El "problemático cierre" de un solar que servía de aparcamiento en una zona estratégica de Arrecife

"Esta circunstancia adquiere tintes preocupantes a partir del próximo día fijado para inicio de la actividad escolar", advierte un vecino, que pide que intervenga el Ayuntamiento

Imagen del solar que ha sido cerrado
Imagen del solar que ha sido cerrado

Uno de los solares que servían de aparcamiento en Arrecife ha sido cerrado por la propiedad, generando una situación complicada para muchas personas que dejaban allí sus vehículos. Y es que el terreno se encuentra en una zona estratégica, entre la Vía Medular y las calles calles Triana, Doctor Barraquer y Timanfaya, donde las alternativas para aparcar son escasas.

"Este terreno, por su proximidad a los institutos César Manrique, Las Maretas, Centro FP Zonzamas y Colegio Capellanía, ha estado ofreciendo un inestimable servicio al permitir su utilización como espacio de aparcamiento de vehículos a padres, madres, familiares de alumnos, profesorado y otros usuarios", afirma un vecino, Manuel Clar Fernández, que ha querido advertir del "problema" que puede avecinarse.

"Esta circunstancia adquiere tintes preocupantes a partir del próximo día fijado para inicio de la actividad escolar en los centros de la zona, particularmente a las horas de entrada y salida del alumnado", subraya.

En su opionón, "se entendería justificado el cierre del solar si la propiedad del mismo tuviera en marcha el proyecto inmediato para urbanizarlo, con el consiguiente despliegue y trasiego de maquinaria y vehículos, pero, dado el tiempo transcurrido desde su cierre, hasta el momento actual, no parece que la decisión adoptada para su cierre pudiera estar justificada, a no ser que existan otras motivaciones".

Imagen de un cartel colocado a la entrada del solar
Imagen de un cartel colocado a la entrada del solar

"Para comprender mejor el problema que se avecina con el cierre de ese solar, imaginemos esta situación: Es la hora de salida del alumnado de los colegios. Allá acude la madre de un niño con su vehículo dispuesta a recogerlo. Lo hace con premura, previniendo el problema que se avecina. No hay espacio para aparcar, viéndose obligada a hacerlo en doble fila. Esta conducta es imitada por otros padres y madres. Resultado: el espacio útil de la calzada para que otros vehículos puedan circular queda preocupantemente reducido, dificultando o impidiendo el paso. La guagua no puede circular y se origina un monumental atasco", señala a modo de ejemplo.

Con él, afirma que pretende que el Ayuntamiento "medie ante la propiedad para conseguir la apertura del solar" y, "de no ser posible", que el Consistorio busque "fórmulas para lograr la fluidez del tráfico en las calles colindantes con los centros escolares, especialmente en horario de entrada y salida del alumnado".

LO MAS LEÍDO