacunas para adultos.
En los últimos 30 años, ninguna estrategia preventiva farmacológica puede compararse en impacto con la inmunización de lactantes y neonatos con nirsevimab. Ha supuesto una antes y un después en la carga de esta enfermedad, propiciando la prevención de más del 80 por ciento de los ingresos hospitalarios por esta causa en menores de un año, y su efecto se ha notado también de forma muy importante en el descenso de las consultas, tanto a Atención Primaria como a los servicios de urgencias hospitalarios.
El empleo de este anticuerpo monoclonal es en la actualidad garantía de protección contra una infección para la que, hasta hace muy poco, no se disponía de ningún tratamiento eficaz, motivo por el que las autoridades de Salud Pública y los profesionales sanitarios vinculados a la salud infantil, continúan animando a la ciudadanía a administrar este fármaco a la población diana descrita.









