Últimos días para participar en el Concurso de Microrrelatos de Radio Lanzarote dedicado a los Centros Turísticos

El certamen ha recibido nuevas historias a pocos días de finalizar el plazo para poder concursar, que será el 31 de agosto

24 de agosto de 2020 (16:43 CET)

Los Centros Turísticos siguen inspirando los microrrelatos del concurso de Radio Lanzarote-Onda Cero, que ha continuado recibiendo historias en los últimos días. El plazo para participar en la décima edición del certamen continuará abierto hasta el próximo 31 de agosto. 

Los interesados pueden enviar sus relatos al email concursorelatos@lanzarotemedia.net, con una extensión máxima de 100 palabras, incluido el título en el caso de que lo lleve. En esta ocasión, se propone escribir un relato que tenga lugar en el interior de alguno de los Centros Turísticos de Lanzarote, bien sean las Montañas del Fuego, Jameos del Agua, la Cueva de los Verdes, el Monumento al Campesino, el Jardín de Cactus, el Mirador del Río o el MIAC-Castillo de San José. 

Cada autor podrá enviar un máximo de cinco relatos, que podrá firmar con pseudónimo, aunque deberá indicar siempre un nombre y un teléfono de contacto. Los relatos se irán publicando por orden de recepción en La Voz de Lanzarote y se leerán en el espacio 'Lectura en la Radio' de Radio Lanzarote-Onda Cero.

Del fallo del certamen, que se hará público en la segunda quincena de septiembre, se encargará un jurado formado por periodistas de Radio Lanzarote-Onda Cero y La Voz de Lanzarote. El ganador recibirá un premio de un fin de semana para dos personas en el Hotel Boutique Isla y el Mar de Puerto del Carmen, mientras que el segundo premio consistirá en una cena para dos personas en el Castillo de San José y el tercer premiado se llevará una comida para dos personas en el Monumento al Campesino.

Además, en esta ocasión también habrá premio para el cuarto clasificado, que podrá disfrutar de una experiencia Premium en los Centros Turísticos.

 

 Sin Título

Recorramos sus infinitos escalones. César parece tocar el cielo en cada lugar. Líneas rectas o curvas nos van marcando el camino, dejémonos llevar. Sin tiempos. Sin tristezas. Por encima de la tierra, por debajo o quizás en las entrañas de algún volcán. Con vistas al rofe o al mismísimo océano. Todo lugar es bueno para decirte lo mucho que te extraño papá. Necesito la magia que emana de sus creaciones para volver a ser feliz, como cuando era pequeña y solo necesitaba tenerte junto a mí. Así que mientras tú regresas, aunque solo sea en sueños, yo, me quedo aquí.

La aulaga y el camello

-Allá , detrás de ese volcán-dijo el camello a su fiel compañera la aulaga abriéndose paso entre lava seca y viento húmedo ¿Estas seguro amigo camello,que esa melodía tan bonita sale desde ese casa sepultada bajo la lava del Timanfaya?-Próxima parada, Jameos Del Agua correspondencia con Cuevas De Los Verdes y fin del viaje.

Moraleja; Dar al Cesar M. lo que es de Cesar M. y a dios lo que es de dios.

Sin Título

Allí estaba. Aún inflamados los ojos y la nariz encarnada. Mirada al fondo, perdida en la inmensa profundidad de aquella cueva. Oyendo sin escuchar no sé qué historias de un tal Soto y piratas y algo de una familia de algún color particular.

De pronto una mano. Su mano. Y la tibieza se extendió desde sus dedos hacia arriba. Dedos, mano, antebrazo, brazo y corazón. Y una sonrisa cómplice, casi de reojo.

Luces y sombras.

Y entonces una piedra en mitad de la ilusión. Y entonces risas. Un beso en la mejilla.

Todo no está bien, pero estará mejor.

Sin Título

Paisaje lunar. Montaña del fuego. Los huracanes de julio se le antojaban ahora leve brisa. Tierra de paso convertida en hogar.

Recuerda ahora, años atrás, la morriña convertida en magua. Cambiando unas costas por otras. De norte a sur. Muy al sur. Cambiando el verde oscuro, por el salado turquesa. Cambiando Sil por Atlántico y albariño por malvasía. De la misma manera que cambia el agua a hirviente vapor en Timanfaya.

Quitando el aliento.

Cambiando, que no sustituyendo.

Ralentizando los ritmos.

¿Quién te iba a decir, marinero, que las sirenas cantan más fuerte cuanto más suave es su acento?

Sin título

Visitamos los centros turísticos de Lanzarote, el último, el Mirador del Río.

Estaba todo en silencio, el paisaje llamaba a la paz,

Nos sentamos a tomar un café,

Llevábamos despiertos desde las 5 de la mañana,

Conocer Lanzarote no estaba en nuestros planes, perdimos un vuelo y teníamos que quedarnos unos días en Madrid,

Un amigo nos ofreció su casa en Lanzarote, era Agosto, fue la mejor opción.

Sentados ahí, ..no tuvimos dudas,

Sentimos una atracción increíble por la Isla y sus paisajes.

En segundos, decidimos dejarlo todo...nuestra vida al otro lado del mundo.

El destino tiene su propio rumbo.

 "Justo a tiempo"

"Miraba el risco imponente. Mi cuerpo se precipitaba, inerte y roto. Un paso, otro...pero, ¿quién me detiene? Había conducido hasta El Mirador del Río decidida a concluir lo que empezó en Las Nieves. Me retienen. Volteo enfurecida. Me escruta tu mirada.

-¿Nos vas a dejar así?

-¿Nos? ¿a quiénes? -te increpé.

Tu mano señaló mi vientre que, cálida, lo rozó. Luego la llevaste a tu corazón.

Me aferré a mi vientre. ¿Sería cierto? Miré tu cara y lo supe. Extendí mi mano, halaste de ella y me rodaste entre tus brazos, calma esperada para mis miedos."

El Secreto

Dicen que nada es lo que parece.

En ese instante, dentro de aquella milenaria estructura rocosa en la que colores ocres, rojizos y negros se entremezclaban, el niño lo comprendió.

No había mayor metáfora que aquella producida por ese juego de luces y sombras que iluminaban ahora el final de aquel singular recorrido.

Encandilado por lo que identificó como un escondite secreto en el interior de la tierra, prometió volver.

Esa tan solo fue la primera de las muchas experiencias que le aguardarían en la Isla de los Volcanes.

Romance conejero

El mar que me vio nacer

desembocó en estas playas.

Y aquí estoy entre palmeras,

entre verodes y aulagas.

Aquí vi crecer mis sueños

con perenquenes y hubaras,

y los cangrejitos ciegos

de los "Jameos del Agua".

Aquí planté mis raíces,

en esta tierra quemada,

al calor de los volcanes

que alimentan mi esperanza.

Aquí vivo mis silencios.

Aquí puedo escuchar mi alma,

que es el alma de esta gente

cálida y hospitalaria...

Gente de mar y de campo,

parrandera y campechana,

caliente y acogedora...

¡Que no se extinga su llama!

 

Castillo de San José

Anoche casi te sueño; llegué justo cuando tú abandonabas nuestro castillo de arena. Inundado de tristeza, subí a la torre más alta; me anudé al cuello nuestra bandera, a modo de corbata, y me arrojé al vacío...

Mientras exhalaba mi último suspiro te vi llegar; traías la cesta llena de panecillos, manzanas verdes y recuerdos... Olía a café recién hecho... y me desperté con un azucarillo en el alma.

El cuervo de Timanfaya

 

Abajo sigue ardiendo. El infierno crece y lo devora todo a su paso. Aquí arriba creo estar seguro, mas ya empiezo a notar el calor del fuego. Mis ojos se tiñen del rojo de las llamas. Me escuecen las plumas...

El abismo sigue avanzando... y el alma se me anega de silencio. Sin embargo sigo aguantando. Soy el último guardián de Timanfaya...

Pero... estoy tan cansado... El cuerpo me pesa cada vez más. Me desvisto. Y, ya desnudo de plumas y letras negras, me quedo dormido. Mañana seguiré vigilando…

Eterno

Aun siendo de aquí, aquel día chispeaba magia cuando entré al mirador, me senté enfrente de la cristalera para disfrutar de aquellas vistas a la graciosa que hacían más intenso mi café, éramos simples desconocidos disfrutando a metro y medio de distancia, no pude evitarlo, yo lo mire, él lo hizo también, esa mirada llenó mi alma de cosas que se habían quedado dormidas desde hace mucho, ¿por qué no? pensé yo, ¿qué tengo que perder? me pregunté con toda mi cara conejera me acerqué y me presenté, 20 años más tarde sigo disfrutando del café y de él.

Grutas hasta tu interior

Amarte a ti es como entrar en la Cueva de Los Verdes, desplazarme bajo tierra durante kilómetros, desde el volcán hasta la costa y acariciar la lava con la seguridad de que puedes refugiarme en tus entrañas como si fuese un niño.

Luego, cuando ya creo que he llegado a mi destino, que por fin puedo entrar en tu corazón y que tú sientes lo mismo que yo, me asomo a tu abismo y, embrujado por la profundidad de tu belleza, me dejo engañar una vez más por tu espejismo.

Soy tu

Aromatizada al salitre entró a la cueva.

-mi primera vez, en una cueva volcánica,

-espero no sea la última querida.

El guía gritó: -¡cuidado, un precipicio¡ (un charquito) –no se acerquen, y sobre todo, si ven su reflejo en el precipicio, nunca le miren a los ojos.

-vaya chorrada, me quedé la última, y lo miré.

Una mano salió del agua y me llevó a las profundidades,

mi reflejo, ocupó mi lugar.

Antes de irse con mi marido me dejó un inquietante mensaje:

-soy tus deseos, tus odios y tus fobias, ahora saldré de ti, soy tu.

Aporía

Lanzarote es una aporía. En esta esfera terráquea Dios hizo un monumento al escuchar la siguiente historia en el mundo de los sueños.

El amado campesino a través de sus jameos aguosos formó un ramo de cactus de un jardín que no necesita agua. Su riego viene del fuego interior de las montañas que convierte lo rojizo en aceitunado. Ya que San José velaba la virgen en el castillo, él salía de su cueva con sus pensamientos verdes que llevaban su aroma para mirar en el río de la imaginación la figura de su amada campestre.

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