El sistema de control de pasaportes del Aeropuerto César Manrique de Lanzarote ha sufrido una caída en la mañana de este lunes y ha afectado a decenas de pasajeros con destino fuera de la Unión Europea que no han podido coger su vuelo para salir de la isla.
Este sistema automatizado permite registrar la entrada de viajeros extracomunitarios o de nacionalidad de Islandia, Liechtenstein, Noruega o Suiza, que permanezcan en territorios miembro hasta 90 días. Entre sus objetivos está evitar que las personas sobrepasen su estancia, empleen identidades falsas o hagan un mal uso de sus visados. También persigue agilizar los controles, aunque por el momento ha registrado varias incidencias.
Según ha podido saber La Voz, un vuelo de la compañía aérea Ryanair entre Lanzarote y Edimburgo dejó en tierra a casi 70 pasajeros por el colapso en el sistema de control. Sobre las 11.00 horas de la mañana, el aeropuerto insular ya había visto afectada parte de su operatividad por esta incidencia.
Fuentes de la Policía Nacional han confirmado a este medio que se trata de una caída del sistema de control de pasaportes. Otras fuentes han añadido que se trata de un problema de desconexión que afecta a toda Europa, que ha hecho que el sistema se ralentice en todos los aeropuertos. Las caídas son recurrentes, aunque este mediodía ya se había recuperado el sistema.
Ryanair pide paralizar el sistema durante el verano
Esta situación se da unos días después de que la compañía aérea Ryanair haya pedido al Gobierno de España que suspenda hasta después del verano el sistema de entrada y salida (EES) que se encarga de controlar los pasaportes de los viajeros procedentes de territorios externos a la Unión Europea.
Ryanair ha instado al Gobierno de España y a los otros 28 países que tienen en marcha este sistema a paralizar esta medida. Al mismo tiempo, ha indicado que el Aeropuerto de Lanzarote, junto al de Tenerife Sur, Gran Canaria, Tenerife, Reus, Málaga y Alicante ya acumulan "tiempos de espera que superan entre una y dos horas". La aerolínea ha reconocido que en ocasiones hay pasajeros que han perdido los vuelos por este motivo.
La compañía de bajo coste, que ha protagonizado una trifulca constante con el Gobierno español tras ser sancionado por "prácticas abusivas", ha asegurado que las autoridades españolas "no han logrado garantizar una dotación de personal adecuada". Mientras que ha alabado la postura de Grecia, que suspendió este control para "poder gestionar las colas durante el pico de la temporada de verano".








