"Apabullados"

Agustín García

A largo de estas últimas semanas nuestro partido ha tenido que afrontar desagradables situaciones que, al parecer, suelen ser cotidianas (se han normalizado y son aceptadas con tal naturalidad que la mayoría de los ciudadanos se resignan a su existencia) cuando se acercan unos comicios locales. Podemos comprender que no todos respondemos de igual manera a la "tensión" que supone participar de dicho proceso pero, la verdad, se nos están presentando actitudes y comportamientos que huelen a una época, por cierto, no tan lejana en estas tierras (qué frágil es la memoria colectiva), en la que se imponían las relaciones de vasallaje (tiempos de señores feudales).

A pesar de que las cosas no han cambiado tanto (ahora la esclavitud se viste de explotación laboral, de una educación alienante que alienta el pensamiento único y evita sistemáticamente la diversidad y la sensibilidad de otras expresiones o talentos, de una sanidad empobrecida y atrasada, de predicadores llenos de discursos facilones que incuban el miedo y responsabilizan a los colectivos más débiles de las miserias sociales actuales), nos tiene apabullados la mezquindad y las malas mañas que se están empleando (mejor no entrar en detalles, vergüenza ajena nos produce solo su mención) por un puñado de votos... 

Se habla mucho... Bla, bla, bla. Se dicen y prometen demasiadas cosas preciosas a los ciudadanos en estos meses sin ningún tipo de pudor. A muchos les guía la motivación de obtener o mantener un cierto reconocimiento social, se sienten más seguros dentro del paraguas que le brinda ese "estatus ciudadano". A otros les empuja la codicia y el poder... Pero la mayoría no sabe defender con profundidad el proyecto que tienen planteado para su municipio o isla... Son políticos de salón y de sillón que no conocen la realidad ni el padecer de muchas personas...  Están posicionados muy lejos de los ciudadanos (con plena conciencia por parte de unos pocos titiriteros, verdaderos señores feudales modernos) y lo más inquietante, se han acostumbrado a fabricar las "prioridades y necesidades de sus vecinos", desoyendo el rugir popular y cotidiano, cada vez más desarraigado. Un caso aparte merecen los "pactistas" que van a por el sofá olvidándose del sillón de menor cabida de nalgas acomodadas (lo trataremos en otro momento...),

En fin, se busca el acomodo personal y se destierra el bien común. Se impone el despotismo y la falta de transparencia, ahogando la construcción comunitaria basada en la participación activa, la apertura de la información y el enriquecimiento que da la diversidad de visiones. 

 

HPET - SAL A LA CALLE, TOMA DECISIONES, PROVOCA CAMBIOS y ACTÚA.

 

Por Agustín García Acosta, vocal de HAY PROYECTO EN TÍAS

 

 

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