Tras la huella de César Manrique: 7 lugares que reflejan su arte en Lanzarote

El artista lanzaroteño supo desarrollar el potencial turístico de la isla en sintonía con el medio ambiente, con obras como el Mirador del Río o los Jameos del Agua

LVL

César Manrique Foundation in Tahíche. Photos: José Luis Carrasco
César Manrique Foundation in Tahíche. Photos: José Luis Carrasco

No se puede entender la cultura y arquitectura de Lanzarote sin la obra de César Manrique, un artista que supo ver el potencial de la isla, eso sí, siempre defendiendo el medio ambiente y su propia esencia.

Nacido en Arrecife en 1919, Manrique se convirtió con el paso de los años en un artista integral, dominando distintos lenguajes creativos, como la pintura, la escultura o el urbanismo, unos conocimientos que plasmó en los distintos municipios de la isla, pero también del resto de España.

A continuación tienes siete lugares que reflejan el arte de César Manrique en la isla de Lanzarote.

 

1. Jameos del Agua

César Manrique supo ver una obra de arte sin precedentes en medio de un desplomado techo de un tubo volcánico, creando así su primer Centro de Arte, Cultura y Turismo denominado Los Jameos del Agua.

Se trata de un lago en el interior de un tubo volcánico creado por la lava procedente del Volcán de la Corona, donde hoy en día vive una especie endémica singular conocida como cangrejo ciego. Unos diminutos cangrejos blancos que no podrás ver en ninguna otra parte del mundo.

El lugar también cuenta con un museo volcánico, un restaurante, una piscina exterior (en la que actualmente no está permitido el baño) y un auditorio donde generalmente acuden famosos cantantes a dar conciertos. Un espacio donde se mezclan el azul turquesa del agua, el blanco del suelo, el negro de las rocas volcánicas y el verde de los grandes helechos en perfecta armonía.

La entrada a Los Jameos tiene un precio de 10 euros por adulto y 5 euros por niño, aunque también se pueden adquirir en un bono de acceso a varios centros.

Los Jameos del Agua
Los Jameos del Agua

 

2. Museo del Campesino

La Casa-Museo del Campesino, en San Bartolomé, es uno de esos lugares que te llaman la atención desde la carretera, por su arquitectura singular, muy característica de César Manrique.

Se trata de un edificio que pretende homenajear al esfuerzo de los campesinos de Lanzarote, quienes tuvieron que enfrentarse a condiciones adversas para que su territorio prosperase.

Allí encontrarás un restaurante donde podrás degustar platos tradicionales canarios como el caldo millo, sancocho de cherne o estofado de carne de cabra. Además, el complejo se caracteriza por una obra de vanguardia de más de 15 metros conocida como Monumento a la Fecundidad. Manrique consiguió crear esta obra de arte, que ya se ha convertido en todo un símbolo de Lanzarote.

Museo del Campesino
Museo del Campesino

 

3. Mirador del Río

Otra de las obras del artista es el mirador por excelencia en Lanzarote, el Mirador del Río, que debe su nombre al espacio de agua que separa la isla de La Graciosa de Lanzarote. 

Este es uno de los puntos más turísticos de la isla, donde Manrique, junto con el arquitecto Eduardo Cáceres y el artista Jesús Soto, consiguió integrar la arquitectura y la naturaleza de forma que desde el exterior es prácticamente imperceptible.

Desde el propio balcón y desde los ventanales panorámicos de cristal del mirador, los visitantes pueden contemplar el Archipiélago Chinijo, un conjunto de islotes formado por La Graciosa y por los islotes Roque del Este, Roque del Oeste, Alegranza y Montaña Clara.

Además, el espacio cuenta con una cafetería para tomar un aperitivo desde las alturas y con unas vistas de infarto. Es importante mencionar que la entrada cuesta 5 euros para los adultos y la mitad para los niños, aunque también puede estar incluida en los correspondientes bonos.

Mirador del Río
Mirador del Río


 

4. Horno-Asador de Timanfaya

En el mismo Parque Nacional de Timanfaya, César Manrique decidió crear un restaurante muy peculiar llamado Restaurante El Diablo.

Este restaurante aprovecha el calor de los volcanes, con temperaturas a más de 600 grados, para cocinar los platos, como los filetes de pollo o ternera y chorizos.

Gracias a su cristalera panorámica podrás disfrutar de géiseres y las Montañas del Fuego sin moverte de la mesa, toda una auténtica experiencia gastronómica.

Restaurante El Diablo en Timanfaya
Restaurante El Diablo en Timanfaya

 

5. Jardín de Cactus

Se trata de la última gran intervención de César Manrique en Lanzarote, consiguiendo transformar una simple rofera en uno de los lugares más especiales de la isla.

El Jardín de Cactus, situado en Guatiza, es un jardín botánico con más de 5000 metros cuadrados y más de 7.000 ejemplares de cactus, provenientes de todos los rincones del mundo.

Además, también cuenta con un molino de millo del siglo XIX, uno de los últimos molinos que siguen en pie en Lanzarote y donde antiguamente se molía el gofio y un restaurante con terraza. En él podrás disfrutar de una vista panorámica del jardín, así como de algunos platos típicos de la isla como las papas arrugadas con mojo.

Si no lo tienes incluido en el bono, el precio es de 6,5 euros para adultos y la mitad para los niños de entre 7 y 12 años, con sus correspondientes descuentos para residentes canarios.

Jardín de Cactus
Jardín de Cactus

 

6. Juguetes del viento

Otra de las conocidas obras de Manrique son los llamados “Juguetes del viento”, unas esculturas de hierro con forma de esferas o pirámides que rotan y se mueven con el viento, como si fuese un juguete a merced de los Alisios.

Se trata de una representación más vanguardista de los antiguos molinos de viento de Lanzarote situada en distintos puntos de la isla, concretamente en las carreteras más transitadas.

Tras el fallecimiento de César Manrique, el Cabildo de Lanzarote quiso hacerlos realidad, por lo que a través de sus talleres fueron construyéndolos poco a poco, divulgando el legado del artista. Además, cabe destacar que muchas de estas esculturas se iluminan por la noche.

Juguetes del viento
Juguetes del viento

 

7. Fundación César Manrique en Tahíche

La Fundación César Manrique podría considerarse la máxima representación de la obra del artista lanzaroteño, ya que se trata de su antigua vivienda, donde combinó todas sus reflexiones culturales, sostenibilidad y artes plásticas en un mismo lugar.

Con más de 300 mil visitantes al año, la FCM situada en Tahíche, fue edificada sobre cinco burbujas volcánicas naturales de gran tamaño, pero siempre en consonancia con el paisaje.

Actualmente, el museo cuenta con dos colecciones de arte, una contemporánea con obras de Picasso, Miró, Chillida, Klee y otra con el trabajo de Manrique, que incluye bocetos y apuntes del artista, como por ejemplo, de Juguetes del Viento o el logo de Timanfaya.

El precio de la entrada es de 15 euros e incluye también la entrada para la Casa-Museo del artista en el municipio de Haría.

Fundación César Manrique
Fundación César Manrique
LO MAS LEÍDO