El X Concurso de Microrrelatos de Radio Lanzarote se cierra con cerca de 130 historias

El fallo de la décima edición del certamen, dedicada a los Centro Turísticos, se hará público en la segunda quincena de septiembre

3 de septiembre de 2020 (11:48 CET)
Mirador del Rio
Mirador del Rio

El Concurso de Microrrelatos de Radio Lanzarote-Onda Cero, que en su décima edición está dedicado a los Centros Turísticos, se ha cerrado con la recepción de un total de 127 historias. 

El plazo para participar finalizó el pasado 31 de agosto, habiéndose recibido en la última semana medio centenar de microrrelatos. En esta ocasión, se proponía escribir una historia que tuviera lugar en el interior de alguno de los Centros Turísticos de Lanzarote, bien fueran las Montañas del Fuego, Jameos del Agua, la Cueva de los Verdes, el Monumento al Campesino, el Jardín de Cactus, el Mirador del Río o el MIAC-Castillo de San José. 

Del fallo del certamen, que se hará público en la segunda quincena de septiembre, se encargará un jurado formado por periodistas de Radio Lanzarote-Onda Cero y La Voz de Lanzarote. El ganador recibirá un premio de un fin de semana para dos personas en el Hotel Boutique Isla y el Mar de Puerto del Carmen, mientras que el segundo premio consistirá en una cena para dos personas en el Castillo de San José y el tercer premiado se llevará una comida para dos personas en el Monumento al Campesino.

Además, en esta ocasión también habrá premio para el cuarto clasificado, que podrá disfrutar de una experiencia Premium en los Centros Turísticos.

 

Clicos

Como si de un tesoro oculto se tratara. El charco de los Clicos con su esplendido verdor reposa como un rey a los pies de un hermoso volcán.

El océano azul lo observa agitado desde el otro lado con envidia, deseoso de llegar hasta el para poseer su belleza.

En este lugar se respira magia y eternidad.

Lugar Donde me vuelvo a encontrar, lugar donde la soledad se enamora del alma. Y donde los pensamientos se funden con el cosmos.

Mi mente nada sobre sus aguas verde olivina. Renaciendo de el como el fuego infernal de un volcán.

 

En el Mirador

Sentí que estaba en paz conmigo mismo, con mi ser, con mi esencia. El aire puro, acompañado de las impresionantes vistas del Mirador del Río, me hicieron sentir como en casa, en paz. Tenía claro que estaba en el lugar preciso, el momento adecuado, con la gente con la que tenía que estar, divisando la belleza de Lanzarote con acento conejero como banda sonora. Un sinfín de emociones y sensaciones recorrieron todo mi ser y mientras me preguntaba como tanta belleza era posible. Es ese rincón en el que podría ver la vida pasar. ¿Para qué más?.

 

Conexión

Y en aquel instante el mundo se paro. Sintió algo nuevo al descubrir aquel paisaje tan extrañamente hermoso, donde los 4 elementos se reencuentran y donde el cielo es teñido por una paleta de colores que resplandece desde un paisaje volcánico.

La mente pasa a ser suya mientras el alma surca libre entre la lava rocosa y afilada.

Timanfaya es su nombre, tan mágica y tan cautivadora que enamora. Te enreda entre sus volcanes y te envuelve con su cálido viento aterciopelado. Acariciándote el rostro dulcemente e invitándote a entrar en su mundo para fundirte con ella.

 

Cactus en un gran jardín

Ahí están., mires donde mires, ahí los ves, a cual más bello, a cual más duradero.

Diferentes coloridos, formas y siluetas.

Belleza y fortaleza. LOS CACTUS son bellos., se cubren de espinas para que no los dañen., resisten situaciones extremas., se regeneran., son delicados. Regalar un cactus es regalar fortaleza.

Se exponen a la dureza, pero les acompaña la fortaleza.

No hay cactus que no florezca si tiene el cuidado y el cariño oportuno.

El Jardín del Cactus nos regala belleza.,en este peculiar y precioso lugar.

 

Papá

Sentía el aire en mi cara, y la sensación de estar suspendido en el aire me recordaba a mi infancia cuando mi padre me llevaba al risco, y con su voz de hombre de mar curtido en mil marejadas, me decía lo feliz que había sido, ¡Ay! el Mirador del Río, gracias a ti me reencuentro con mis pensamientos pasados y sentimientos presentes; cuanto te hecho de menos, papá, por qué te has tenido que ir y dejarme sola, papá, te quiero.

 

Fantasma visible

El aire transporta su esencia y se transforma en viento, perfilando la isla, endulzando el agreste paisaje y jugando en cada rincón con esos alisios para volver a sentir su presencia, su alma, sus anhelos y acariciar la belleza de cada detalle.

Las arrugas del volcán serán paraísos, un jameo derruido, una cueva protectora, un acantilado vertiginoso, te ocultan cada noche, en oscuridad de tu clarividencia infinita. Te percibimos cada instante, en cada bello rincón mediante una ecuación infinita tantas veces resuelta, privilegiada mente, binomio arte-naturaleza.

Simbiosis de amor entre una isla y un fantasma visible.

Belleza.

 

La vida te da más vida

Seguía siendo domingo, estábamos en el Jardín de Cactus. Eran alrededor de las 12:30. Es una hora socialmente aceptable para tomarse un Primo de Lanzarote, pero también es una hora en la que percibes que pronto la melancolía de los domingos por la tarde te invadirá. Pese a ello, decidí seguir sintiendo. Sentí eso inexplicable que únicamente la naturaleza te da cuando la sientes, algo como paz. Y no tuve miedo.

“Crear con absoluta libertad, sin miedos y sin recetas, conforta el alma y abre un camino a la alegría de vivir”. César Manrique.

 

Ya no queda nada para mí

He sido parte de mil de guerras y he conocido personas que ahora son solo fantasmas; parte de mi imaginación. He llevado niños en mi vientre, y he perdido a todos menos a ti.

Te deseo lo mejor. Todo aquello que es mío ahora es tuyo; las piedras que una vez fueron lava, las Montañas del Fuego que ocultan el cielo. Camina por donde una vez caminó el pastor con su camello. Sé la flor, pero aliméntate de la llama.

Ya no queda nada para mí; para ti todo ha empezado.

 

Cactus

Todavía recuerdo cuando te volví a ver. El Jardín de Cactus, ideal para aquel reencuentro, ya no éramos los mismos, todo era distinto, pero aquello que escondíamos era evidente. Sentimientos encontrados, no podía ser en ese momento, podíamos pincharnos pero valía la pena. Y entonces comprendimos que aquello no era nuevo, si no que había empezado mucho antes de lo que habíamos imaginado. Era como la definición de los cactus; en su más íntima esencia se cubren de espinas para evitar que los dañen, pero al mismo tiempo en situaciones favorables brindan las más hermosas flores.

 

Sin Título

La llevé donde siempre ella me pidió , al Mirador Del Río, allí contemplábamos la belleza de La Graciosa pero en realidad ella eclipsaba todo lo que yo observaba , ese era el lugar perfecto con la mujer perfecta , ella tomó un avión y se marchó dejando un vacío inmenso, a partir de ese momento cuando volví a ese lugar pude ver las hermosas vistas del mirador pues ya no había nadie que me las eclipsara…

 

Flores y espinas

En un museo donde reinan más de diez mil ejemplares de cactus, su corazón quedo enraizado.

Sus miradas se encontraron. Trato de resistirse pero la delicadeza que ella irradiaba no ayudaban a contener aquel arrebato inesperado.

Los cactus mas hermosos del jardin eran testigos de ese nuevo sentimiento que brotaban en sus corazones. Pero una voz lejana les sacó a los dos de su ensueño, y cuando abrí los ojos ya no estabas, te habías marchado dejándome solo. Recordándome que amar es aceptar a la flor en su totalidad incluyendo a sus espinas.

 

Los tenebrosos Jameos del agua se desbordan de visitantes

Corre la leyenda, allá en la isla de Lanzarote, de un rincón introspectivo, un centro turístico frecuentado por miles de visitantes.

Curiosamente, cada vez son más.

Al parecer, los denominados Jameos del Agua, no son solamente cangrejos ciegos (Munidopsis polimorpha), no es sólo una especia endémica, son un entramado de peligrosas alimañas de Marte. Así, las visitas, sienten la necesidad de no separarse a más de 10 Kilómetros de radio del lugar, además desarrollan un vínculo especial con los animalillos, teniendo que repetir su visita, al menos una vez al mes.

 

The future is Timanfaya

Corre el año 2030. El presente, descansa congelado atrás. El anhelado futuro es presente y está más activo que nunca.

Timanfaya, en tanto que emblema de nuestra isla, ha propiciado 2 grandes soluciones: un volcán semiactivo con abundante lava en el subsuelo facilita respuesta al sistema de recogida de residuos, convirtiéndose en uno de los más importantes parques turísticos, tecnológicos y naturales de nuestro planeta; por otro lado, producción más IVA de energía geotérmica, pasando de ser consumidores pasivos a ser productores pro-activos a gran escala, convirtiendo a Lanzarote en una reconocida potencia medioambiental y socioeconómica.

 

La teoría del caos

Todo comienza con un célebre artista, pintor y escultor español. Quien defendía ferozmente sus valores medioambientales, entendiendo la combinación entre arte y naturaleza como espacio para la creatividad.

Años más tarde, la isla gozaba de un amplio abanico de centros turísticos, en buena parte gracias a esta persona.

Hasta que de repente, un día cualquiera, un grupo de jóvenes, algunos/as migrantes y otros/as nacidos/as aquí…rebeldes, complicadas, cada cual, con su mochila de vida.

Esta experiencia supuso un despertar, un cambio en sus vidas, una invitación a proteger el medioambiente y a expresarse mediante el arte.

 

MIAC-Castillo de San José.

Valores naturales, históricos, culturales. Seguro.

Parajes únicos, espacios lúdicos. Aventuras en sus muros.

 

Cañones, paisajes, vistas y miradores,

sorprenden y enamoran, a turistas, visitas y espectadores.

 

¡Qué energía, qué vistas, que fortuna la nuestra!

 

Nos hace sonreír. ¡Qué orgullo compartir! Canariedad, calidad.

Somos naturaleza, fortaleza, somos arte y verdad.

 

Somos emociones, calma, alegría, goce, paz y sosiego.

También lucha, despertar, progresar.

El anhelo de los barcos al regresar,

 

Somos genuinas personas, aves, especies, flora endémica y excepcional,

Somos cielo y somos mar.

 

No te resistas a nuestros encantos, déjate amar.

 

Génesis

Llegó de las profundidades de la Atlántida y trajo de allá la blancura de su espuma. Tras vencerle el cansancio permaneció exánime sobre una roca. Al despertar quedó ciego de belleza. Aquel lugar de agua y luz se convertiría en su hogar a ojos de todo el mundo.

 

Sin Título

Cada mañana Nía acudía al jameo de la cueva, situada al norte, para lavar a Baifa, su compañera de juegos, su fiel amiga. Llegaron, Nía se sentó y notó un olor extraño que acusó a la falta de lluvia. Al día siguiente, Nía regresó a la cueva sola, Baifa pasó mala noche y no despertó. Ella con lágrimas en los ojos quiso hacer frente al mal que ayer tarde las congregó y se llevó a Baifa al más allá. Todo estaba igual, salvo su corazón, roto, por la no visibilidad del mal que cambió su vida sin avisar.

 

Historia

Sus vivos colores querían decirme algo. ¡Las Américas! Hacia donde nuestros guanches tuvieron la necesidad de emigrar. Sus hojas color verde claro con la nevadura casi blanca, de procedencia africana, querían recordarme nuestro origen bereber.

Jardín de Cactus.

 

Unforgiven (1992)

Bajo el solajero lanzaroteño, en su antigua rofera, podía recordar los inicios de Clint Eastwood.

Jardín de Cactus.

 

Lumbre

Todo a mi alrededor estaba envuelto en llamas, ríos de lava, fuego, vientos ardientes...

Miraba a mi alrededor sin saber aún a donde me había vuelto a enviar esa dichosa máquina con la cual experimentaba.

Me dí la vuelta, y en ese mismo instante el suelo se partió en mil pedazos y a su vez emergía de la tierra una enorme montaña envuelta en lava.

Mientras tanto, asustado, seguía intentando averiguar donde me había vuelto a materializar.

Fué entonces cuándo recordé una historia sobre un volcán en Lanzarote, encajaba perfectamente, aquellas eran las famosas montañas de fuego.

 

Jameito

Nacemos y nuestro destino está escrito. Sabemos que ser únicos en el mundo, tiene un precio. Vivimos en la más absoluta oscuridad la mayor parte del tiempo, en la inquietante soledad bajo la imperturbable y cristalina agua de una cueva.

Cada mañana nos posicionamos para vivir en el recuerdo y la memoria de quien nos visita, sabiendo que sólo estamos aquí. A cambio nos entregan alegría, murmullos, risas, halagos, asombro y felicidad, que sentimos bajo el agua.

Tras meses de silencio, volvemos a escucharos. Nuestra soledad, ha dejado de estar tan sola. Por favor, no volváis a dejarnos solos.

 

Ensayo sobre la ceguera

-¿De verdad todos los cangrejitos son ciegos?- el niño estaba asombrado por la pirotecnia de colores y reflejos en el interior del jameo.

-Bueno, casi ciegos –la madre consultaba la pantalla de su teléfono. El padre hacía fotos con el suyo-. Son cangrejos albinos… Y casi ciegos.

El niño no apartaba la vista de la constelación de cangrejos blancos.

-¿Y si hubiese uno que viese superbién? ¿Alguien se daría cuenta?

-Ya te ha dicho tu madre que son todos prácticamente ciegos.

-Eso. Y mira para aquí. Sonreíd. Venga, que todavía tenemos que ver muchas más cosas.

 

Creador

Había viajado en un vuelo regular, sabía que esta vez, sería distinto y quería reconciliarse con su tierra guanche tras tantos años en la península ibérica. Su rostro, tenía la pureza de un estilo único, todo en ella irradiaba seguridad, no podía evitar sentirse ungida por el destino,un barco al que habían arrancado de sus amarres, a la deriva en un mar embravecido y sin control. Fue al Mirador del Río, quería ver la isla de sus sueños, la isla de su infancia, porque ella era en sí una isla. Allí estaba él, su capitán de navío: César.

 

Siempre

Estaba rumiando una idea, quería estar allí a toda costa. Era la inauguración del Jardín de Cactus. No hizo falta hacer un esfuerzo hercúleo, su madre quería llevarla, verdadera muñidora. De un modo tan natural como que el domingo sucede al sábado, allí estaba ella, indómita, con una fina capa de dulzura que servía para disimular su rebeldía. Allí estaba él, con su frente perlada de sudor, era su gran día, se inauguraba su última obra. -Eres como Lanzarote, cuídate, Le dijo César ante todos los invitados venidos de toda Europa, ministros y consejeros. Ella era, en sí, Lanzarote

 

"De los Verdes y el Violín"

Era un tiempo oscuro. Las caras se dejaban a la imaginación, la adivinanza. Las miradas eran huidizas, temerosas. A veces inquisitivas, intrigadas por el misterio que escondían esos trozos de miedo que cubrían narices y bocas. Miedos desechables, miedos estampados de florecitas, miedos a la moda.

Entré en la cueva también oscura, apenas unos focos iluminaban los hermosos relieves subterráneos... Y entonces lo vi. De su cara sólo una mirada. De sus manos comenzaron a salir los sonidos que transformaron la oscuridad en luz... Y olvidé que era un tiempo oscuro.

 

Sin Título

Te lo prometo. Prometo que no había juego más bonito en mi mundo que pudiera igualarse a esconderse entre aquellos cactus. Mi abuelo nos contaba siempre que aquel jardín de cactus fue la última intervención de un tal Manrique, que parásemos quietos un segundo y que escucháramos, que lo único que interrumpía la paz de ese lugar era el canto de los pájaros, el sonido de los insectos y nosotros, claro. Que eso era magia, decía. Yo no lo entendía. Ahora comprendo que mi viejito se equivocaba. Magia era el lugar y magia era él. Y eso no necesitaba trucos.

 

Sin Título

Recuerdo que siempre sacaba algún plan. Uno en concreto. Le encantaba llevarme al jardín de cactus. Se sentía identificado con ellos, decía.

Lo entendí con el tiempo. Él era como un cactus, recubierto de espinas de protección para que no lo dañaran, pero al mismo tiempo en situaciones favorables me regalaba las más preciosas flores.

Me contaba que vivimos en una montaña rusa de sentimientos, que teníamos que ser fuertes, resguardarnos con nuestro escudo y florecer y que debemos amoldarnos para poder disfrutar de este viaje llamado vida.

• Mamá, es solo un cactus y pica.

• Ya lo entenderás.

 

Energía mágica

Entré con la mochila de la penumbra como un verol sediento. Aquella frescura me acarició el rostro mientras las paredes, elegantes, me acogían con sus alas. Los minúsculos cangrejos resplandecían en su ceguera como perlas de sal bajo el agua. Olvidé mis temores. Y me sumergí en mi propio viaje, en un vuelo por aquel jameo cuya belleza me abrazaba callada. Escuché mi corazón, sentí que bombeaba con fuerza imitando al agua de la cascada.

Extendí la mirada mientras saboreaba aquella calma. A pesar de la oscuridad, en aquel momento, regresó la luz y me envolvió su misterio.

 

Sin Título

Ummmm, como me gusta el olor a salitre mezclado con el olor a los arbustos del risco, está amaneciendo, elevo el vuelo y veo los primeros rayos de sol, atraviesan las nubes, sigo elevando el vuelo, quiero ver por donde sale esos colores rojizos, amarillos, naranjas, blancos, que maravilla....me siento libre, feliz, ¿qué me está pasando? En los riscos veo un ojo enorme que me hace señales para que me acerque y así lo hago...es el Mirador del Río, decido adentrarme en ese ojo y observar desde ahí, maravillosas las vistas que tengo a mis pies....¡Es la Graciosa!

 

Los Verdes

¡Piratas!, gritaron, inmediatamente cogí a mi familia y algo de comida; corrimos antes de que esos desalmados vinieran nuevamente a quitarnos lo poco que teníamos.

No muy lejos de casa había una cueva y ahí seguro que no nos iban a encontrar. Era arriesgado, sí, pero que más opciones teníamos, desde el último robo con lo único que les puedo pagar es con nuestras vidas.

Nos adentramos con mucho cuidado, luego encendí una pequeña antorcha fue entonces cuando descubrimos que su interior era mágico, sus paredes parecían estar pintadas de verde...

Finalmente estuvimos allí tres días, nos salvamos.

 

Leyenda marina

Hacía tiempo que los Mahos volvían de sus largas jornadas de Pesca sin apenas un Cherne. La hambruna se apoderaba de la isla y sus habitantes decidieron unirse.

Zarparon con la intención de descifrar el enigma de la ausencia de pescado. Se hablaba, que gigantes monstruos marinos, estaban acabando con su pesca.

Tras días de búsqueda, encontraron un banco de gigantes monstruos, los rodearon con sus barcos y los acorralaron contra la isla.

Estos colosos, huyeron saltando la isla de Este a Oeste. No lo consiguieron y donde hoy hay volcanes y centros turísticos, es exactamente donde cayeron.

 

Sin Título

Formas marcianas, verdes y enrevesadas. Viven despacio, sin prisas, observando las caras blancas de los turistas que pasan a su lado. Inmóviles, muestran su recelo hacia los que les rodean. Sin duda desconocen el placer del tacto.

¿Por qué serán tan fríos, tan tímidos? ¿Por qué solo se sienten seguros en la noche, cuando dejan a la vista las más bellas de las flores? Nunca lo sabré. Quizá ya hayan absorbido suficiente calor en sus vidas.

En fin, envidio al molino y sus aspas, espectadores únicos del jardín bajo la luna.

 

Sin Título

Juguemos a un juego, el cual solo tiene una norma;

No coger el móvil.

Para participar sólo debemos de tener los cinco sentidos activados; fácil ¿verdad?.

Pues ahora adéntrate a estos lugares que te voy a enseñar y contémplalos; admira la belleza de la naturaleza junto al arte de ser humano.

Disfrútalo para al llegar a casa los describas con tus propias palabras, que el oyente se imagine cada detalle como tu se lo definas y que sus ganas por poder admíralo sean mayores.

Ahora es el momento de vivir la vida y apreciarla, ahora es tu momento. ¿jugamos?.

 

Sin Título

La vida te enseñará que siempre tendrás tu hogar en el mismo sitio,

te enseñará que deberás estar protegido en todo momento.

te enseñará que igual que hay momentos buenos los hay también malos, así que has de estar preparado para ellos siempre.

Si aprendes estos tres puntos fundamentales, vivirás durante mucho tiempo, y si no me crees pregúntale a mi amigo el cactus;

Siempre esté en el mismo lugar, su hogar,

tiene sus espinas como protección tanto de otros seres vivos, como del sol.

Y siempre está preparado para las épocas de sequía ya que almacena el agua.

 

Sin Título

El Arte del Castillo

Fuiste seguridad para el pueblo, fortaleza que protegía.

Fuiste el vigilante del pueblo, paz brindaría.

Fuiste los ojos de un pueblo, el cual nunca dormía.

Fuiste las armas de un pueblo, que nos defendía.

Ahora tiempo ha pasado y en arte te has convertido.

Seguirás siendo quien eras; seguirás bendecido.

Un día nos protegiste, y estaré agradecido.

Orgulloso me siento, de haberte conocido.

 

Sin Título 

Cueva de los verdes

-Aquí mucho no podemos hacer, es roca volcánica, sería imposible poder quitarla...

- Nunca he dicho que la quitásemos, perdería su esencia. Debemos moldearla, jugar con lo que el medio nos ofrece, ya que el medio es arte. La isla tiene un don, y ese don hay que pulirlo. No hay que cambiar sino añadir. Que nuestra base sea la naturaleza.

La mayor dificultad no es quitar y limpiar todo esto, la mayor dificultad era disponer de todo esto. Y si la vida, nos ha brindado esta oportunidad, no la desperdiciemos y hagámosla realidad.

 

Sin Título

Dicen que los pájaros son los seres más libres del planeta porque pueden volar a donde ellos quieran;

que ellos pueden disfrutar de los mejores paisajes del mundo sin que nadie les moleste,

pero también dicen que se sienten envidiosos porque nosotros también disponemos de un lugar en el cual nos podemos sentir libres y disfrutar como ellos.

Un lugar para contemplar las maravillas de la vida, el horizonte que nos rodea.

Un lugar que nos recuerda lo chiquitito que somos y a la vez lo grandes que podemos llegar a ser.

Un lugar llamado; Mirador del Rio.

 

Sin Título

El guía arrojó la piedra tras decir que iba a hacer una prueba de sonido para mostrar a los visitantes la inigualable acústica de la cueva.

La piedra se precipitó casi veinte metros, generando un eco repleto de tonalidades. El guía se quedó perplejo. Se asomó tratando de mirar abajo, pero no demasiado. No se atrevió. No dijo nada. Los visitantes, maravillados con la inigualable acústica de la cueva, esperaban que el guía los condujese al siguiente punto de interés. Mientras lo hacía, pensó: "este es el secreto de la Cueva de los Verdes, no se lo cuenten a nadie".

 

Timanfaya

Aquel silencio invadió el espacio antes ocupado por motores, el golpeteo de tazas de café,... las voces, los pasos de gente, las prisas, el agua expulsada como una explosión...El ruido se desvaneció. Aquel silencio no era el habitual de horas nocturnas, sino otro, largo, de días, semanas. Aquel silencio hizo audible el aire entre las remeras del halcón, el trino de gorriones, los graznidos de los cuervos, el vaivén de insectos en la vieja higuera de Hilario. Aquel silencio de lo humano, fue ocupado por el silencio ruidoso de la naturaleza, que hizo soberano de nuevo, lo salvaje.

 

Adiós

Elegiste el lugar equivocado. Entre tantos cactus, tú eras el patito feo, el más espinoso, el desabrido y hueco, sin nada dentro que ofrecer. Y vienes con la cabeza gacha, haciendo como si estuvieras profundamente afectado para decirme que te den Florita, que te den. Ya, que no ocurrió así, que te echaste la culpa de la fechoría con tu afán protagonista de siempre. Fue lo que más me indignó. Un nublado en mi cabeza y ahí te quedas, con un buen golpe, desnucado y enterrado en el Jardín de cactus, abonando el terreno, como alimento de plantas, Casimiro.

 

Sin Título

Su viaje estaba siendo maravilloso, y no sólo me refiero a las vacaciones que se encontraba disfrutando con su familia en Lanzarote, sino al viaje de la vida, que le había sonreído a carcajadas. Y allí estaba de nuevo, justo en el mismo lugar que hace cincuenta años atrás

Era un día precioso, cada matiz de luz que se colaba por las entrañas de esa cueva era especial, y a lo lejos ella, Sonsoles, el amor de su vida, que bajaba por las escaleras con su nieto cogido de su mano. Sus miradas se sostuvieron un segundo y fue todo.

 

La isla misteriosa la llamo yo

Saber que hay fuego bajo tus pies, es como estar en otro planeta. Si ya me impresionan los volcanes cuanto más la Cueva de los Verdes; Te adentras sin saber lo impresionante de ese lugar; Al mismo tiempo con algo de incertidumbre, de la magia que encontrarás. Otra maravilla, los Jameos del Agua. Una belleza natural sin igual. El resto, no te lo voy a desvelar.

Lanzarote es magia, un regalo por descubrir. Gracias, querido César, por creer y crear en esta maravillosa isla.

 

Síndrome de Stendhal

- Cálmese. Cuénteme lo ocurrido.

- Tengo imágenes no nítidas. Recuerdo una belleza desmesurada. Colores negros, verdes, rojos los menos, blancos también. Contraluz. Haces del mismísimo cielo seleccionados uno a uno. Sentí en el pecho un ahogo preocupante. Una sensación extrema de alegría se apoderó de mi. Comencé a sudar . Diminutos animalitos blancos pellizcaban mi figura humana. Se abrió ante mí el techo de la cavidad. Agua blanca y azul al mismo tiempo. Esplendor extremo de nuevo. Comencé a llorar.

¿ Sobreviviré doctor?

- Si no visita los Jameos del Agua de nuevo, existen muchas posibilidades.

 

La tablilla

...mi resabido corazón de lingüista sufrió un terremoto nada más percibir las jubilosas palabras de mi compañero de excavación. ¡Encontré la tablilla! Me aproximé con la debida precaución tras años de ilusiones rotas, mas allí yacía, hipnotizándome. Sin explicación, me fundí con la historia que guardaba la lava congelada en una eternidad inconmensurable: vi a gente refugiarse en ella de ataques; el infierno y sus fraguas volcánicas; nuestra llegada conjunta aquella mañana; mi salida posterior hacia donde los Verdes. ¿Y la tablilla?, dirás. Comprendí que el tiempo no pesaba sobre su existencia, así que ...

 

 

 

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