13/dic./2019

ASEGURA QUE SOLO "ASESORABA" A LOS CARGOS DEL PIL Y QUE COBRABA POR ELLO

Dimas dice que él solo “recomendaba” y que si sus palabras parecen órdenes es “por un defecto del lenguaje”

“A partir de hoy, a ése no le des ni un duro. Me tiene hasta los cojones, que diga lo que quiera. Ni un duro”, le dijo Dimas al concejal de Hacienda de Arrecife en una de las conversaciones que se han escuchado durante el juicio

Dimas Martín, declarando este lunes en el juicio (FOTOS: Sergio Betancort)
Dimas Martín, declarando este lunes en el juicio (FOTOS: Sergio Betancort)
Dimas dice que él solo “recomendaba” y que si sus palabras parecen órdenes es “por un defecto del lenguaje”

“A partir de hoy, a ése no le des ni un duro. Me tiene hasta los cojones, que diga lo que quiera. Ni un duro”. Frases como ésta se han escuchado este lunes en la cuarta jornada del juicio de la pieza 12 del caso Unión, en la que el fiscal ha pedido que se escucharan varias conversaciones para reflejar el control que Dimas Martín ejercía sobre los cargos públicos del PIL. En este caso, el mensaje estaba dirigido al que era concejal de Hacienda en el Ayuntamiento de Arrecife y coordinador de los ediles de su partido, José Miguel Rodríguez. “Así lo hago, así lo hago. Anotadas las instrucciones. Cero euros”, respondió el edil tras escuchar las indicaciones del hombre al que se refería como “el jefe”.

Sin embargo, Dimas Martín ha centrado su defensa en negar que ejerciera un “control” sobre los concejales del PIL. “Yo no controlaba, yo asesoraba”, ha ido repitiendo al enfrentarse a las conversaciones y a las cartas que fueron interceptadas por la UCO y en las que daba instrucciones sobre adjudicación de obras o sobre a quién se debía pagar y a quién no. “Mire usted una cosa, yo puedo reconocer que por mi lenguaje puede parecer que yo ordeno”, ha defendido en respuesta al fiscal. “Le repito que posiblemente es un defecto del lenguaje”, ha añadido en otro momento, insistiendo en la misma tesis.

De esta forma, Dimas ha cambiado su estrategia de defensa con respecto a anteriores juicios del caso Unión. En el primero, por los pagos que ordenó hacer a Francisco Rodríguez Batllori desde el Ayuntamiento de Arrecife y desde Inalsa por servicios no prestados, tanto él como el otro acusado optaron por un “no me reconozco” cada vez que se reproducía una de sus conversaciones. Una estrategia que no evitó la condena y que ahora ha variado, pasando a asegurar que lo que parecen órdenes en realidad no lo eran. 

 

Reiteradas advertencias de Moya: “Las preguntas las hace el fiscal”


En cuanto al resto de su declaración, Dimas sí ha mantenido su tónica habitual, iniciando cada respuesta al fiscal con un “mire usted una cosa” o “vamos a ver una cosa”, e incluyendo comentarios que han llevado al presidente de la Sección Sexta de la Audiencia Provincial, Emilio Moya, a llamarle la atención en varias ocasiones, una de ellas incluso levantando la voz porque Dimas seguía hablando.

Dimas juicio Unión pieza 12

“Ahora no puede hacer comentarios”, “las preguntas las hace el Ministerio Fiscal, no usted”, le ha advertido el presidente de la Sala, que ya había pedido antes y ha tenido que volver a pedir después a Dimas que se ciñera a responder a las preguntas del fiscal. Y es que en sus respuestas, Dimas ha ido incluyendo frases como “usted le puede dar mil vueltas a los temas” y “el escrito de acusación del señor fiscal es un escrito brillante en el que a mí se me mete con calzador”; además de cuestionar hasta a quién se debía haber llamado a declarar. “Me ciño”, ha respondido Dimas tras una nueva advertencia de Moya.

 

“Ante la inexperiencia de ellos, yo me implicaba”


“No daba órdenes porque no tengo capacidad para dar órdenes. Lo que puedo es recomendar. Si lo hacía sería porque tenía una base sólida para hacerlo”, ha alegado Dimas en su declaración, en la que ha asegurado que el partido decidió designarle como asesor de todos los cargos públicos del partido y en particular de los concejales de Arrecife. “En la sentencia que estaba cumpliendo no había ni una letra que me impidiese a mí desarrollar mi pensamiento”, ha defendido para explicar por qué pidió que le hicieran llegar el listado de todos los créditos, la deuda y los bienes del Ayuntamiento. 

Además, ha afirmado que cobraba por esa labor como asesor, asegurando que quien le pagaba era el partido, a través del dinero que recibía del Ayuntamiento el grupo PIL. “Tengo una experiencia que ellos no tenían”, “ante la inexperiencia de ellos, yo me implicaba”, ha alegado Dimas, que llegó a realizar ese “asesoramiento” incluso desde la cárcel. “Que yo estuviera cumpliendo una condena no me impide asesorar”, ha sostenido, reiterando que dentro de esa labor lo que hacía era “recomendar” y negando que tuviera capacidad de dar “órdenes” o de tomar decisiones.

Sin embargo, en las conversaciones que se han reproducido durante el juicio se le escuchaba incluso ofreciendo un puesto de trabajo al que en ese momento era director del centro penitenciario de Tahíche, donde él estaba cumpliendo condena, dado que iba a ser sustituido. “Espero que no retroceda nada de lo mío”, le decía Dimas, tras preguntarle si sabía ya quién le iba a reemplazar.

 

El “bloqueo” y “desbloqueo” del Plan de Barrios


En cuanto a la posible colocación del director de la cárcel en el Ayuntamiento de Arrecife, Dimas le daba distintas opciones dentro de las áreas que gestionaba el PIL y le explicaba que de momento solo tenían a los concejales y que aún no habían metido a nadie, salvo “a un aparejador" que intervino en temas relacionados con el Plan de Barrios.

De ese Plan de Barrios impulsado por el PIL se han escuchado también otras conversaciones a petición del fiscal, que antes había preguntado a Dimas si tuvo “bloqueada” la adjudicación de esas obras. “Yo no bloqueo nada”, ha respondido. Sin embargo, a continuación se ha escuchado otra llamada con José Miguel Rodríguez en la que el concejal le decía que tenía “un problema”, que necesitaba desbloquear “pero ya” el Plan de Barrios y tenerlo adjudicado antes de aprobar los nuevos presupuestos. “El lunes te lo desbloqueo”, le respondía Dimas. “Vale, porque si no es un problema”, insistía el edil.

En otra conversación, Martín Paredes le dice a Dimas que el Plan de Barrios ya se ha adjudicado a una empresa “No puede ser, no puede ser. José Miguel se ha ido con las instrucciones clarísimas esta mañana”, responde el líder histórico del PIL, que justo antes había negado que diera “instrucciones claras, precisas y concretas a sus ediles”. Cuando el fiscal le ha vuelto a hacer la misma pregunta tras escuchar la conversación, Dimas ha contestado que las instrucciones que dio a Rodríguez fueron para que “fuera todo transparente”, porque “parece que había rumores”, que “es el problema de esta isla”. “Le dije, cuídate”, ha añadido.

 

“Esto no puede ser, quiero hablar con él seriamente”


Además, junto a éstas se han escuchado otras conversaciones en las que daba instrucciones –“recomendaciones”, según Dimas- de “no pagar un duro” a FCC; en las que preguntaba al concejal si ya tenía “decidido” a quién le iba a adjudicar las obras del Plan E de Zapatero, y en las que incluso hablaba de tomar medidas con el jefe de la Oficina Técnica, Rafael Arrocha, que también está acusado en la causa. 

“Mira a ver si nos podemos reunir con él, porque esto ya está pasando de castaño a oscuro. Esto no puede ser, quiero hablar con él seriamente”, le dice Dimas a José Miguel Rodríguez, quejándose de que no le han pasado aún los pliegos del contrato de basura. “Mira, yo creo que hemos tenido muchas consideraciones. Nos vemos a solas y vamos a tomar una decisión”, añade en otra llamada al hablar de Arrocha.

Además, también le han hecho leer una de sus cartas dirigidas a José Miguel Rodríguez, en la que decía claramente “no pagar a Castellano”. Se refería así a las facturas de uno de los denunciantes de esta causa, que declaró que le habían exigido una comisión para poder cobrar el dinero que le debía el Ayuntamiento, que ascendía a cerca de un millón de euros. Según Dimas, él solo “recomendó” no pagar una parte de ese dinero, correspondiente a facturas por servicios de limpieza, porque le parecía “escandaloso”.

 

“Recomendación” para adjudicar una “obra menor” a Lemes


En cuanto a su intervención en la adjudicación de contratos, Dimas solo ha reconocido que una vez recomendó “abiertamente” que se le adjudicara una obra a uno de los acusados, Samuel Lemes, pero porque era “un contrato menor que se podía adjudicar directamente. No obstante, la empresa de la que era apoderado Lemes, perteneciente a su padre, tuvo otros dos contratos con el Ayuntamiento de Arrecife.

En el juicio también se ha escuchado una conversación que mantuvo Dimas con un miembro de las juventudes del PIL, Dayrán Muñoz, en la que éste le explicaba que estaba hablando con un constructor “para sacar dinero para el partido”. “Este chico andaba por el partido siempre con fantasías”, ha afirmado Dimas, que justo antes había dicho que no recordaba a Dayrán. “Decía que se había hablado algo con un constructor. No sé cuál porque no concretó”, ha defendido Dimas. “No me parecía adecuado seguir hablando por teléfono de una cosa tan delicada como ésa”, ha añadido para explicar por qué le emplazó a seguir hablando en persona. Sin embargo, según Dimas, lo que le dijo después cuando se vieron fue que “ése no es el proceder”.

No obstante, más tarde ha añadido a preguntas de su abogado que “es lo normal que empresarios colaboren con el sustento de un partido político”. “De ahí viven, de ahí se sustentan los partidos políticos”, ha sostenido Dimas, añadiendo que también viven del dinero que reciben de las administraciones donde tienen representación.

En esta sección
Comentarios