Primero Teguise ha denunciado en nota de prensa que un nuevo deslinde marítimo terrestre impulsado por la Dirección General de la Costa y el Mar "puede afectar de manera directa al núcleo urbano de Caleta del Sebo en La Graciosa. Una propuesta que ampliaría la servidumbre de protección hasta los cien metros en el pueblo".
Desde Primero Teguise consideran que esta interpretación de la Ley de Costas "no solo resulta desproporcionada, sino profundamente desconectada de la realidad social económica y humana de la octava isla, generando una sensación de inseguridad jurídica. Algo difícil de asumir para una población que ya convive con importantes limitaciones derivadas de su condición ambiental". “Parece que proteger el territorio pasa siempre por señalar al mismo sitio y a las mismas personas” señala Jonás Álvarez, portavoz y concejal de PTG, como si los vecinos de La Graciosa fueran un problema a gestionar y no parte esencial del equilibrio que se dice querer proteger”.
“Hay que recordar”, continúa explicando el concejal, “que La Graciosa es uno de los territorios con mayor nivel de protección ambiental de Canarias incluyendo figuras de protección que limitan el crecimiento urbano, el uso del suelo, la movilidad y el desarrollo económico, y que, desde hace años, los vecinos han demostrado sobradamente que es posible vivir respetando el entorno sin necesidad de aplicar este tipo de medidas extremas”.
Desde Primero Teguise advierten que "el nuevo deslinde que se plantea ignora deliberadamente esta realidad y trata a Caleta del Sebo como si se tratara de un espacio virgen sin historia ni tejido social cuando hablamos del único núcleo urbano de la isla con viviendas consolidadas, servicios básicos, actividad económica local y proyectos comunitarios en marcha".
“La incoherencia es evidente”, explican desde el partido, “nos hablan de sostenibilidad mientras se cuestiona la posibilidad de rehabilitar una vivienda, mejorar su eficiencia energética o garantizar que una familia joven pueda quedarse a vivir en la isla”. “Quizás es que eso debe ser la sostenibilidad moderna a la que aspiran algunos”, critica Jonás Álvarez en este medio.
Primero Teguise critica la forma en la que se está llevando a cabo este procedimiento, "sin información clara, sin transparencia, y sin un proceso real de participación ciudadana, algo especialmente grave en un territorio pequeño aislado y frágil donde cada decisión administrativa tiene un impacto directo y desproporcionado en la vida diaria de sus vecinos".
“Da la sensación de que alguien ha decidido desde un despacho que La Graciosa se protege mejor en silencio y sin contar con sus vecinos”, explica el portavoz del partido insularista. Las consecuencias de este deslinde "afectan directamente a la vida de los vecinos ya que la ampliación de la servidumbre supondría importantes problemas a la hora de reformar viviendas o mantenerlas en condiciones adecuadas".
Por eso, desde Primero Teguise exigen la paralización del deslinde en los términos actuales y la apertura de un proceso de diálogo real con los vecinos. Que esos diálogos se acompañen de un estudio técnico específico y diferenciado para Caleta del Sebo, que tenga en cuenta su condición de núcleo urbano consolidado.
“Y no solo eso” demanda Álvarez, “necesitamos la implicación activa del Ayuntamiento de Teguise y del Cabildo de Lanzarote, defendiendo de forma clara a sus vecinos. Se llenan la boca hablando de defender la idiosincracia de los pueblos, pero luego aplican políticas que no tienen nada que ver con defender, sino con ahogar y abandonar a su suerte”.
Desde Primero Teguise consideran que la protección del litoral "no puede ni debe ser incompatible con el derecho de una comunidad a existir desarrollarse y planificar su futuro". “La Graciosa no necesita que la protejan de su gente, necesita que se la proteja con su gente”, sentencia Jonás Álvarez.








