El Área de Ordenación del Territorio del Cabildo de Lanzarote ha reivindicado que ha retirado un total de 896 viviendas vacacionales del mercado turístico entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025. La primera institución insular defiende que la caída en las viviendas turísticas disponibles para alquilar se debe a su labor de inspección y control.
En ese periodo, el número de viviendas vacacionales disponibles desciende de 8.209 a 7.313, según los datos oficiales del registro insular y del Instituto Canario de Estadística. Frente a ello, el Registro General Turístico, contabiliza 11.086 vacacionales registradas a fecha de 28 de enero de 2026, lo que implica que no todas las viviendas registradas como turísticas se están comercializando todos los meses.
Ordenación del Territorio atribuye la retirada de estas viviendas a, por un lado, la falta de licencia de actividades clasificadas que es obligatoria para el ejercicio legal de la actividad; y por otro, a que no se encuentran inscritas en el Registro de la Propiedad, un requisito imprescindible para su regularización como alojamiento turístico.
El presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, explicó que “la reducción de casi 900 viviendas vacacionales en un solo año es el resultado de decisiones administrativas concretas y no de anuncios”. Betancort subrayó que la política insular en materia de vivienda se basa en aplicar la normativa vigente y corregir situaciones irregulares que estaban generando una presión añadida sobre el acceso a la vivienda.
Durante 2025 se han producido, de forma simultánea, bajas en el registro derivadas de la inspección del Cabildo de Lanzarote y nuevas altas, lo que según el Cabildo, confirma que el mercado sigue generando inscripciones, pero ahora bajo un proceso de depuración continuada.
Por su parte, el consejero de Ordenación del Territorio, Jesús Machín, señaló que “la retirada de estas viviendas abre la posibilidad de que se incorporen al mercado residencial, contribuyendo a aliviar la presión existente sobre el alquiler y la compra, especialmente en zonas con una fuerte competencia entre uso turístico y uso residencial”. Machín añadió que la mayoría de las viviendas retiradas se concentran en núcleos turísticos, donde la presión sobre el territorio y los servicios públicos es mayor.
Asimismo, apuntó que “la reducción de viviendas vacacionales también contribuye a frenar el aumento de plazas turísticas sin necesidad de incrementar el número de visitantes, lo que se traduce en una menor presión sobre los servicios públicos, el territorio y la vida cotidiana de la población residente, favoreciendo un mayor equilibrio entre actividad económica y calidad de vida en Lanzarote”.
El Cabildo de Lanzarote ha reivindicado ser la primera isla de Canarias que "actúa de forma decidida y continuada en la regulación de la vivienda vacacional, pasando de la inacción a una intervención directa, medible y sostenida en el tiempo". En esta línea, ha resaltado que "este modelo de actuación, basado en la inspección y el cumplimiento normativo, está siendo observado como referencia por todo el archipiélago al demostrar que la regulación es posible y eficaz".










