La historia “interminable” de la Casa Fermín: la rehabilitación concluirá pronto, pero no hay uso decidido

Nueve años después de esta polémica compra, el Cabildo ya ha gastado unos 3,6 millones de euros, y aún falta acondicionar la parte trasera. Además, el actual grupo de gobierno descarta que pueda albergar un Museo Arqueológico

Fachada de la casa Fermín, en la calle Fajardo de Arrecife
Fachada de la casa Fermín, en la calle Fajardo de Arrecife

Con más de tres millones y medio de euros gastados y nueve años después, la Casa Fermín, ubicada en la calle Fajardo de Arrecife, sigue cerrada al público.

Esta famosa edificación fue comprada en 2013 por el anterior presidente del Cabildo, Pedro San Ginés, pero seguía cerrada cuando dejó el cargo en 2019, debido a los defectos que presentaba el inmueble y a las obras que requería. Además, el actual grupo de gobierno señala que el uso que se anunció en su día, como museo arqueológico, no tiene cabida en ese lugar, entre otras cosas porque el Plan General de Arrecife en vigor no lo permite. 

Por tanto, desde el Cabildo siguen barajando las distintas finalidades que podría tener esta casa, mientras continúan las obras de rehabilitación. Bajo el mandato de San Ginés solo se restauraron las naves laterales, y fue poco después del cambio de gobierno cuando se iniciaron los trabajos en la parte delantera de la casa. Tres años después, esas obras están cerca de concluir y podrían terminarse el próximo mes de septiembre.

No obstante, todavía quedaría por terminar la parte trasera, una zona que todavía no cuenta con un proyecto redactado y que incrementaría aún más el coste final.

 

La casa "no reúne las condiciones" para ser un museo arqueológico 

A pesar de que la compra por parte del anterior grupo de gobierno se hizo con la intención de albergar el Museo Arqueológico de Lanzarote, desde la actual Consejería de Patrimonio insisten en que ni siquiera barajan esa posibilidad, ya que el edificio no reúne las condiciones óptimas para ello y el Plan General de Arrecife vigente no permite ese uso.

“La casa tiene unos valores patrimoniales importantísimos y por eso trabajamos para conservarlo y ponerlo al uso y disfrute de los ciudadanos, pero no es el lugar para ese museo”, afirma la consejera de Patrimonio, Ariagona González, que también añade que el proyecto de restauración “fue un apaño” por parte del ex presidente.

Además, González explica que la Casa Fermín es demasiado pequeña para albergar todos los materiales arqueológicos, además de ser un espacio poco flexible para las obras. 

“Necesitamos un edificio versátil, que nos permita jugar con las exposiciones, jugar con las alturas. Una vivienda patrimonial no nos lo permite, porque tiene una estructura que hay que conservar”, añade Ariagona González.

 

“Vicios ocultos” y rehabilitación por fases

Hoy en día el edificio se encuentra en pleno proceso de rehabilitación de la parte delantera, es decir, el grueso de la casa. 

A pesar de que la obra de esta zona fue adjudicada por casi un millón de euros a la empresa Tragsa en 2018 por Pedro San Ginés, su grupo de gobierno no llegó a comenzar nunca la reforma. Ésta fue puesta en marcha a finales de 2019, con el nuevo gobierno.

Además, desde 2014 y hasta el comienzo de las obras actuales no consta inversión alguna en mantenimiento, por lo que en ese periodo fue acumulándose suciedad y el deterioro año tras año en la parte central de la vivienda. 

El otro gran problema estuvo en los “vicios ocultos” encontrados tras la compra de la casa, lo que generó que los presupuestos se incrementaran, una consecuencia directa de no haber realizado informes previos sobre el estado y deterioro de la casa antes de su adquisición.

Esto ya fue denunciado en su día por la oposición, que cuestionaba además que se comprara este edificio a la familia de la que era pareja de San Ginés.

"Estoy plenamente convencido de que, con la perspectiva que da la distancia, será considerada una de las mejores decisiones desde el punto de vista inversor que ha hecho el Cabildo", defendió en ese momento el presidente. 

Sin embargo, la consejera actual de Patrimonio insiste en que Pedro San Ginés“no debió comprarla”, ya que además “no era el momento idóneo para hacerlo, porque estábamos en una situación de crisis complicadísima”.

Lo único que llegó a abrirse al público en el anterior mandato fueron las naves laterales, pero la consejera explica que ahora mismo están clausuradas porque “no es un lugar para que haya tránsito”, con las obras en el resto de la casa. Al respecto, puntualiza que no han sufrido deterioro alguno desde su cierre.

Además,Ariagona González recuerda que, una vez finalizadas las obras del grueso de la casa, todavía quedaría reformar la zona trasera, una parte que no solo enfrenta el deterioro progresivo de estos nueve años, sino que se le suma el alto coste de los materiales al que tienen que hacer frente ahora, por el incremento de la inflación debido a la invasión de Ucrania. Por tanto, los presupuestos de la zona restante, la trasera, podrían verse mucho más encarecidos.

No obstante, esta última parte sigue sin contar a día de hoy con un proyecto redactado para su ejecución, aunque desde el Cabildo esperan tener el edificio completamente terminado para 2023.

“Queremos redactar el proyecto de la parte trasera este año y, una vez esté listo, ejecutar la obra”, explica Ariagona González. “Aunque esta la tenemos que prever en función de la finalización de la zona principal que se está haciendo ahora, pero esperamos que entre el año 2022 y 2023 esté acabada toda la casa”.

 

“Un suma y sigue de inversión pública”

La actual consejera cuestiona además que este proyecto se ha convertido en “un suma y sigue de inversión pública” constante. En total, entre la compra (por 1.650.000 euros) y la redacción y ejecución de varios proyectos, el Cabildo ya ha gastado unos 3,6 millones de euros.

El que se está acometiendo ahora en la parte delantera está presupuestado en un millón de euros, de los que ya ha desembolsado 440.000. Asimismo, la consejera de Patrimonio adelanta que la inversión final de la Casa Fermín se incrementaría aún más con las obras de la parte trasera, que todavía no tiene proyecto redactado ni presupuesto.

“Lo que falta es arreglar una parte pequeña, pero es dinero al fin y al cabo”, dice González. “Hay que hacer esas inversiones y recuperar el patrimonio, eso no se discute, pero con luces largas y objetivos largos”.

 

Fin de obras a la vista, pero ¿con qué fin?

Una de las dudas que rodea al edificio ahora mismo es con qué finalidad se está rehabilitando.

A día de hoy, la Casa Fermín tiene un uso residencial en el Plan General de Arrecife, ya que se utilizaba como vivienda, a excepción de las naves laterales que ya contaban con uso comercial. 

“Las naves laterales podrían quedar como espacios expositivos temporales, pero el interior de la casa hay que tenerlo muy claro, por lo que nos estamos planteando varias opciones”, afirma la consejera de Patrimonio.

También apunta que la casa podría abrir aunque no esté la parte trasera terminada, pero insiste en que para ello tendrán que conseguir que Arrecife autorice el cambio de uso.

Ariagona González insiste en que esto “ha sido un problema heredado”, por lo que desde la institución quieren tomarse el tiempo necesario para “poner en valor y darle el mejor uso posible” a esta emblemática casa de Arrecife, especialmente por la gran inversión que lleva a sus espaldas.

 

El Museo Arqueológico, sin ubicación aún

Por ahora, las piezas que formarían el museo arqueológico se encuentran en un local provisional alquilado por el Cabildo, a la espera de encontrar una alternativa adecuada que les permita alojar las obras.

“Estamos viendo posibles ubicaciones para la infraestructura, pero antes de tomar una decisión de ese calado queremos estar completamente seguros para no gastarnos muchísimo dinero”, apunta la consejera de Patrimonio de Cabildo.

“Lo que no podemos es volver a comprar o rehabilitar algo que no nos sirva de museo, por lo que estamos viendo todas las opciones”, añade.

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