Ir al contenido principal

Alejandro Betancort (El Baifo): "Hemos querido recrear la esencia de las parrandas familiares de Lanzarote"

El emprendedor conejero Alejandro Betancort comparte en entrevista su trayectoria y las claves del éxito del restaurante que abrió este año en Arrecife: El Baifo Gastrobar

Alejandro Betancort (El Baifo Gastrobar)
Alejandro Betancort (El Baifo Gastrobar)

Escucha el artículo ahora…

0:00
0:00

El lanzaroteño Alejandro Betancort, con una visión que aúna la tradición gastronómica de la isla y la cocina concebida para compartir, abrió las puertas de El Baifo Gastrobar en Arrecife tras dar sus primeros pasos de éxito en los populares ventorrillos de la capital.

En una entrevista en el espacio radiofónico Más de Uno Gourmet de Radio Lanzarote-Onda Cero, Betancort repasa su trayectoria profesional —desde sus vivencias familiares en Uga y su carrera como técnico en anatomía patológica hasta su pasión por la hostelería— y detalla las claves culinarias, los horarios y la propuesta cultural de El Baifo Gastrobar.

 

  • ¿Cuál ha sido tu trayectoria antes de montar El Baifo Gastrobar?

Soy de Lanzarote y llevo viviendo en Arrecife desde 1989, antes vivía en La Tiñosa. Me crié en El Lomo y en El Charco de San Ginés. Mis primeros recuerdos de trabajo en la hostelería fueron de muy joven en el restaurante de mi tío Gregorio y mi tía Nina en Uga, pelando gambas cuando podía para ganarme unos euritos. Siempre me ha gustado mucho este mundo porque lo he vivido muy de cerca.

Sin embargo, mi profesión habitual no tenía nada que ver: estudié y soy técnico en anatomía patológica, y trabajo para el Instituto de Medicina Legal de Las Palmas en el juzgado. Actualmente me encuentro de excedencia para volcarme de lleno en mi proyecto gastronómico.

 

  • ¿Habías tenido alguna experiencia previa en el sector de la hostelería?

Sí, tuve un primer intento en El Charco allá por 2008 o 2009, antes de que la zona creciera tanto. Montamos un bar de copas con un socio que funcionó muy bien su primer año, pero luego cada uno tomó rumbos diferentes.

Más allá de esa etapa, lo que verdaderamente me atrajo de volver a emprender en hostelería es el trato diario con personas distintas y la oportunidad de aprender algo nuevo de cada cliente que entra por la puerta; esa sinergia que se crea para satisfacer tanto al comensal como a nosotros mismos como empresarios.

 

  • ¿Cómo surge el proyecto y qué papel jugaron los ventorrillos en el concepto?

Todo surge de los ventorrillos en las fiestas locales de Arrecife. Le agradezco enormemente al Ayuntamiento las facilidades que nos dio. Ahí, junto a Ayose Morales (de La Miñoca), nos tiramos de cabeza. Al principio no teníamos ni nombre, pero vimos que había un público que pedía productos de Lanzarote, pero dándoles una vueltita.

Lo que más vendíamos era el atún macerado y los tacos de cabrito. Nuestra prioridad era que fuera una comida fácil de comer con las manos mientras estabas de pie disfrutando de la fiesta. Ese sello del atún y el cabrito fue gustando tanto que se convirtió en la esencia de nuestro proyecto.

 

  • ¿De dónde proviene el nombre de "El Baifo"?

Nace directamente de la apuesta por el cabrito. En los ventorrillos preparábamos empanadillas de cabrito y rollitos de cabrito frito que salían fenomenal para comer en la calle. Recordando ese plato compuesto surgió el nombre de El Baifo. Además, tengo que agradecerle a Quevedo la publicidad indirecta con su canción "Mi cabrillo", que coincidió casi con nuestra mudanza de local y nos vino como anillo al dedo.

 

  • ¿Cómo fue el salto de las fiestas a un local permanente en Arrecife?

A principios de 2025 estuve buscando espacio y tropecé con Paco, de La Despensita. Como conocía mi situación, me ofreció compartir su local en modalidad de coworking: él lo trabajaba por las mañanas y yo se lo alquilaba por las tardes para desarrollar mis ideas y atender a mis clientes. Fue un periodo de laboratorio e investigación muy valioso.

En mayo nos trasladamos a nuestro espacio definitivo en la calle Canalejas número 14, muy cerca de La Plazuela. Es una vivienda anterior a 1900 totalmente rehabilitada y acondicionada. Conserva las losas y maderas originales de la casa antigua, con un patio acogedor para unos 20 comensales y dos salones principales para 30 personas cada uno.

 

  • ¿Cómo definirías la propuesta culinaria que ofrece actualmente el gastrobar?

Empezamos con una carta canaria corta con atún encebollado, atún macerado, garbanzas y tacos. Gracias al trabajo en el laboratorio vimos que lo que más le gusta a quienes nos visitan es probar cosas distintas y compartirlas en la mesa.

Nos hemos enfocado en recrear la esencia de ese ambiente que vivíamos de pequeños durante las parrandas familiares en el garaje de casa de mi abuela o de mi tío, donde se comía buen cabrito y se compartía buen rato. Mantenemos el atún macerado como plato imprescindible, la hamburguesa de cabrito, carnes a la plancha de gran calidad y trabajamos siempre mano a mano con proveedores locales como Huerto Canario para garantizar verduras y productos de cercanía.

 

  • Además del gastrobar, ofrecéis servicio de cafetería y eventos semanales. ¿Cómo está estructurada vuestra oferta?

Tenemos varios formatos integrados con un equipo estupendo. El gastrobar abre de jueves a sábado de 14:00 a 23:00 horas ininterrumpidamente, y los domingos en horario de almuerzo de 13:00 a 17:00 horas.

De martes a sábado, en horario de 9:00 a 14:00 horas, Laura Fontes está al frente de la cafetería, donde servimos focaccias artesanales elaboradas por nosotros mismos, bocadillos de calidad y fruta fresca de Huerto Canario.

Por su parte, los miércoles, con el apoyo de Luis Rodríguez, organizamos encuentros especiales como los "Descorches", donde proponemos tres copas de vino canario —con invitados de otras islas como un Negramoll de La Palma— maridadas con tres montaditos para que el cliente compare y valore. También celebramos una vez al mes la iniciativa "Convidados", reuniendo en el local a un chef invitado, un músico y un artista plástico.

  • ¿Qué análisis haces sobre la evolución de la gastronomía en Lanzarote?

En Lanzarote contamos actualmente con una calidad de cocineros y empresarios gastronómicos digna de consideración. A mí siempre me ha encantado salir a comer, viajar e investigar lo que se hace fuera. En la isla tenemos un producto soberbio y se está haciendo una labor fantástica revalorizando lo que hacían nuestros abuelos.

Sin embargo, creo que debemos tener cuidado de no "volvernos locos" ni encarecer en exceso las cartas con florituras. Es importante que cualquier persona pueda acceder y disfrutar del producto local de la isla a precios razonables.

 

Añadir La Voz de Lanzarote como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora