El avance tecnológico ha llegado desde hace años de forma rápida y casi sin darnos cuenta a nuestras vidas. Esto ha supuesto cambios positivos en la sociedad, pero también negativos. Algunos ejemplos de ello son la pérdida de empleos en algunos supermercados por las cajas de autocobro o el uso de la inteligencia artificial para elaborar muchas tareas.
Esto último está causando algunos inconvenientes en ciertas profesiones como en el mundo del diseño gráfico, que se enfrentan a una herramienta que puede elaborar un trabajo creativo similar. Eso sí, con algunos errores. Según un informe de UGT publicado a comienzos de este año 2026, el 50% de las grandes empresas españolas utilizan la inteligencia artificial, mientras que en las pequeñas es de un 21%.
Elisa Betancor, diseñadora gráfica de Lanzarote y propietaria de una empresa de este ámbito, cuenta a La Voz que sí ha notado un descenso en los pedidos de diseños de carteles, aunque en el caso de los logotipos sí que siguen teniendo una gran demanda. En el caso de la profesional, la mayoría de su clientela son instituciones públicas, pero aún así ha notado el impacto de la IA.
"Desde el año pasado he notado que ha disminuido la demanda, pero noto que son los clientes privados quienes más realizan sus propios diseños", apunta.
El uso de la inteligencia artificial hace que los diseños que se realizan con ella tengan unas características prácticamente iguales. Esto ocurre por la programación de esta herramienta, que está diseñada una forma determinada, por lo que los diseños acaban teniendo rasgos muy similares y sin personalidad.
Aquí entra en juego el aporte de humanidad y creatividad que le aporta cada diseñador gráfico a una obra, algo que la inteligencia artificial es imposible de copiar y plasmar.
La IA, una herramienta de apoyo
A pesar de que la inteligencia artificial perjudica el trabajo en algunos ámbitos, puede llegar a resultar una herramienta de gran apoyo para optimizar el tiempo o pulir detalles de forma más rápida.
"Como herramienta funciona en cuanto a rapidez porque a veces los clientes necesitan los trabajos para ya mismo, aunque sí hay que especificarle muy bien a la IA los promts (explicaciones detalladas) y tener tiempo para hacerlos", señala Betancor.
Sin embargo, la diseñadora gráfica se opone al uso de la IA como un "ejecutante final" de las obras, aunque "sirve como herramienta". Por ejemplo, en un diseño, puede ser útil para añadirle un sombrero a la imagen que, en el caso de usar un editor, se tardaría mucho más tiempo debido a las medidas y demás. "Le pido un elemento, no la obra entera", prosigue.
La inteligencia artificial, opina Betancor, "me ayuda a conectar con el cliente e ir directa al diseño que quiere y así ahorrarme hacer muchos bocetos".

Aportar valor a la marca de una empresa
Los diseños que realiza la inteligencia artificial son, a simple vista, muy reconocibles debido a las características propias que tiene esta herramienta gracias a su programación. Estas obras suelen tener un estilo muy similar y con una falta de singularidad y diferenciación respecto a otros carteles o logos.
"Si tienes una marca, intenta tener unos valores también en ese diseño... todos hacen lo mismo, da igual que sea un despacho de abogados o una pizzería, todos tienen la misma imagen", manifiesta.
En el caso de los carteles, que muchos de ellos que vemos difundidos podemos ver que son elaborados con inteligencia artificial, cada vez el diseñador gráfico tiene menos poder en ellos. "Yo entiendo que con la inmediatez de las redes sociales, mucha gente no vaya a pagar un dinero por ello porque a lo mejor este cartel va a desaparecer en un día, pero un logotipo o una portada de un libro no te lo puede hacer la IA", asegura.
Y es que, como apunta la profesional, la inteligencia artificial "puede ayudar al diseñador a tener creatividad porque no siempre se tiene, ya que las emociones influyen, pero que te lo haga, no". "Yo no te voy a vender un logo hecho con la IA porque al final es desvalorarme", indica.
El uso de la inteligencia no solo está ligado a empresas o clientes privados, sino que también la utilizan las instituciones públicas en algunas de sus campañas. Es el caso de un cartel sobre vacunación visto en un centro de salud de Lanzarote, donde se puede apreciar que está elaborado completamente con esta herramienta.
Que una administración pública, con los grandes recursos que tiene, use la IA para elaborar carteles y no los realice a través de un diseñador gráfico es algo que sorprende. En este cartel, se nota especialmente esta herramienta en los dibujos. "En un diseñador gráfico, normalmente menos es más, y en la IA más es más", explica Elisa Betancor. "Muchas veces, la gente quiere poner todo en un cartel pero si lo recargas, no lo van a leer", dice.

Un trabajo detrás del diseño gráfico que no se ve
A la hora de pensar en el trabajo que realiza un diseñador gráfico podemos imaginar que a la hora de elaborar un trabajo, lo hace de forma rápida, visionando una idea y plasmándola. Sin embargo, lleva mucho más tiempo de lo que parece y hay más análisis detrás de lo que se pueda creer.
La diseñadora gráfica cuenta que, en el caso de un logo de una marca, el trabajo se centra en realizar un estudio de mercado y analizar los valores, el objetivo y la competencia, lo que lleva un tiempo determinado. Para ello dedica hasta tres días desde que comienza a trabajar en él.
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